La ideología del "cholo barato"

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La política del "cholo barato" no es solo el triste recurso de empresarios y gerentes incompetentes para compensar su escasa innovatividad y poca capacidad tecnológica. En resumen, para compensar su incapacidad competitiva.

La política del "cholo barato" no es solo un mecanismo autodestructivo que mantiene nuestro país en el subdesarrollo y que hace las brechas sociales cada día más grandes. Es algo mucho peor que eso.

La política del "cholo barato" es toda una ideología que tiene raíces e implicancias socio-culturales y psicológicas más profundas...y de las que tenemos el tácito pacto colectivo de nunca hablar.

Las motivaciones económicas son sólo la excusa consciente para practicar esta política. En realidad, hay otras razones más de fondo, que no queremos hacer conscientes. "Cholo barato" no es sólo sueldos miserables, muchas horas extras impagas y dotación de personal insuficiente. 

Es, principalmente y en lo más profundo, el placer que sienten ciertos jefes/jefas de sentir ese poder sobre sus subordinados, disfrutando de poderlos despedir a su antojo, de imponerles quedarse a trabajar fuera de hora, de hacerlos trabajar en sus días libres, de poder insultarlos y maltratarlos e incluso imponerles favores sexuales.

"Cholo barato", como ideología, es que esos jefes/jefas disfruten del sádico placer de sentir que pueden descargar todas sus frustraciones contra sus subordinados en el momento que se les antoje, es poder decirles que no valen nada, que no sirven para nada.

Es sentirse superiores al ver sus rostros de miedo cuando el jefe/jefa se acerca. Es que no puedan sostenerle la mirada a los ojos, que no sean capaces de contradecirle, que no sean capaces de defenderse. 

Es todo un mecanismo depravado para que un jefe/jefa mediocre e incompetente se pueda sentir todopoderoso y superior: como en el fondo sabe que nunca será gran cosa, su única forma de sentirse valioso es desvalorar y rebajar a aquellos que tienen la desgracia de estar bajo su poder.

Y por supuesto, en la versión de capitalismo chicha o capitalismo combi que se ha instalado en el Perú con el cuento de ser el verdadero capitalismo, todo lo que cuenta son los resultados monetarios de corto plazo. Como dicen los gringos, bottom line manda.

Entonces jefes/jefas de este tipo, maltratadores/sádicos crónicos obtienen los "mejores" resultados. Es decir, llegan a las metas propuestas con poco personal, mal remunerado y sobre-exigido. Y este esquema perverso parece incomodarle a muy poca gente.

Muchos académicos e intelectuales no sólo no se incomodan con este deplorable estado de situaciones, sino que hasta se ven abiertos debates en los medios y en el Congreso de la República argumentándose que deben limitarse los sueldos y beneficios para los trabajadores, pues esos -escasos- salarios y beneficios serían la causa de la falta de competitividad de nuestras empresas y de nuestro país.

Y en sus argumentos termina siendo lo mejor para el país que los salarios bajen y las condiciones de trabajo se deterioren más o se mantengan en el lamentable estado en que están, como si la miseria y el maltrato fuera el eje del desarrollo capitalista y no la tecnología, la innovación y el talento.

¿Qué tanto podemos encontrar la  ideología del "cholo barato" en las empresas? ¿Realmente cree usted que es parte de la realidad laboral en el Perú?

Esta entrada contiene un artículo de:
Luis Felipe Calderón Moncloa
Profesor del área de Administración. Doctorando en la Université Jean Moulin, Lyon, Francia. DEA, Universidad de Niza, Francia. MA in Management Learning y MSc in Information Management, Lancaster University, United Kingdom. MA, ESAN, Perú. Bachiller en Psicología, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Perú.
Profesor de la Maestría en Organización y Dirección de Personas de ESAN