Horacio Viana, profesor de la XXIII Semana Internacional de ESAN dialogó con Conexión ESAN sobre la importancia de desarrollar una cultura de innovación, señalando que ese es el gran desafío de las organizaciones, hacer de la innovación una filosofía de gestión.
Actualmente, la excelencia operacional sigue siendo necesaria, pero ya no es suficiente. ¿Qué tan importante resulta desarrollar este espíritu empresarial emprendedor en las empresas?
Es fundamental. La excelencia operacional es un gran legado de los últimos 25 años, donde la filosofía de gestión imperante en las organizaciones ha sido la de la excelencia operacional, la de la búsqueda de la mejora continua, la de tratar de incrementar la productividad, la de hacer más con menos. Ese tipo de prácticas han sido socializadas en las escuelas de negocios, y la mayoría de compañías que han tenido éxito en nuestro medio y a nivel global es porque han cultivado esta filosofía de gestión.
Sin embargo, hoy se debe añadir otra filosofía de gestión, relacionada con la creación de nuevos valores, de oportunidades de crecimiento orgánico para las empresas asociadas a su capacidad de emprendimiento, etc. Los tiempos cambian, nuevos desafíos aparecen y las empresas tarde o temprano, así hayan tenido éxito haciendo lo mismo siempre, tendrán que verse obligadas a cambiar. Convirtiéndose en una necesidad.
¿Qué herramientas se necesita para desarrollar una cultura de innovación?
Desarrollar una cultura de innovación es una tarea a mediano y largo plazo, y está rodeada precisamente de una cultura de productividad, mejora continua y reducción de costos. A través del desarrollo de un marco racional estratégico, por qué y para que innovar, se debe establecer las herramientas que detectarán las oportunidades de innovación para así conformar un portafolio. Su implementación irá dando resultados exitosos.
Esta cultura de innovación debe verse reflejada en una cultura democrática, participativa, de trabajo en equipo, donde se pueda decir que sí operan equipos de alto desempeño, con una visión compartida, sin miedo a someter ideas locas, sin miedo al fracaso, donde es válido equivocarse y aprender de los errores. Ese es el gran desafío de las organizaciones, hacer de la innovación una filosofía de gestión.
¿Cómo calificaría usted al empresario latinoamericano, como una persona creativa o innovadora?
El empresario latinoamericano ha sido creativo básicamente por necesidad o por alguna circunstancia de su entorno. Sin embargo, algunas empresas latinoamericanas, con gran vocación innovadora, han ido desarrollándose, convirtiéndose incluso en referentes a nivel internacional y global como el caso de Cemex. Sin duda estamos comenzando a dar los primeros pasos, pero aún nos queda mucho camino por recorrer. Transformar al empresario latinoamericano en un empresariado innovador es el objetivo.
A nuestros lectores, ¿qué tan importante resulta la innovación para su organización?

La innovación es fundamental en un colegio. Hoy, la sociedad ha cambiado tanto que el uso de la tecnología nos permite tener acceso a la información, la que antes era más reservada. Esto es positivo en gran manera, pero para muchos es un peligro, sobre todo para nuestros niños y adolescentes, para quienes ya ninguna información está vetada.
Por ello, debemos trabajar implementando nuevos métodos de enseñanza en el colegio, en tal forma que ayudemos a nuestros niños a canalizar y a bien usar toda la información que reciben a cada instante de los medios de comunicación. Esto es sólo por mencionar un punto, en realidad la innovación, actualización, adaptación, o como prefieran llamarlo, se da en todas las áreas de un colegio, como en las cobranzas, en el trato a los padres (ahora cada vez más jóvenes), en la presentación de los profesores, en las actuaciones abiertas al público en general, en las capacitaciones al personal, hasta en el cómo hacer el mantenimiento del local.
Todo ha cambiado, y nosotros en particular, nos evaluamos cada año y decidimos qué hay que cambiar, qué hay que mejorar y con qué hay que quedarnos para el próximo año académico. En estas fechas, estamos en pleno proceso y claro, Dios es el eje de nuestras vidas, ello es lo único inmutable en nuestra organización, todo puede pasar, todo puede cambiar, pero Dios permanece para siempre. Él nos ayude a tomar buenas decisiones para el 2012. Gracias.