
Auditoria de riesgos: permite identificar los factores críticos tanto internos como externos que pueden provocar un riesgo y eventualmente devenir en una crisis.
Plan de crisis: tras la identificación de los posibles riesgos que podría afrontar la organización, se deben elaborar los planes correspondientes para hacerles frente.
Manual o protocolo de crisis: contiene los procedimientos a seguir en caso de una crisis. No contienen las respuestas a todas las contingencias que surgen en una crisis (para eso está el plan de crisis y la acción concreta del gabinete de crisis en los hechos mismos). La identificación de los posibles escenarios de crisis permite también elaborar una guía de acción en cada caso, que no sustituye el plan de crisis.
Simulacro de crisis: se pone en práctica lo definido en el manual y el plan de crisis, de tal modo que los ejecutivos se familiaricen con los procedimientos. Se busca detectar los errores para su corrección.
Gabinete de crisis: es el equipo que lidera el proceso en cada una de las etapas de la crisis. Está integrado por los más altos directivos de la organización, el responsable del área directamente involucrada, el responsable del área de comunicación corporativa y asesores externos especialistas tanto en crisis como en las materias vinculadas a la naturaleza de la crisis (por ejemplo, expertos en rescates en socavones). Un papel clave desempeña el portavoz de la organización.
Herramientas comunicacionales: existe una gran cantidad de herramientas al servicio de la comunicación en general y de la comunicación de crisis en particular. Redes sociales, web corporativas, videoconferencias, comunicados, notas de prensa y conferencias de prensa. Es importante saber manejar estas herramientas y darles un uso adecuado, pues ellas mismas también pueden ser generadoras de crisis. Por ejemplo: un mal manejo de la comunicación en redes sociales, con respuestas inapropiadas a los comentarios del público, puede generar una crisis de graves consecuencias.
La evaluación post-crisis: una vez controlada la crisis y de regreso a la normalidad, es importante realizar una evaluación crítica de las acciones realizadas durante las etapas de la crisis. Hay que poner en la balanza lo que se hizo correctamente y lo que no se hizo bien para no volver a cometer los mismos errores y hacer las correcciones del caso. Si se falló en la detección de la crisis, tal vez sea necesario revisar la metodología de la auditoría de crisis, por ejemplo.
FUENTES CONSULTADAS:
Redacción: Press Consulting
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Lydia Arbaiza, decana de ESAN Graduate School of Business, advirtió en Infobae que el uso excesivo de asistentes virtuales puede provocar que ejecutivos de alta gerencia se conviertan en simples "validadores" de algoritmos, atrofiando su capacidad de decisión. Además, señaló que, aunque la IA procesa datos velozmente, el verdadero liderazgo reside en la capacidad humana de interpretar contextos, asumir riesgos y hacerse cargo de las consecuencias, algo que ninguna máquina puede replicar.
Carlos Aguirre, profesor de los Programas del área de Finanzas de ESAN, detalló en Infobae que el 90 % del valor de las empresas modernas reside en intangibles (marca, data) y no en activos físicos. El experto advirtió que, si bien hay casos de empresas que demuestran que el mercado paga por flujos futuros y confianza, estos activos son volátiles; por ello, insta a directores a gestionar la reputación estratégicamente y no depender solo de la "fotografía contable" del pasado.
Ernesto Cuadros, director de la Maestría en Finanzas de ESAN, analizó en Gestión el consenso global de un "soft landing" para 2026, donde bancos como J.P. Morgan y BlackRock priorizan la renta fija y la gestión activa. El experto aseveró que, para que el Perú aproveche este ciclo de "alfa" (valor específico) y no dependa solo de los commodities, debe ejecutar urgentes reformas en productividad y digitalización, superando sus limitaciones estructurales.