Una industria de talla mundial

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Durante la etapa de expansión económica un importante sector de empresas industriales peruanas no se durmió en sus laureles, más bien invirtió en la búsqueda de mercados en el exterior, diversificó su oferta, creó asociaciones estratégicas para buscar nuevos modelos de gestión y nuevos modelos de negocio, etc. Todo lo mencionado ha hecho que las compañías sean más eficientes, alcanzando niveles de competitividad internacionales.

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Hace unas semanas visité las instalaciones del Proyecto Modernización de la Refinería Talara. El proyecto se encuentra en un avance de 45%. La mayoría de las empresas involucradas en el proyecto son peruanas; es decir, compañías nacionales están demostrando que pueden trabajar en proyectos de gran envergadura, que están a la altura de los retos que los tiempos actuales demandan.

Al reunirme con profesionales de las empresas involucradas, me comentaron que los desafíos que enfrentan las empresas peruanas en términos de costos y de calidad han sido altísimos. Esto ha servido para demostrar que las empresas peruanas están a nivel mundial, sin tener nada que envidiarle a ninguna compañía de Estados Unidos, Rusia, del medio oriente o de cualquier otra potencia en ingeniería petrolera.

¿Qué ha sucedido en el Perú para que diversas compañías de los sectores metalmecánico, construcción, de ingeniería civil e industrial hayan dado un salto y se ubiquen al nivel de las grandes ligas internacionales?

La respuesta la encontramos en el aprovechamiento que hicieron las empresas peruanas en los tiempos del boom de la minería y de la construcción. Con el crecimiento de estas actividades, las compañías nacionales contaron con recursos para incorporar modelos más eficientes de producción como el lean manufacturing, six sigma, Círculos de Calidad, 5S, TQM, etc. Estos ya existían de una manera embrionaria pero dada la coyuntura se pudieron potenciar al máximo para hacer más competitivas a las empresas.

Por otro lado, tenemos noticias que la unidad de inteligencia económica (EIU) de The Economist ajusta al alza el pronóstico de crecimiento de nuestra economía de 3.7% al 3.8% y este hecho generará más demanda para las empresas, de tal manera que aquellas compañías peruanas que se potenciaron inter e intra organizacionalmente aprovecharon ese momento para reestructurarse, modernizarse y volverse cada vez más eficientes; salieron favorecidas.  Hoy el sector industrial tiene niveles de productividad muy buenos y es altamente competitivo.



La EIU menciona también que para el periodo 2016-2020 el crecimiento será más débil si lo comparamos con la década anterior, todo esto debido al fin del superciclo de los commodities.  En este contexto se pronostica un crecimiento inicial de 4.4% anual que caería a 4.1 % hacia el año 2020.

Esto implica que sólo las empresas que hayan logrado reducir significativamente los desperdicios, disminuir los tiempos de manufactura, conseguir procesos más eficientes, implantar sistemas dinámicamente más estructurados, etc. podrán estar a la altura de los retos. Es procedente mencionar que la reducción de los mercados de exportación no ha asfixiado a estas compañías porque han seguido buscando mercados y actualmente son más competitivas.

Otro aspecto a mencionar es la variación del portafolio de productos y servicios. Estas compañías diversificaron la oferta, buscaron nuevos nichos de mercado y nuevos socios estratégicos. Muchas empresas peruanas se asociaron con compañías españolas, chilenas, brasileñas, etc. buscando tecnología, mercados o un knowhow que les permita mejorar sus procesos, elevar la calidad de sus productos y al mismo tiempo ser más productivas.

Este proceso ha sido positivo porque permitió que las compañías se hagan un "assessment", en el sentido de evaluar en forma completa su potencial y de optimizar los esfuerzos orientados al desarrollo.

Como consecuencia de este aprendizaje, un gran número de compañías del sector metalmecánico buscó mercados en el exterior. Desarrollaron proyectos en países de la región, salieron agresivamente y ganaron proyectos incluso compitiendo en desventaja, por ejemplo, con empresas brasileñas que compiten con precios subvencionados del acero y por ende tienen costos más bajos. Nuestras empresas han competido en desigualdad de condiciones y sin embargo han podido ganar y conseguir proyectos. ¡Lo han hecho muy bien!

Nada de lo señalado se puede hacer sin capital humano. En este camino ha sido y es de vital importancia el aporte de profesionales de alto nivel. La capacitación de forma permanente, así como los estudios de maestrías, diplomados o doctorados permiten adquirir mayores conocimientos para estar a la altura de las exigencias del mercado.

¿Considera usted que el Perú está sentando las bases de un proceso de industrialización?

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