
El uso de las Tecnologías de la Información se ha convertido en pieza clave para el buen funcionamiento de muchas organizaciones. Este puede otorgar importantes ventajas para el análisis de datos y la toma de decisiones. Sin embargo, para implementar con éxito un proyecto de este tipo, las empresas deben tomar en cuenta cuatro factores fundamentales.
Este factor involucra tanto las negociaciones a nivel interno (usuarios) como externo (proveedores). En esta etapa es necesario establecer las directrices del proyecto, como la duración del mismo y el presupuesto. Es indispensable también tener claros los requisitos exactos, con el fin de encontrar la mejor alternativa, la cual satisfaga las necesidades de los usuarios y se ajuste al presupuesto indicado.
Se debe seleccionar la tecnología adecuada, tomando en cuenta el costo (definido en la negociación), la infraestructura y la propuesta del proveedor seleccionado.
En función de las características del proyecto, se debe escoger la metodología de trabajo adecuada. Se debe tomar en cuenta detalles como la tecnología, el número de participantes en el proyecto, los costos, los objetivos, etc.
Este factor involucra la elección del equipo que desempeñará el proyecto. Para esto, se debe tomar en cuenta sus perfiles de conocimiento y experiencia en proyectos similares. El presupuesto acordado será importante para determinar el nivel y la cantidad de recursos a utilizar. Es recomendable tomar en cuenta la tecnología escogida, la metodología y los objetivos propuestos para el proyecto de TI (Tecnología de la información).
¿Estás interesado en conocer más sobre cómo gestionar un proyecto de Tecnologías de la Información? Inscríbete al curso Gestión de tecnologías de la información de ESAN.
Portal de negocios de ESAN Graduate School of Business. Desde el 2010 difunde contenido de libre acceso (artículos, infografías, podcast, videos y más) elaborado por los más destacados especialistas. Encuentra contenido en más de 15 áreas y sectores como Administración, B2B, Derecho Corporativo, Finanzas, Gestión de Proyectos, Gestión de Personas, Gestión Pública, Logística, Marketing, Minería, TI y más. ¡Conéctate con los expertos de ESAN y aumenta tu conocimiento en los negocios!
Los recientes sismos registrados en la región han reavivado el debate sobre la capacidad de los países para enfrentar terremotos de gran magnitud. En el caso peruano, el desafío no solo pasa por contar con edificaciones sismorresistentes, sino también por garantizar la continuidad de servicios esenciales, reducir la vulnerabilidad de la infraestructura y fortalecer la prevención frente a un eventual desastre. Mary Mollo, especialista en Gestión de Riesgos de Desastres y profesora de la Maestría en Gestión Pública de ESAN, analiza los principales riesgos que enfrenta el país y la importancia de incorporar una gestión preventiva que permita minimizar el impacto humano, social y económico de un gran sismo.
La economía de plataformas ha impulsado una nueva forma de trabajo basada en la flexibilidad, la autonomía y la intermediación digital. Sin embargo, este modelo también plantea desafíos relacionados con la estabilidad de los ingresos, la protección laboral y la regulación de quienes trabajan como independientes o freelancers. Enrique Louffat, profesor principal en los Programas en Administración del MBA, Maestrías Especializadas y de Educación Ejecutiva de ESAN, analiza en Gestión las oportunidades, riesgos y tendencias que marcarán el futuro de los gig workers.
Durante años, los programas de fidelización se enfocaron en premiar compras mediante puntos y recompensas. Sin embargo, la creciente digitalización y la competencia entre plataformas están impulsando una nueva lógica: las marcas ya no buscan únicamente incentivar la recompra, sino construir ecosistemas de beneficios que generen interacción constante y fortalezcan la relación con el cliente. Carlos Guerrero, director de la Maestría en Dirección de Marketing e Innovación Digital de ESAN, analiza en Mercado Negro cómo esta evolución está transformando la fidelización, desplazando el foco desde la transacción hacia la permanencia y la integración de las marcas en la vida cotidiana de las personas.