¿Por qué es urgente profesionalizar el directorio empresarial?

user-pic

Un profesional independiente en el directorio aporta nuevos puntos de vista cuando se deben tomar decisiones riesgosas para el crecimiento de la empresa. Es clave que su perfil responda a las necesidades del negocio.

1500x844_directorio_empresarial.jpg

Los directorios de las empresas medianas en el Perú aún son reacios a incluir profesionales independientes que les ayuden a crecer. Entre las razones figuran el temor a compartir con ellos demasiada información interna y el hecho de no percibir sus beneficios a corto plazo. Esta situación persiste, pese a la predisposición de los profesionales independientes por trabajar para estas organizaciones y así ganar exposición y visibilidad. 

Las empresas peruanas deben ser conscientes de que sus competidores ya no son solo las nacionales. En la actualidad, muchas compañías internacionales son perfectamente capaces de incursionar en nuestro país, como parte de sus estrategias de expansión. Por tanto, no existen barreras. Por eso, el directorio profesionalizado se convierte en un elemento indispensable para asegurar la competitividad. 

Crecimiento limitado

Una empresa cuyo directorio solo incluye a familiares proyecta mucha confianza, pero también mucha dependencia. Los directores independientes tienen la posibilidad de expresar sus ideas con mayor libertad y compartir nuevas propuestas. Al tener independencia económica y desvinculación con la empresa, poseen suficiente autonomía al momento de emitir opiniones y tomar decisiones.



El directorio es el órgano que dirige la estrategia para enfrentar la incertidumbre del futuro, gestionar riesgos y evitar quedarse estancado en el pasado.

Al interior de la familia se forman vínculos afectivos que pudieron haber sido muy importantes en los primeros años de la compañía. Sin embargo, cuando el negocio crece y se profesionaliza, estos vínculos pueden volverse un obstáculo, a veces invisible. Los directores independientes no poseen aquellos vínculos y, por lo tanto, no sufrirán limitaciones. Al terminar su jornada, también finaliza su relación con los familiares. 

Otro problema común en los directorios tradicionales es ceñirse demasiado a la línea del fundador. La renuencia para abrir el capital a nuevos socios limita el crecimiento de la empresa y la mantiene en su zona de confort, sin tomar más riesgos que los ya vividos porque se cree que ya fueron suficientes. No se considera que el ambiente empresarial hoy se encuentra en un cambio permanente y que los retos son constantes. 

El equipo ideal

El camino a la profesionalización empieza por definir el tamaño del directorio y si su presidente también será gerente general. Luego debe establecerse la frecuencia de las reuniones y designar un secretario que lleve las actas. También puede definirse si habrá una remuneración para los directores y por cuánto tiempo se los nombrará. Luego recién pueden evaluarse nombres y la forma en que se nombrarán a los sucesores. 

Algunas empresas pueden optar por conformar un directorio mixto, integrados por profesionales independientes como por familiares. Esta opción es recomendable siempre que no existan decisiones que se tomen al margen de los directores independientes. En la mayoría de directorios, estos profesionales son minoría, pero tienen funciones específicas y, en algunos casos, exclusivas. 

Para elegir a los profesionales que integrarán el directorio, es clave conocer su perfil. Debido a que existen pocos puestos, deben designarse con sabiduría y existen habilidades o experiencias específicas que pueden exigirse. Además, deben considerarse aspectos como la edad y la diversidad de género. También debe revisarse el tiempo que le puede dedicar el director de la empresa, que va más allá de lo que pueda durar cada sesión. 

Un rol fundamental

A largo plazo, un directorio profesionalizado y con miembros independientes generará mayor confianza en los inversionistas. Los directores aportan con su expertise y actúan como consultores internos. Además, permiten disponer de su red de contactos. También cumplen la función de monitorear la gerencia de la empresa e internalizan la separación entre los intereses de los accionistas mayoritarios y los de la empresa. 

A diferencia de otros ámbitos, en el mundo empresarial, el crecimiento es obligatorio. Cada empresa escoge la velocidad a la que quiere crecer, pero el mercado no espera y excluye rápido a los que no lo atienden. El directorio es el órgano que dirige la estrategia para enfrentar la incertidumbre del futuro, gestionar riesgos y evitar quedarse estancado en el pasado. Las empresas con mejores directorios tendrán más oportunidades de sobrevivir. ¿Cómo se gestiona el directorio de tu compañía? Cuéntanos tu experiencia.

Auspicios