
Una crisis tiene cinco etapas. La primera de ellas es la detección. Para detectar las crisis potenciales, la organización debe realizar una auditoría de crisis, preferentemente hecha por una consultoría externa, la cual permitirá señalar los puntos fuertes y débiles así como elaborar un mapa de riesgos. Esta evaluación debe ser profundamente autocrítica, haciendo un monitoreo de áreas críticas. La idea fundamental es "No dejemos que los riesgos nos controlen, sino lo contrario: debemos controlar los riesgos".
El gabinete o equipo de crisis debe evaluar la auditoría y señalar las recomendaciones a aplicar. También debe realizar simulaciones de crisis, aplicando los procedimientos establecidos en el Manual de manejo de crisis.
El proceso de investigación de las crisis y conflictos potenciales debe incluir entrevistas a directivos, la evaluación de crisis anteriores, el análisis de los recursos humanos y materiales, establecer quiénes serían perjudicados por una crisis, identificar los tipos de crisis potenciales, señalar los escenarios en que se pueden crear crisis, evaluar la capacidad de respuesta de la organización, conocer la relación que tiene la organización con los medios de comunicación, etc.
Una segunda etapa es la prevención. Sobre la base de los resultados de la auditoría y el proceso de detección de crisis y conflictos potenciales, se elabora un plan proactivo que permita afrontar una eventual crisis. Es importante considerar que toda organización tiene algún tipo de riesgo de afrontar una crisis que puede ser bajo, medio o alto.
Una aerolínea, una compañía minera y una empresa petrolera, por las características de sus operaciones son organizaciones con alto riesgo de afrontar una crisis. En consecuencia deben contar con planes de prevención de riesgos operativos a modo de plan estratégico y un equipo para comunicar las situaciones de crisis. Pero esto no exime a las organizaciones con riesgos bajos de contar con planes similares.
La tercera etapa es la contención. Una vez desatada la crisis, la organización trata de contenerla o contrarrestarla, con el fin de evitar la caída de su reputación. Para ello se comunica con sus diferentes públicos de la manera más adecuada. El gabinete de crisis se reúne en forma permanente para elaborar un plan de acción, implementar las acciones y herramientas concretas, evaluar el impacto de estas últimas y afinar cada procedimiento.
La cuarta etapa consiste en la recuperación. Los esfuerzos de la organización están orientados en recuperar sus operaciones normales. Aquí también cabe una labor informativa, dando cuenta de los progresos en ese sentido. Esto también lo determinará el gabinete de crisis.
La quinta etapa es la de post-crisis que involucra el aprendizaje. La organización hace un autodiagnóstico de lo aprendido durante la crisis y hace una evaluación del estado en que se encuentra el posicionamiento de su imagen institucional hacia sus diferentes públicos. Se define un plan de trabajo cuyo objetivo sea la restauración de esa imagen, así como un plan de comunicación post-crisis.
FUENTES CONSULTADAS:
Redacción: Press Consulting
Portal de negocios de ESAN Graduate School of Business. Desde el 2010 difunde contenido de libre acceso (artículos, infografías, podcast, videos y más) elaborado por los más destacados especialistas. Encuentra contenido en más de 15 áreas y sectores como Administración, B2B, Derecho Corporativo, Finanzas, Gestión de Proyectos, Gestión de Personas, Gestión Pública, Logística, Marketing, Minería, TI y más. ¡Conéctate con los expertos de ESAN y aumenta tu conocimiento en los negocios!
¿Y si el verdadero riesgo de la inteligencia artificial no fuera su capacidad…, sino quién la controla? La irrupción de la IA agéntica abierta está cambiando las reglas del juego empresarial, al permitir no solo usar tecnología, sino construir sistemas autónomos, adaptables y alineados a las necesidades del negocio. Jhonnathan Horna, profesor del área de Operaciones y Tecnologías de la Información de ESAN, revela cómo el debate deja de ser técnico para volverse estratégico: control, autonomía y gobernanza se convierten en el nuevo eje de decisión para las organizaciones.
¿Puede una empresa crecer de forma sostenible si no domina sus propias finanzas? En un entorno marcado por incertidumbre económica, la cultura financiera se vuelve un factor clave para la competitividad de las medianas empresas. Edmundo Lizarzaburu, profesor de Administración y Finanzas de ESAN, analizó en Gestión qué factores permiten que una organización mejore su toma de decisiones y logre optimizar su financiamiento.
¿Puede una ley diseñada para la excepción terminar debilitando todo el sistema jurídico? En un contexto en el que proliferan regulaciones creadas para casos específicos, surge un debate clave sobre el verdadero rol del derecho en la sociedad. Abel Revoredo, profesor de ESAN Business Law, analiza cómo el auge del excepcionalismo puede erosionar los principios del derecho y poner en riesgo los cimientos que sostienen el progreso institucional y económico.