El mercado de medicamentos en el Perú no es un monopolio

user-pic

En las últimas semanas se comentó mucho sobre la compra de una cadena de farmacias por parte de otra, y el problema que esta medida puede representar para la economía, el retail y los consumidores, pero ¿que ocurre con el sector salud?

1500x844_medicamentos.jpg

En las últimas semanas se comentó mucho sobre la compra de Mifarma, Fasa y BTL por parte de Inkafarma, y el problema que esta medida puede representar desde el punto de vista legal, normativo y económico.

La compra de esta cadena de farmacias debe llevarnos a analizar las implicancias que esta medida puede tener. Es importante, sin embargo, tener en cuenta ciertas cuestiones previas:

  • Para hablar con propiedad, no estamos frente a un monopolio, estamos en todo caso ante un monopsonio que es una estructura de mercado donde existe un único demandante o comprador, mientras que pueden existir uno o varios oferentes.
  • En el mercado peruano no existe un único comprador. Se encuentra el sector público conformado por el Ministerio de Salud, EsSalud, etc. y el privado, que cuenta con cadenas de farmacias, clínicas, seguros, compra de bolsillo, etc. También es cierto que el tamaño de cada uno de ellos va a definir su poder de negociación.
  • El mercado de los medicamentos en el Perú está dentro del sector salud, que es más grande y con más stakeholders, y que funciona bajo las reglas del mercado.
  • Es posible que la informalidad y la piratería de medicamentos ocasione que los formales tengan que generar economías de escala para seguir operando.

Es entonces que podemos plantearnos las siguientes preguntas: ¿Tenemos un mercado perfecto o de competencia perfecta?, ¿Qué hace que el sector salud sea imperfecto y tenga falencias que le impiden llevar atenciones a toda la población bajo las condiciones de calidad deseada?

Algunas reflexiones:

  • Se necesita una reforma de salud urgente y para que esto suceda debe existir el compromiso de iniciar y sostener en el tiempo los cambios realizados.
  • No es suficiente tener una buena norma, esta debe socializarse, es decir, debe ser entendida por todos los trabajadores del sector. Las normas no tiene resultados concretos si es que no son entendidas por médicos, enfermeras, personal administrativo, y un stakeholder que siempre se olvide: la población.


Es necesario determinar reglas claras para que los mercados, de medicamentos o equipos, que están dentro del sector sean competitivos.

  • El mercado es imperfecto, las reglas de juego entre stakeholders no están claras. Por ejemplo, los términos de intercambio prestacional y los costos de las prestaciones no están a la altura de hacer transacciones suficientemente ágiles y sencillas que permitan tener un sector de salud más eficiente.
  • Desde la academia se pueden aportar herramientas para varios aspectos, tres de ellos son vitales: primero, mejora de procesos y de calidad; segundo, gestión del cambio; y tercero, establecer los costos de prestaciones, por ejemplo, de la neumonía de un niño o la cirugía de hernia de un adulto. Hace años existen las herramientas para costear en salud de manera adecuada.
  • Mientras el 40 % o 50 % del gasto en salud, sobre todo en el sector privado, sea por medicamentos e insumos, las clínicas y hospitales serán "pseudofarmacias" porque como cualquier empresa tienen que cuidar sus ingresos para ser sostenibles en el tiempo.

Algunas propuestas:

  • Hay que mejorar las competencias y empoderar a los gestores públicos de salud en temas como gestión por procesos, gestión por resultados, elaboración de presupuestos, elaboración de costos de prestaciones. De esta manera, los que están frente a las atenciones de salud pueden tener más herramientas que les permitan brindar los recursos necesarios, como personal, medicamentos, insumos, para una atención de salud de calidad.
  • Este año se cumplen 40 años de la declaración de Alma Ata, la estrategia de atención primaria para mejorar los sistemas de salud. Mientras el primer nivel de atención y los programas de atención primaria no tengan el presupuesto necesario, el sector salud seguirá siendo imperfecto y atenderá enfermedades sencillas en hospitales de alta complejidad.
  • Prestar atención especial a las necesidades de la población. Esta necesita resultados que sean sencillos, pero concretos. Por ejemplo, muchas personas van a los hospitales porque en los centros más pequeños no les resuelven los problemas, si así fuera no tendrían la necesidad de acudir directamente a los hospitales.
  • Todavía se está planificando erróneamente en el sector. Se piensa primero en la oferta, es decir, en el tamaño del hospital, en el número de equipos, en el equipo de última generación, mientras esto siga el sector no va a mejorar. Debe empezarse por conocer las necesidades de atención de salud de cada región, a partir de ese punto establecer cómo y qué servicios de salud son necesarios para satisfacer las necesidades de esa población. Luego de establecidas las necesidades recién deben determinarse los recursos que serán necesarios: personal, insumos, medicamentos.

Para finalizar, es importante pensar cómo hacer el sector salud más eficiente y competitivo. Es necesario determinar reglas claras para que los mercados, de medicamentos o equipos, que están dentro del sector sean competitivos.

Auspicios