Sepa cómo desarrollar planes de contingencia en su cadena de suministros

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La cantidad de procesos que se interconectan en una cadena de suministros nunca está exenta de presentar fallas. Para subsanarlas del modo más eficaz, es fundamental contar con un sólido plan de contingencia.

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Errar es humano, y lo es mucho más cuando se debe lidiar con una gran cantidad de variantes y escenarios posibles. Ese es, precisamente, un contexto usual el mundo empresarial cuando se atiende la cadena de suministros.

Es importante cerciorarse que todos los procesos involucrados funcionen, tanto de forma individual como interconectados. Sin embargo, al ser conscientes de la latente posibilidad de fallar se deben hacer dos cosas: prevenir y subsanar.

Por ello, a continuación se presentan  una serie de recomendaciones para elaborar un sólido plan de contingencia dentro de la cadena de suministro. Toda empresa debe implementar uno, que considere el impacto en el costo logístico y el nivel de confiabilidad que se espera obtener. Hay que tomar en cuenta lo siguiente:

1.- Mapear la cadena de suministro de inicio a fin. Esto servirá para conocer la procedencia de las materias primas, las rutas y zonas geográficas del transporte y las contingencias de abastecimiento que tienen nuestros proveedores, entre otras. Con este ejercicio obtenemos un panorama más claro de la cadena, para saber mejor por dónde empezar y qué priorizar.



En sus presupuestos, las empresas cuidan mucho el gasto y la inversión. Por eso la reducción de riesgos en la cadena también deberá ser evaluada desde un punto de vista costo-beneficio.

2.- Mantenerse alerta. Es importante leer las noticias y ver qué sucede alrededor del mundo, para así anticipar eventos geopolíticos o climáticos que puedan afectarnos. Hay que estar atentos a los posibles problemas sociales o climáticos que se presenten en el mundo, para que nuestras estrategias sean más globales y planificadas.

3.- Almacenar lo esencial para el negocio. Siempre debemos contar con un stock de seguridad de nuestros principales productos, en sus cantidades necesarias y prestando especial atención a los considerados "críticos" para el negocio. Nuestros proveedores tienen que tomar la misma medida. Cabe señalar que los productos "críticos" son aquellos con mayores ventas, utilidad y aplicación para estrategias.

4.- Identificar riesgos. Los puede haber en el abastecimiento, en la operación y en la demanda. Se tendrá que analizar las probabilidades de que ocurran, así como el impacto que tendrían en la empresa si se dan. También es preciso identificar las opciones que tenemos para mitigar dichos riesgos, sea evitándolos o regresando al estado original en el menor plazo posible.

5.- Incluir a los proveedores en el plan. Es importante desarrollar juntos estrategias para los casos de emergencia. Asimismo, cada cierto tiempo, debemos auditarlos para verificar que sus planes de contingencia estén actualizados. Evitemos cualquier sorpresa para cuando deba activarse el plan.

6.- Busque alternativas de abastecimiento. Siembre es bueno contar con más de un proveedor calificado. Así se reduce el riesgo de quedarnos desabastecidos, en caso de que uno de ellos falle. Por otro lado, tener un proveedor local también representa un buen resguardo, pues la mercadería tendría un menor recorrido, más allá de tener que asumir inventarios más grandes.

7.- Cuantificar los planes de acción. En sus presupuestos, las empresas cuidan mucho el gasto y la inversión. Por eso la reducción de riesgos en la cadena también deberá ser evaluada desde un punto de vista costo-beneficio. Debemos detallar el porcentaje actual de confiabilidad en la cadena para, en función al tipo de presupuesto solicitado, para determinar la confiabilidad de la propuesta y su costo. Este factor puede influir en el gasto, las ventas o el nivel de servicio otorgado.

Siguiendo estas indicaciones, las empresas podrán preparar planes de contingencia efectivos que se ajusten a su presupuesto y a su ritmo de trabajo. Esta metodología les brindará una perspectiva más segura del futuro del negocio. Si el funcionamiento de la cadena de suministro goza de una mayor confianza, habrá un margen mayor para crecer.

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