La informalidad laboral: hora de afrontar un tema de fondo

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Es hora de enfocar bien el tema laboral en el Perú. Contra lo que muchos piensan, no necesitamos más leyes ni mayores protecciones a los trabajadores. Lo que debe existir es una mayor protección a la gente que no tiene beneficios o que los tiene parcialmente. Y a quien le corresponde velar por extender esos beneficios es al Estado, a través de la Sunafil.

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El tema de fondo es impulsar la formalidad laboral atacando frontalmente la informalidad. Muchos hablan de derechos laborales como si en el Perú estos derechos no existieran. Los derechos laborales se encuentran claramente establecidos en las leyes y de ellos se benefician todos los trabajadores que están en planilla. El trabajador formal no deja de tener vacaciones, ni de percibir gratificaciones u horas extras, ni de tener una cuenta CTS ni de percibir utilidades. El problema está en que hay muchos trabajadores que no se encuentran en planilla y que constituyen la mayoría de la masa laboral.

En consecuencia, se deben hacer dos cosas. Primero, se debe extender esos beneficios al conjunto de los trabajadores; y, segundo, fiscalizar el cumplimiento de las normas laborales. Para esto último está la SunafilEsta entidad debe dejar de ser la mesa de partes de quejas de los sindicatos y pasar a cumplir una función de gestión en beneficio de todo el mercado de trabajo. Lamentablemente, los funcionarios de la Sunafil dedican gran parte de su tiempo a resolver quejas de las organizaciones sindicales, lo cual desvirtúa su papel fiscalizador. 

Sunafil debería desarrollar programas de fiscalización en materias específicas, por ejemplo, en formalización. Debería ir al emporio textil de Gamarra, a los centros comerciales, y visitar los establecimientos y las empresas como se hacía anteriormente, para verificar si los trabajadores se encuentran en planilla y aplicar las multas correspondientes a los empresarios que incurran en incumplimientos. 



Justamente, el Estado debería predicar con el ejemplo. Además de la fiscalización externa, debería aplicar una fiscalización interna para acabar con malas prácticas como el CAS.

Cambios pendientes

Hay que hacer una gestión como autoridad de trabajo a través de Sunafil. Eso no se da hoy en día ya que el Ministerio de Trabajo se dedica a responder a quejas de los sindicatos por incumplimientos en pagos, porque no les dan la cuota sindical, etc. Hay temas como los despidos que se deben ventilar en el ámbito del Poder Judicial y no ante la Autoridad de Trabajo.

La legislación laboral peruana ya tiene, con ciertas afinaciones que se deben hacer, un sistema de protección a través del ámbito judicial y de normas legales. Ahora hay que ampliar la masa laboral formal y la base tributaria, del mismo modo hay que ampliar la formalización laboral.

Justamente, el Estado debería predicar con el ejemplo. Además de la fiscalización externa, debería aplicar una fiscalización interna para acabar con malas prácticas como el CAS, que es una modalidad de informalidad laboral que se aplica a un gran número de trabajadores que cada año crece más.

El CAS es un mecanismo similar al de una empresa que contrata trabajadores permanentes con recibos de honorarios y los despide cuando quiere porque no hay estabilidad laboral. Si el Estado funciona así, ¿qué podemos esperar del sector privado?

Sin duda hace falta una mayor decisión política para impulsar la formalización del ámbito laboral, apuntando a la ampliación de la base de aquellos que tienen beneficios laborales.

¿Qué medidas clave deben tomarse para afrontar la informalidad laboral?

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