Agronegocios: Cómo crear valor más allá de la agricultura

user-pic

Los agronegocios en La Libertad se vienen fortaleciendo con un adecuado liderazgo de estrategias. Dos referentes del sector son Danper y Camposol, que han logrado mejores resultados al potenciar sus ventajas competitivas.

1500x844_agronegocios_valor.jpg

En junio de este año, Trujillo será la capital de la agricultura y minería, con la organización de la convención Agricultura y Minería Unidas por Naturaleza (Agromin) 2018. Este es un indicativo de la relevancia que tiene la ciudad en cuanto al desarrollo de su agricultura. Pero esto no queda allí. La Libertad también será la sede de la Feria Internacional Tecnoagro Perú 2018, una plataforma internacional para agronegocios, la más grande del país. 

Dos casos de éxito 

Más allá de la agricultura, el desarrollo de los agronegocios está asociado a la creación de valor. Durante los últimos años, algunas de las estrategias del sector se han alineado para fortalecer los lazos con la comunidad, desarrollar las mejores prácticas posibles y trabajar de forma adecuada la productividad. Se cuenta con ejemplos de trascendencia como Danper y Camposol, cada uno con sus propias historias de éxito. 

Danper, liderado por Rosario Bazán -que es una mujer peruana emprendedora con premios y distinciones-, es un relevante e imitable modelo de negocios en el país. Esta agroindustrial ha incursionado con éxito es sus operaciones, no solo con su propia producción, sino con pequeños productores con los que se relaciona y le aportan toneladas adicionales. El modelo de negocios permite la participación de los productores, con distribución de utilidades, y el apoyo con su know how durante el proceso productivo. Una estrategia eficiente que le permite mejorar sus estándares.



El liderazgo estratégico es la forma más adecuada de administrar el proceso de elaboración de estrategias de una organización para generar una ventaja competitiva.

Por su parte, la comercialización exitosa de alimentos frescos ha llevado a Camposol -a través de los hermanos Dyer- a adquirir terrenos en otros países, como Uruguay, para aumentar su nivel de producción. A su vez, posee una comercializadora que opera en el extranjero para mejorar sus relaciones con los supermercados de Estados Unidos y Europa. También ha desarrollado proyectos innovadores como el uso de plantas para el tratamiento de aguas residuales, que le valió el premio Creatividad Empresarial 2016. 

Como puede verse, ambas empresas son exitosas en el rubro agroindustrial y han desarrollado sus ventajas competitivas a través de estrategias bien desarrolladas e implantadas, con una cultura de excelencia. 

Una forma de liderar 

En un enfoque estratégico, las empresas están orientadas a maximizar la productividad. Por ejemplo, optimizan la gestión de los insumos -con el menor consumo de agua y fertilizantes- en busca de la producción más alta posible por espacio. También es relevante considerar la gestión adecuada del acopio y de la comercialización, y el manejo adecuado para casos de plagas. 

En el caso de Tecnoagro Perú, las instituciones de La Libertad están involucradas en la innovación tecnológica que se aplica a los diferentes procesos productivos que el sector agroindustrial requiere y demanda. Cuando se analizan estrategias, no solo se habla de procesos y el seguimiento coherente de la productividad, competitividad y sostenibilidad, sino que surge el concepto de liderazgo estratégico. 

Este liderazgo supone la forma más adecuada de administrar el proceso de elaboración de estrategias de una organización para generar una ventaja competitiva. Los gerentes eligen y luego implantan una estrategia con un conjunto de acciones para lograr esa ventaja. El gerente debe seleccionarlas y su implantación significa ponerlas en acción. Eso implica diseño, entrega y respaldo de productos, así como mejora de la eficacia de las operaciones y el diseño de la configuración organizacional de una empresa. 

El Perú se ha convertido en protagonista indiscutible de la industria alimenticia en el mundo, gracias a la exportación de productos frescos. Las empresas locales son conscientes de ello y apuestan por la innovación para potenciar sus negocios. Sin embargo, resulta necesario resolver algunas dificultades, como reforzar las políticas públicas de seguridad e infraestructura vial, a fin de que los empresarios puedan trabajar hasta con el último productor de la región. La creación de valor no puede parar y los agronegocios son un campo que puede continuar desarrollando a nuestro país.

Auspicios