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"Nuestra prioridad es atender a la población más pobre"

Publicado el 28 de Noviembre 2011 a las 10:16 AM

El profesor asociado René Cornejo fue elegido para dirigir el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento. Aquí nos cuenta cómo han sido los primeros meses de su gestión y cómo concilia tan alta responsabilidad con su trabajo docente. ¿Cómo...

2011-11-28_1012.png El profesor asociado René Cornejo fue elegido para dirigir el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento. Aquí nos cuenta cómo han sido los primeros meses de su gestión y cómo concilia tan alta responsabilidad con su trabajo docente.

¿Cómo tomó su nombramiento al frente de la cartera de Vivienda?

He trabajado en el Estado durante muchos años, y la posibilidad de servir a la sociedad a través de la actuación en la gestión pública es algo que me ha atraído y me ha dado muchas recompensas. También me ha traído sinsabores, pero creo que las primeras superan largamente a los segundos.

¿Cuáles fueron las primeras decisiones que tomó en el ministerio? ¿A qué aspecto ha decidido darle prioridad en su gestión?

El primer tema con el que uno tiene que lidiar al frente de un ministerio es la formación de un equipo, porque la gestión depende de todo un equipo; era indispensable un grupo con capacidades, con legitimidad, con una línea de conducta intachable. Y no siempre es posible convencer a profesionales calificados para que trabajen en el Estado, pues las limitaciones en cuanto a remuneraciones y línea de carrera, las responsabilidades y las contingencias a nivel personal que esto supone hacen un poco más difícil la tarea. Ha tomado una buena cantidad de tiempo conformar el equipo básico del ministerio, pero vamos por buen camino. Lo siguiente fue conocer en profundidad cuál era la situación en el ministerio, porque con temas tan importantes uno no puede actuar sobre la base del prejuicio o la ideología. Hay que entender a cabalidad la problemática para poder tomar decisiones; para ello hemos conversado con mucha gente y, al término del primer mes, ya había una idea de lo que se debía cambiar. En el siguiente mes hemos conciliado los criterios básicos que se van a seguir a largo plazo en el ministerio, y en eso estamos empeñados el día de hoy. Ya tenemos los fundamentos de las políticas en saneamiento y vivienda; las transformaciones no van a ser pocas ni pequeñas, mucho menos sencillas.

Usted sigue dictando clases en ESAN, ¿cómo hace para conciliar estas dos agendas?

Naturalmente, he tenido que reducir de manera importante mi dedicación a la docencia, pero, igual, trato de mantener presencia en todos los programas de ESAN. Ayuda mucho el que las clases sean en la noche, y también el tener colegas que, cuando por razones del cargo no puedo llegar a tiempo, me reemplazan. Además, cuento con colaboradores que me ayudan en la preparación de clases, calificaciones y demás trabajos necesarios para un buen desempeño docente. No olvidemos que el centro de toda institución educativa son los alumnos; atenderlos de modo adecuado está por encima de todo, y eso es lo que sigo tratando de hacer.

Usted ha sido alumno y luego profesor de ESAN, ¿cómo cree que estas dos experiencias le sirven en su labor al frente del ministerio?

Como alumno, el pasar por ESAN fue una experiencia transformadora, pues me permitió comprender de manera cabal cómo es una empresa; me permitió, además, conocer a personas muy calificadas, muchas de las cuales trabajan hoy conmigo de una u otra manera, y, por supuesto, me dio una perspectiva de lo que es el país y la actividad empresarial que me ha sido muy útil en toda mi actividad profesional ulterior. Ser profesor aquí me ha servido muchísimo, gracias a la interacción con los alumnos, pero también con los colegas; he logrado así una permanente experiencia de aprendizaje en todos los niveles. Sigo dictando porque la experiencia de la docencia es muy enriquecedora y no deseo dejarla, se ha convertido en una necesidad. La calidad de los participantes de ESAN hace que sea muy atractivo seguir enseñando. Y como muchos dicen, en la labor docente quien más se beneficia termina siendo el profesor. Creo que este es mi caso.

¿Cuál es su objetivo personal en el Ministerio de Vivienda?, ¿cómo quisiera que lo recuerden?

Más allá de cómo me vayan a recordar, yo creo que existe un imperativo no solo político y técnico, sino también moral, en cuanto al saneamiento y la vivienda. En estos dos aspectos, básicamente en el de saneamiento, ha habido un olvido secular de las zonas más pobres del país, donde los niveles de cobertura son muy bajos. Esto me interesa mucho, sobre todo por el enorme reto técnico que supone atender a estas poblaciones, y eso aconseja formas creativas de intervención, lo cual estamos desarrollando. Nuestra prioridad es, entonces, atender a esas poblaciones más pobres, que están ubicadas en una zona rural dispersa, donde estamos trabajando un plan muy agresivo para cerrar la brecha de atención en saneamiento y vivienda. No son los lugares más accesibles ni más adecuados desde el punto de vista político, pero en la función pública se debe hacer lo correcto, y lo correcto es cerrar la brecha de desigualdad que hay. En ese sentido, la prioridad hacia los más pobres será la que marque la actuación del ministerio, por lo menos durante mi gestión.

Artículo publicado originalmente en el Informesan de setiembre y octubre de 2011.