Sí podemos tener un turismo más competitivo

user-pic

El posicionamiento de Perú en los rankings de competitividad turística ha mejorado en los últimos años, pero aún hay brechas en infraestructura y calidad de los servicios.

1500x844_turismo.jpg
Fuente: Andina

El turismo en Perú gana más protagonismo cada año. El último Informe de Competitividad de Viajes y Turismo 2019, elaborado por el Foro Económico Mundial, situó a Perú en el puesto 49 en competitividad turística a nivel mundial. Hoy es el quinto país de Latinoamérica con mayor competitividad turística, después de México, Brasil, Costa Rica y Panamá. ¿Cómo llegar a la cima? 

Más oportunidades

El Foro Económico Mundial determinó que por cada 30 turistas que llegan al país se crea un empleo nuevo. Las oportunidades laborales que genera el turismo también favorecen a los artesanos tradicionales, los guías turísticos y otros grupos, más allá de las grandes cadenas hoteleras y las empresas de transporte aéreo o terrestre. 

En el caso particular de Perú, el turismo de reuniones, incentivos, convenciones y eventos (RICE) ha demostrado su rentabilidad. Hoy es un motor importante de crecimiento, gracias a que ya cuenta con la infraestructura adecuada para recibir a profesionales de los negocios. El ticket promedio es mayor al del turista habitual y asciende a cerca de 1 000 dólares por persona. 

Cómo ser más atractivos

El ranking mide diversas variables que debemos estudiar para incrementar el atractivo del país y mejorar la experiencia de los turistas. Podemos agrupar esas variables en cuatro grupos. El primero está relacionado con el medioambiente en el que se desarrolla la actividad turística e incluye indicadores como la seguridad frente a huelgas o manifestaciones, pero también frente a la seguridad ciudadana, así como las condiciones de salubridad e higiene a las que se exponen.



El reto es cuidar los recursos naturales y culturales que tenemos para explotarlos de forma responsable y atraer un mayor número de turistas.

El segundo grupo corresponde a la oferta de productos y servicios turísticos en el país y permite medir la competitividad de los precios, así como las opciones disponibles para el turista. Lo ideal es desarrollar estos aspectos dentro del marco formal y asegurar, mediante la fiscalización respectiva, que las empresas cumplan con todo lo que les ofrecen a los visitantes. 

El tercer grupo abarca toda la infraestructura turística en el país, como los aeropuertos, terminales de buses y otros espacios donde aún tenemos mucho por mejorar. En este grupo la responsabilidad del Estado recae en generar las mejores condiciones para que el inversionista privado puede generar el retorno sobre su inversión. 

El último grupo lo integran los recursos naturales y culturales que poseemos y es el único en el que estamos mejor cubiertos que otros países, debido al entorno natural de nuestro país y el legado cultural que heredamos. Sin embargo, el reto es velar por la sostenibilidad de estos recursos y cada uno de los ciudadanos somos responsables de ello. 

Viajar sin riesgos

El uso de internet permite a los turistas buscar información sobre atractivos turísticos en todo el mundo y hacer reservaciones en el destino de su preferencia para sus próximas vacaciones. Si bien hoy es más fácil promocionar al Perú como un destino importante, la marca país puede mancharse por la difusión de malas experiencias de algunos visitantes. En estos tiempos estamos más expuestos para la difusión de buenas y malas experiencias; sitios como Trip Advisor se convierten en nuestro mejor promotor o nuestro peor detractor.  

A pesar de este riesgo, la posición del Perú mejora cada año. El reto es cuidar los recursos naturales y culturales que tenemos para explotarlos de forma responsable y atraer un mayor número de turistas, quienes son los mejores embajadores de nuestro país en el mundo. ¿Qué acciones se pueden aplicar para ser más competitivos? Cuéntanos tu experiencia.

Auspicios