¿Cómo prepararse emocionalmente antes de una presentación?

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Estar preparado emocionalmente para realizar una presentación, mejora la confianza del expositor y ayuda a transmitir su mensaje a la audiencia de forma clara y eficiente. ¿Cómo lograrlo?

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Realizar una presentación requiere de una gran preparación física, mental y emocional. Esta última, sobre todo, es clave para alcanzar un desempeño óptimo y desenvolverse con éxito en público. De hecho, de acuerdo a Daniel Goleman, el 80 % del éxito profesional depende de la inteligencia emocional. 

Pero, a pesar de su importancia, muchas personas suelen sentirse nerviosas y ansiosas antes de iniciar una presentación. ¿Cómo evitarlo? Poniendo en práctica los siguientes consejos: 

Desarrolla tu carisma

Todos nacemos con carisma, atraemos personas, les caemos bien; sin embargo, durante nuestra niñez y adolescencia, aprendemos ciertos miedos que atentan contra ella y debilitan nuestra autenticidad. Ponte en marcha, tú puedes desarrollar tu carisma trabajando en tu autenticidad, siendo tú mismo(a), es el primer paso. Uno de los aspectos importantes para actuar con autenticidad es dejar de cuestionarte y dejar de ponerte en todos los escenarios fatídicos que podrían pasar cuando estás frente a una audiencia. Sí, algunos lo hacen y son muy buenos haciéndolo y poniéndose en escenarios súper fatídicos: "¿qué pasaría si me caigo frente a todos?", "¿qué pasaría si me trabo?", y "¿si me quedo en silencio?", "¿qué pasaría si olvido esto, o digo aquello?", "¿qué pasaría si...?". Todo ello no hace nada más que atentar contra tu autenticidad. Deja ello de una vez. Hay mejores cosas en las qué pensar. Empieza pensando con propósito y no solo pensar por pensar.     



Evita la perfección 

Los nervios al hablar en público pueden estar desencadenados por el miedo a la imperfección. Por ello, es clave aceptar que nadie es perfecto, y que es posible y perdonable cometer errores. En lugar de realizar una presentación perfecta, debes preocuparte en ser tú mismo (autenticidad). De esta manera, la audiencia sentirá tu transparencia y te estará agradecida. 

Visualiza el éxito 

Es humano sentirse nervioso antes de una presentación importante. Lo que no es normal es dejarse llevar por los pensamientos negativos, porque bien sabes que te generan estrés. Para evitar ello, es importante mantenerte con una actitud positiva. ¿Cómo lograrlo? Una práctica común es cerrar los ojos e imaginarse a sí mismo dando la charla, con confianza y entusiasmo. Visualizar la culminación de la presentación de esta manera permite a tu mente prepararse para que esa idea se convierta en realidad. 

Practica tu lenguaje no verbal  

Practicar, antes de una presentación, prepara a la mente para la llegada del momento cumbre. Una forma de ejercitarla es grabándose a sí mismo, revisar el video e identificar aquellos puntos en los que se puede mejorar. También se puede optar por decir el discurso frente a un amigo o compañero de trabajo. De esta manera, el orador obtendrá un feedback honesto y constructivo. Es importante siempre monitorear que el expositor mantenga el contacto visual con el público. 

No todo es tan malo como uno se lo imagina a veces 

La mayoría de oradores que revisan sus presentaciones grabadas en video concuerdan en algo: no se ven tan nerviosos como se sentían al hablar en público. Por ello, es importante tener siempre presente que la audiencia no sentirá el nerviosismo que el expositor podría sentir internamente; ellos solo notan cómo se ve y actúa el presentador.   

Familiarízate con el espacio 

El cerebro se sentirá siempre más cómodo con lo habitual, con lo que le es familiar para él. Sentirse cómodo es trascendental para tener un buen desempeño durante una presentación. ¿Cómo lograrlo? Para ello, es fundamental visitar el lugar donde se desarrollará la conferencia antes de dar el discurso. Si es posible, se debe tratar de practicar en el espacio donde se realizará la charla. Estar familiarizado con el ambiente y conocer de antemano dónde se encuentran las herramientas audiovisuales, ayudará al expositor a sentirse más confiado y preparado. Si es virtual, identifica dónde estarás y que tengas las herramientas necesarias a tu alcance. 

Haz ejercicios, respira profundo antes de la presentación  

Realizar estiramientos, flexiones, movimientos de nuca y de los músculos del rostro antes de realizar una presentación, ayuda a relajar la mente. Asimismo, caminar alrededor del pasillo es una excelente opción para liberar excesos de energía. La respiración también es importante. Inhala, cuenta hasta tres y exhala lentamente, eso te permite inundar el cerebro de oxígeno y despejarse del estrés. 

Sonríe  

Y finalmente, ¡sonríe! Sí, sonríe antes de iniciar tu presentación. Muchas personas se cuestionan porque les digo que deben sonreír. Y les digo: "Haz esto (y tú también puedes ir haciéndolo conforme vayas leyendo este artículo), sonríe, sonríe ampliamente, mostrando los dientes (hazlo) y, una vez que ya lo hayas hecho, mantente así de sonriente, e intenta pensar en algo malo que te haya pasado en algún momento. Ahora dime: ¿puedes hacerlo o puedes ponerte triste o preocuparte? La respuesta siempre es: "No puedo ponerme triste si estoy sonriendo", "No puedo preocuparme cuando estoy así de contento", o "Se me hace muy difícil". Por ello, les digo: "Puedo ver que te has dado cuenta por qué es tan importante tu sonrisa. No es para el público, es para ti".

Fuentes:

9 Helpful Tips to Calm Your Nerves Before Speaking

Getting fit for a presentation mentally, physically and emotionally

How to Prepare a Speech When You Have Anxiety

11 Tips For Calming Your Nerves Before A Big Presentation

La inteligencia emocional: por qué es más importante que el coeficiente intelectual

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