Los médicos deben ganar más, pero por mayor productividad

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Actualmente, el sistema remunerativo del sector público está distorsionado. A pesar de los bajos salarios, los costos de salud son altos, y es que el principal problema es la productividad. Por un lado, se gana poco, pero también se produce poco. Es un círculo vicioso del cual se debe salir.

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La paradoja del "igualitarismo": "ganan poco, pero reflejan un alto costo para el sistema"

Los sistemas de organización social "igualitaristas" tienen como uno de sus grandes problemas el reconocimiento de la necesaria diferencia en las remuneraciones entre profesionales; por especialización y/o por mérito algunos profesionales que trabajan en sectores de servicio público deben tener mayores salarios a los otros. La herencia de los setenta que organizó los servicios públicos de manera centralizada y con el liderazgo del Estado, ha dado como resultado que, por mencionar un ejemplo, el gremio médico tenga salarios deprimidos.

El gran problema de este tipo de organización social es que produce efectos no deseados: cierto es que los médicos tiene salarios bajos para los años de esfuerzo dedicados a los estudios y al trabajo; pero si uno analiza el costo de la salud se dará cuenta que se producen sobrecostos significativos, claro sin ni siquiera habérselo propuesto. ¿Cómo se produce este efecto? Expliquemos el hecho con un ejemplo extremo para luego comprender qué pasa en el sector salud y cómo podemos solucionar este tema.

Un buen amigo, David Camino, Director de una maestría en la Universidad Carlos III de Madrid y frecuente visitante de La Habana para dar clases de gestión, explicaba la cultura del "arreglo" en Cuba. Cierto que todos ganan de manera similar y un salario muy bajo, pero se las arreglan. El Director de la empresa de gaseosas se "asigna una cantidad de gaseosas como parte de su salario", pero como todos saben que el Director hace eso, entonces todos los trabajadores se las arreglan de algún modo, disponiendo de los activos o el tiempo que deberían dedicar a la empresa. Sigamos con el último ejemplo: si un trabajador dispone del tiempo -digamos dos tercios diarios- que debería dedicar a la empresa y las asigna a otras actividades particulares, este hecho originará un sobre costo para la empresa y un problema de productividad para la sociedad.

Puede ser que el trabajador tenga un costo menor, pero al dedicarle un tercio de su tiempo, el cubrir las actividades que significa esa plaza obligará a la empresa a contratar tres veces más de personal de similar productividad. Entonces, el costo de la empresa es tres veces lo que el salario señala. Sin embargo, no solamente es un problema de costo y productividad, sino que también afecta la calidad del servicio. Como los directivos y los trabajadores están preocupados en mejorar o "arreglar" su situación personal entonces su dedicación a producir algo de calidad disminuye, porque el cerebro de las personas privilegia, en este caso será la situación familiar y personal, antes que el costo y la calidad del producto o servicio que produce la empresa.

Aquí me detengo para felicitar a aquellos profesionales que, a pesar de las enormes dificultades, dedican su vida a su profesión; con las disculpas del caso, la solución de un problema social no se puede sustentar en estas sacrificadas vidas, sino en que aquellas y las demás tenga una remuneración digna, de acuerdo a su aporte a la economía y sociedad.

Una comparacion de productividad, costos y calidad en salud

Si se diseña un hospital se establece el plan funcional, se calcula la cantidad de médicos que debe tener dicho establecimiento. En el plan se establece la cantidad de procedimientos que cada médico debe cubrir y resulta un costo global del hospital, en papeles funciona. Si el hospital es público, al ponerlo en operación los costos operativos se elevan paulatinamente por encima de lo planificado, se produce problemas de productividad, ineficiencia y otros problemas propios de la gestión pública.

sumilla_bravo_salud1.jpg Ha ocurrido que las ofertas privadas que se están desarrollando en la parte de operación del hospital son sustancialmente inferiores a los costos actuales del sistema de salud, incluso se ha establecido que con el ahorro se construye y equipa los nuevos hospitales. Y no es que el operador especializado pague menos a los médicos, por el contrario tiene mejores salarios, la ventaja del operador es que puede relacionar con mayor facilidad el salario del médico a la productividad y calidad del mismo.

Entonces sí es posible que los médicos ganen más, pero a cambio deben mejorar su productividad y calidad del servicio. Un sistema remunerativo debe contener dos incentivos: a la producción y a la calidad; debe premiar a quien más produce, pero también a quienes realizan procedimientos médicos con calidad.

Un hermoso hospital, que funciona al menos del 20% de su capacidad

Uno de los proyectos predilectos de los gobiernos regionales son los hospitales, porque identifican que gran parte de la población tiene déficit de atención por las deficiencias que en materia de inversión y gestión ha tenido el Ministerio de Salud hasta antes de la transferencia de la responsabilidad a los gobiernos regionales.

En el caso de Chiclayo, como en otros casos, ya se cuenta con hospitales construidos y equipados, con la demanda esperando, pero operan a una capacidad muy por debajo para la que fue ejecutada. El problema es la escasez de médicos, los cuáles en provincias prefieren atender en consultorios particulares que enrolarse en el sistema público de salud. La diferencia de salarios es notable.

Reformas necesarias en salud

Se necesita hacer importantes reformas en el sistema de salud, empezando por el sistema remunerativo, buscando operadores imparciales que cumplan con pagar los servicios adicionales que realizarán los médicos en un sistema que incentive la productividad y la calidad.

¿Qué otras medidas se pueden tomar para generar una mejorar funcionalidad en el sistema de salud?



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