El dinero electrónico como mecanismo de inclusión social

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El 31 de octubre de 2012, la Comisión de Economía del Congreso de la República aprobó el proyecto de ley 1073/2011-CR, el cual regula las "Características Básicas del Dinero Electrónico y de las Empresas Emisoras de Dinero Electrónico". De ser aprobado, regularía el uso de un servicio que mejoraría los mecanismos de inclusión en el Perú.

El dinero electrónico en esencia permite el uso del celular como billetera electrónica; es decir, como mecanismo de almacenaje de dinero. Ello significa que a través de un teléfono móvil se puedan realizar operaciones financieras, como enviar y recibir dinero, realizar pagos, entre otros.

Este mecanismo ha logrado muy buenos resultados en países tan lejanos de nuestras latitudes como Kenia, Nueva Zelanda y Filipinas, pues no es un secreto que a las instituciones financieras les es prohibitivamente costoso abrir oficinas en regiones apartadas, por lo que esta herramienta surgió como una interesante alternativa para incluir y hacer negocios con aquellos ciudadanos que residían en dichas zonas.

En Kenia, por ejemplo, ante la ausencia de entidades financieras en la mayoría de las regiones del país, el guardar dinero bajo el colchón se convirtió en una costumbre sumamente arraigada. Con la implementación del dinero electrónico, y a pesar de las altas comisiones cobradas por transacción, dicha costumbre se logró erradicar.

Las principales razones que movieron a la población keniana a adoptar este mecanismo como almacenaje de dinero y medio de pago fueron el ahorro de tiempo (pues ya no tenían que desplazarse grandes distancias para hacer alguna transacción) y la seguridad, pues el diseño de este sistema hace prácticamente imposible que se sustraiga el dinero que "contiene" el celular, así éste se extravíe o sea robado.

En el caso del Perú, es una realidad el hecho de que las clases más pobres vivan en zonas alejadas. Con el objeto de asistirlos, el Estado ha diseñado programas sociales como "Juntos", con el cual ofrece un subsidio mensual a cierta parte de la población que se encuentra sumida en la pobreza.

Para hacer efectivo esto, el Banco de la Nación debe viajar hasta las capitales de provincia llevando grandes unidades de caudales, lo cual en definitiva causa dos problemas fundamentales. El primero es que resulta costosísimo transportar tal cantidad de dinero a dichas ciudades, muchas de las cuales se encuentran en zonas montañosas. En segundo lugar, y no menos importante, para los pobladores también representa un costo grande en tiempo y dinero el acudir desde sus localidades al punto de entrega del subsidio. En muchas ocasiones, un trayecto de este tipo puede significar hasta dos días de viaje.

sumillas_dinero_electronico_martin.jpg Una buena alternativa frente a estas dificultades sería que el Estado haga llegar el dinero del subsidio al celular de los beneficiarios, sirviendo éste como medio de inclusión para lograr resultados más favorables en la lucha contra la pobreza. Pero, frente a esto, el hecho de que la ley todavía se encuentre en el Congreso genera incertidumbre, lo cual impide que las empresas que ofrecen este servicio operen en todo su capacidad.

En ese sentido, creemos que todas las condiciones están dadas para que inmediatamente se tome acción en este tema. La diversidad geográfica, la necesidad de los más pobres y el alto costo de transporte del dinero hacen indispensable que se tome inmediatamente una decisión y que la ley del dinero electrónico no siga esperando más.

En caso de que se apruebe la mencionada ley, ¿cree usted que el dinero electrónico servirá como mecanismo de inclusión social? ¿Qué otros beneficios podría traer la masificación de este tipo de servicio?



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