¿Es posible financiar un proyecto sin hipotecas o garantías?

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¿Cómo podemos financiar un proyecto que no tiene historial crediticio, ni información contable, y menos clientes o proveedores? ¿Es imposible conseguir financiamiento para un negocio que solo existe en planos y contratos, y que no tiene activos, terrenos, ni bienes para entregar de garantía? Este artículo señala que sí.

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Imagine que dentro de un colegio existe un terreno baldío y un grupo de inversionistas propone construir una cancha de grass sintético en ese espacio. La cancha será utilizada en horario de clases y alquilada durante las noches y los fines de semana. Para esta inversión, el colegio no tendría que desembolsar nada -ni para la construcción o el mantenimiento-.

Si bien esta es una idea que beneficia a todos los participantes, el asesor legal del colegio comunica a los inversionistas que no podrán utilizar como garantía para el financiamiento el terreno ni los bienes o materiales que se adquieran. ¿Se podrá, entonces, gestionar el financiamiento sin garantías?

La respuesta es sí, sí se puede obtener un financiamiento para proyectos totalmente nuevos sin hipotecar terrenos, bienes o las joyas de un familiar. Si un proyecto es nuevo, ofreceremos de garantía -y medio de pago del endeudamiento- los futuros flujos de dinero que generará el negocio cuando empiece a funcionar. 

Esto ya se ha utilizado en muchas ocasiones para dar viabilidad e implementar proyectos privados y también en Asociaciones Público Privadas (APP). Se consigue un alto apalancamiento (endeudamiento) con bajas tasas de interés, como se explicó en un artículo anterior.



La respuesta es sí, sí se puede obtener un financiamiento para proyectos totalmente nuevos sin hipotecar terrenos, bienes o las joyas de un familiar. Ofreceremos de garantía los futuros flujos de dinero que generará el negocio cuando empiece a funcionar.

Pasos a seguir

En términos sencillos necesitaremos contratos. Un primer contrato que asegure ingresos suficientes, la venta de servicios o bienes a un precio, cantidad y un horizonte de tiempo estimable, para así contar con los recursos para pagar a los financistas y recuperar la inversión realizada.

Cabe mencionar, además, que en un plazo mayor de tiempo el monto anual de recupero de la inversión se reduce y con ello surgen menores tarifas. También necesitaremos un segundo contrato para la construcción e implementación del servicio a prestar, donde se mitiguen los riesgos y se pueda acotar el costo total inicial y de mantenimiento anual.

Posteriormente, con la proyección de ingresos y egresos, se prepara un flujo de caja donde se evalúa la rentabilidad económica (viabilidad del negocio) y financiera (modulación, escalonamiento del pago a los acreedores con holguras y márgenes de seguridad); para así verificar que el negocio funciona, es financiable y genera una rentabilidad para los inversionistas.

Estos contratos deberán estar bien diseñados y estructurados de manera que permitan mitigar o transferir los diferentes riesgos que se puedan presentar en el proyecto (financieros, de mercado, operativos, constructivos, medioambientales, etc).

En la medida que los contratos mitiguen los riesgos, que se involucre a operadores con experiencia y prestigio, y que se haga un buen diseño y estructuración de la transacción, los financistas estarán dispuestos a aportar los fondos para el proyecto.

Este mecanismo también puede utilizarse cuando el Estado peruano posee terrenos, edificaciones y activos que, con el aporte del sector privado, podrían prestar sus servicios con tecnología y know how de nivel internacional; y así generar ingresos y ser autosostenibles, sin  poner en riesgo la propiedad de los bienes del Estado ni usar recursos del tesoro público.

En este caso se diseñan y estructuran APP y concesiones para  la construcción de aeropuertos, puertos, carreteras, hospitales, colegios, centros deportivos, culturales, entre otros (mayor detalle en este artículo).

Finalmente, es importante resaltar que la idea no es que los inversionistas tengan el dinero para hacer dichas inversiones, sino que tengan la capacidad y el expertise para gestionar y obtener el  financiamiento en el mercado local e internacional ya que los financistas evalúan y califican el riesgo del proyecto, independientemente del riesgo de sus accionistas.

¿Sabía usted que un proyecto se puede financiar sin garantías de bienes, terrenos o activos? ¿En qué proyectos emplearía usted este mecanismo?

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