¿Tienda virtual o marketplace? Cómo vender en línea

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Tienes una gran idea, has investigado el mercado y tu propuesta ha demostrado ser necesaria y posible de materializar. ¿Qué necesitas para comenzar?

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En 1999, antes de que nacieran las redes sociales, un grupo de autores, integrado por Fredrick Levine, Christopher Locke, Doc Searls y David Weinberger, escribió el Manifiesto Cluetrain. Este documento, compuesto por 95 principios, sentarían las bases de las relaciones empresa-consumidor en Internet. El primero de estos principios es muy sencillo: los mercados son conversaciones. 

Las conversaciones se llevan a cabo entre personas y en un espacio que permita la interacción, la comunicación bidireccional y multietapa. Este último término fue acuñado por Marcelo Baro en su ensayo Swarming: la comunicación en múltiples direcciones y múltiples etapas (2013). 

La teoría de Swarming se presenta como una idea asociada al uso que le dan los consumidores a las redes sociales, sobre todo como canal de difusión de ideas y plataforma de promoción de productos y servicios. Así, cada usuario puede convertirse en creador y, en algunos casos, influencer asociado a una comunidad de seguidores.



Las tiendas virtuales y los marketplaces pueden complementarse entre sí para potenciar la difusión y venta de productos por internet.

Esta capacidad de creación, difusión e interacción, ya sea por entretenimiento o intereses comerciales entre pares, da pie a lo que sería conocido como el comercio social. En este contexto, las redes sociales se presentan como el mejor espacio para que acciones similares se materialicen. Así, tenemos la fanpage en Facebook y el perfil de empresa en Instagram, Twitter, LinkedIn, Pinterest, YouTube, entre otras. 

Tiendas virtuales

Un negocio puede empezar la venta mediante una red social. Por ejemplo, Facebook tiene la opción de crear una tienda desde la fanpage, cargarla de productos (sin límite) y vincularla con una tienda virtual mediante un link. Así, puede diseñarse el recorrido del consumidor, desde la exposición hasta la compra. Incluso puede añadirse un vínculo que permita cerrar la compra sin la tienda de por medio. 

Digamos que tengo mi tienda virtual, ¿cómo la he conseguido? Para responder a esta pregunta, tengo algunas opciones: 

  1. Pagué por desarrollar una tienda virtual hecha a la medida.
  2. Compré un dominio y un hosting y me lancé a la aventura mediante el uso de plugins como WooCommerce.
  3. Contraté un servicio de tiendas prefabricadas (miTienda, TuVitrina, Shopify). 

En cualquiera de estos casos, el beneficio es que puedo gestionar los productos desde un espacio controlado, regulando la inversión que deseo realizar para la apertura de un e-commerce. 

Nuevos mercados

El sueño de la tienda virtual no termina aquí, ya que existe otra opción: los marketplaces. Estos mercados virtuales son espacios para colocar productos asociados a marcas o perfiles de ventas. Bajo esta línea, analicemos un escenario: soy un emprendedor con poco capital de inversión, por lo que una tienda virtual se aleja de mi presupuesto. Ante esta situación, puedo ofrecer mis productos desde espacios como: 

  • Facebook Marketplace: Esta red social cuenta con un espacio de comercio entre consumidores, donde se ofrecen los productos y la compra puede cerrarse mediante acuerdos personales.
  • eBay: Es el marketplace más conocido y antiguo. Un espacio en el que confluyen ofertantes de productos y consumidores demandantes de estos. Posee múltiples categorías y un buscador interno muy amigable. Además, acepta todas las tarjetas.
  • Mercado Libre: Se ha ganado el aprecio de los peruanos al ofrecer un espacio para comprar y vender productos. Además, cuenta con su propio sistema mediador de pagos: Mercado Pago.
  • OLX: Es la competencia de Mercado Libre, ya que sigue el mismo formato, pero sin la pasarela de pagos. 

Ninguna opción desmerece al resto, ya que todas se complementan en la difusión y venta de productos. Puedo implementar en mi tienda de Facebook un link hacia mis productos en Mercado Libre y cerrar el pago en su pasarela. También puedo tener una tienda virtual, propia o rentada, y complementarla con Facebook Marketplace, la tienda del fanpage, mi perfil de Instagram o Mercado Libre. Lo importante es ofrecer alternativas sólidas de venta a los consumidores interesados. ¿Tienes un negocio en internet? Cuéntanos tu experiencia.

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