Los MBA se renuevan en tiempos de crisis

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Las escuelas de negocios en el Perú han adaptado las mallas de sus MBA para alinearlas al escenario actual, pero deben mantenerlas en constante actualización si quieren seguir siendo competitivas frente a sus pares internacionales.

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En épocas de crisis, siempre se recomienda a los profesionales prepararse, a través de programas como el MBA, para desarrollar un perfil que les permita adaptarse a los cambios en su entorno. Por ello, su demanda suele aumentar en este tipo de situaciones. No obstante, la pandemia de la COVID-19 golpeó con más fuerza a quienes estudiaban un MBA y a quienes pensaban iniciarlo, lo que evidenció una reducción de la demanda. ¿Cómo están respondiendo las escuelas de negocio a esta situación? 

Deserción estudiantil

Para responder a la pregunta, primero debemos tener claras las razones por las que un profesional puede desertar de un MBA o decidir no llevarlo. La primera es un posible cambio en su régimen laboral, que le impida realizar sus estudios con normalidad. La pandemia ha trastocado los horarios laborales de muchos trabajadores y algunos, incluso ahora, se ven en la necesidad de permanecer activos por más horas, lo que reduce de forma considerable el tiempo que podrían aprovechar para capacitarse.

La segunda razón consiste en los problemas de solvencia económica que afronta el alumno debido a la pandemia. Recordemos que muchas familias perdieron empleos, sus ingresos se redujeron y el MBA supone una inversión fuerte a realizar. El tercer motivo son los problemas de salud. Si un alumno se contagia y su enfermedad se prolonga por más de 14 días, que es el tiempo de recuperación sin complicaciones, es evidente que tendrá que posponer sus estudios o interrumpirlos hasta curarse del todo.

Renovación de la malla

Además de los motivos que pueda tener el profesional para no seguir un MBA, también hay que considerar las tendencias en el mercado laboral. Los empleadores han empezado a valorar más las habilidades blandas en los profesionales. Ahora más que nunca se necesitan colaboradores con empatía, resiliencia y, sobre todo, habilidades de comunicación para gestionar equipos de trabajo a distancia. Hay que aprender a liderar y monitorear a todos los trabajadores que se conectan desde sus domicilios.



Las escuelas de negocios deben transformar la cultura de sus alumnos, cambiar su mindset y otorgarles agilidad para tomar decisiones y desarrollar otras actividades que realicen.

En líneas generales, podemos afirmar que los MBA se están adaptando a esta realidad. Las empresas realizan procesos cada vez más ágiles y el proceso de transformación digital que atraviesan las obliga a optimizar recursos. Necesitan líderes con paradigmas distintos. En ese sentido, las escuelas de negocios deben transformar la cultura de sus alumnos, cambiar su mindset y otorgarles esa agilidad que necesitan para tomar decisiones y desarrollar las actividades que realicen. 

Los cambios que han realizado las escuelas de negocios en sus programas tienen mucho que ver con la transformación digital, la innovación y la agilidad en los procesos. Recordemos que hoy convivimos con la tecnología, lo cual implica que las máquinas han pasado a realizar muchas labores que antes realizaba el ser humano. Las empresas deben adaptar sus procesos a este entorno para seguir a la vanguardia. 

Las escuelas de negocios líderes en el Perú han logrado renovar las mallas de sus MBA ante las necesidades del mercado actual. Entre sus ventajas podemos señalar que cuentan con directores, decanos u otras autoridades que provienen de áreas como tecnologías de la información (TI) y, por lo tanto, sus conocimientos facilitan el cambio. Por el contrario, las escuelas que sigan apostando por mallas y metodologías tradicionales producirán egresados incapaces de adaptarse al escenario actual. 

Desafíos educativos

El impulso que ha recibido la educación a distancia durante la pandemia ha motivado un cambio importante en la oferta de programas MBA para los profesionales peruanos: ahora la competencia es internacional y puede provenir de cualquier otro lugar del planeta. Por ello, las escuelas de negocio en el país deben mantener sus mallas curriculares en constante actualización para mantenerse en línea con las necesidades de las organizaciones ágiles y exponenciales. 

Otro reto a superar para las escuelas de negocio es recuperar de manera progresiva el networking, un componente clave de todos los programas de posgrado y que se vio afectado por el distanciamiento social. En la medida de lo posible, podrían formarse grupos más reducidos, como ya se maneja en países europeos, para mantener una interacción más cercana y estrechar los lazos entre los participantes. 

Las escuelas también deben introducir dos puntos claves en las mallas curriculares de sus MBA: habilidades comunicacionales en tiempos de crisis e innovación y emprendimiento. La primera permitirá a los egresados gestionar posibles crisis o situaciones complicadas que se observan a diario en todos los sectores productivos. La segunda les ayudará a encontrar nuevas oportunidades de iniciar negocios que se mantengan sostenibles en un escenario cambiante. ¿Qué otros componentes deberían incorporarse en la malla? Déjanos tu opinión.

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