Toma de decisiones estratégicas en tiempos de COVID-19

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Las decisiones estratégicas en una situación de crisis deben tomar en cuenta los factores de un entorno frágil. No solo deben analizarse aspectos del escenario nacional, sino también del ámbito global.

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Los entornos de crisis, como la pandemia de la COVID-19, obligan a las empresas a perfeccionar su capacidad para tomar decisiones de manera estratégica y aprovechar al máximo sus puntos fuertes, desarrollar alianzas estratégicas y generar modelos de negocio con costos razonables. El objetivo es asegurar la continuidad de la demanda y obtener la suficiente capacidad logística para atenderla. 

Plan de recuperación

En el ámbito de la administración, se denomina "cisnes negros" a los sucesos casi imposibles de prever, pero que tiene repercusiones catastróficas para los negocios. La pandemia ha puesto este concepto sobre la mesa. Por ello, el desarrollo de planes de recuperación posterior posee un rol vital, ya que las empresas no siempre se encuentran preparadas para afrontar contingencias. 

En medio de la crisis generada por la COVID-19, un plan para continuar con el negocio implica determinar los procesos críticos para la empresa y calcular los recursos para soportarlos. Asimismo, es necesario establecer los procedimientos para reiniciar la actividad y los equipos de personas que los llevarán a cabo, además de identificar los medios de comunicación adecuados para difundir las medidas.

Puntos clave

El tamaño de la empresa, las características de su sector y su forma de gestionar los costos fijos son factores con mucha influencia en el resultado final. No es fácil indicar el tamaño de una organización, pero existen componentes relacionados con el ámbito externo (normativas, área geográfica, etc.) e interno (capacidad financiera, personal, desempeño laboral, etc.) que pueden generar ventajas en el momento de tomar decisiones.



Uno de los componentes medulares para que las empresas tomen mejores decisiones es conocer al detalle el comportamiento del consumidor.

A nivel interno, uno de los aspectos más importantes que se deben tomar en cuenta es la conformación del directorio. Recordemos que el 70 % de las empresas peruanas son familiares, que ameritan dimensionar los recursos adecuados y la productividad para tomar decisiones acertadas. Sobre el manejo de costos, la ventaja competitiva se generará mediante economías de escala. 

A nivel externo, uno de los componentes medulares para tomar decisiones es el comportamiento del consumidor. Hoy sus prioridades han cambiado y optará por comprar aquellos productos o servicios vitales, descartando los que le resulten más superfluos. Esta variable es una de las más importantes y podemos notarlo al observar negocios que cambian de giro para mantenerse competitivos. 

Es un contexto complejo y poco claro, además de la variable económica, también debería considerarse el componente sanitario para compatibilizar con la realidad. Además, debe determinarse la disponibilidad real de mano de obra en cantidad y calidad (competencias adecuadas) y de los fondos necesarios para el arranque progresivo y constante, hasta alcanzar los niveles previos a la crisis. 

Adaptación al cambio

La capacidad de anticiparse a los problemas y adaptarse a los cambios es relevante para actuar de forma adecuada y secuencial ante eventos desastrosos. Para ello, es importante analizar la infraestructura con que se cuenta, el dinero disponible para emergencias, el número de profesionales capacitados para solucionarlos y los mecanismos de coordinación de la empresa con el Estado. 

En el mejor de los casos, la empresa debería contar con un coordinador de alto nivel que se encargue de un área de prevención, sin escatimar los recursos para aplicar las medidas necesarias, en caso de emergencia o crisis. Estos aspectos son consecuencia de una lógica de adecuada vigilancia y respuesta a tiempo. ¿Cómo se adaptó tu organización al nuevo escenario? Cuéntanos tu experiencia.

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