
El estudio plantea una clasificación de instrumentos financieros para las micro-, pequeñas y medianas empresas (mipymes), según su función económica y riesgo, y articula la teoría financiera con la evidencia institucional. La investigación fue recogida en el segundo capítulo del libro Medem: Medianas empresas, una ventana para crecer, publicado por la Universidad ESAN y la Universidad Sergio Arboleda (Colombia).
El compromiso de ESAN por impulsar el crecimiento sostenible de los pequeños negocios en el Perú se refleja en las investigaciones publicadas por nuestra plana docente. En esta ocasión, el profesor Edmundo Lizarzaburu desarrolló un estudio sobre los instrumentos financieros para las micro-, pequeñas y medianas empresas (mipymes) y que forma parte del libro Medem: Medianas empresas, una ventana para crecer, publicado en el 2025 por nuestra institución junto con la Universidad Sergio Arboleda (Colombia).
El estudio del profesor Lizarzaburu responde a tres vacíos detectados en la literatura académica sobre las mipymes peruanas. El primero es la escasa sistematización de los instrumentos financieros disponibles para estos negocios, más allá del crédito. El segundo es la desconexión entre la clasificación empresarial legal y la clasificación regulatoria financiera, que genera distorsiones analíticas y de política pública.
El tercer vacío consistió en la limitada incorporación de experiencias regionales en una comparación que permitiese identificar mecanismos replicables y buenas prácticas. “Estos vacíos justificaban la necesidad de un análisis descriptivo-aplicado que combinase evidencia empírica, marco normativo y revisión de instrumentos financieros, con énfasis en su adecuación al perfil de riesgo de las mipymes”, explica el profesor.
En su investigación, el profesor Lizarzaburu realizó un análisis integral del financiamiento como condición estructural para el desarrollo, la sostenibilidad y la competitividad de las mipymes en el Perú. “Más allá del acceso al crédito, planteo el financiamiento como un ecosistema de instrumentos financieros diferenciados según el tamaño, riesgo y ciclo del negocio”, precisa.
El capítulo se apoya en las teorías del desarrollo financiero planteados por los economistas Joseph Alois Schumpeter (Austria) y Ross Levine (Estados Unidos), así como en el enfoque de asimetrías de información. A partir de estos conceptos, Lizarzaburu explica por qué las mipymes enfrentan restricciones persistentes de acceso al financiamiento formal.
El docente afirma que este enfoque contribuye al marco teórico del libro, al vincular la estructura del sistema financiero con el desempeño productivo y social. Además, demuestra que la inclusión financiera es un fenómeno segmentado y condicionado por variables institucionales, regulatorias y de riesgo. “Mi investigación aporta una base conceptual que conecta el desarrollo económico, el sistema financiero y la política pública aplicada al contexto peruano”, señala.
El capítulo plantea una clasificación estructurada de instrumentos financieros, según su función económica y riesgo, y la articulación entre teoría financiera y evidencia institucional en el Perú. Además, incorpora experiencias regionales como referentes comparativos y abre líneas de investigación en el futuro sobre finanzas alternativas, digitalización financiera, fintech y mecanismos de mitigación de riesgo. También sienta bases para el diseño de políticas públicas más sofisticadas de inclusión financiera.
Con esta investigación, Lizarzaburu busca construir un puente entre el diagnóstico estructural de las mipymes y las estrategias de crecimiento empresarial, al aportar una dimensión financiera concreta y operativa. En ese sentido, el valor agregado del capítulo radica en ofrecer una visión sistémica del financiamiento, al mostrar que el problema no es solo la escasez de crédito, sino también la falta de alineación entre instrumentos, regulación y capacidades empresariales.
El capítulo ofrece a los investigadores en economía, finanzas y desarrollo un marco analítico aplicado al caso peruano. A los profesionales del sistema financiero y las microfinanzas, les permite sistematizar instrumentos y riesgos asociados al financiamiento de las mipymes. Además, a quienes toman decisiones y formulan políticas públicas les brinda una evidencia técnica para diseñar estrategias de inclusión financiera más efectivas y alineadas con la realidad productiva del país.
El libro propone centrar la atención de académicos, responsables de políticas públicas y gestores empresariales en la mediana empresa (medem), como eje de análisis y acción en América Latina. Desde un enfoque multidisciplinario, aborda temas como la digitalización empresarial, la evolución del marco legal, los planes de desarrollo orientados a las medianas empresas, y los retos del financiamiento en Colombia y Perú. También explora buenas prácticas internacionales en propiedad intelectual y su impacto en la competitividad, así como la relación entre capital intelectual, rentabilidad y nivel tecnológico en la industria colombiana.