
El mercado de carbono es el conjunto de diferentes sistemas de comercio que los gobiernos, empresas o individuos emplean para comprar o vender productos que representen toneladas mitigadas y/o capturadas de dióxido de carbono. Esto nace ante la urgencia de tomar medidas para combatir el proceso de calentamiento global acelerado surgido a raíz de la concentración de gases de efecto invernadero (GEI). Su emisión está vinculada al uso de combustibles fósiles, como petróleo y carbón, para la generación de energía.
En 1997, se firmó el Protocolo de Kioto, el cual define la arquitectura del mercado de carbono. Este acuerdo internacional se selló con la intención de reducir las emisiones de seis gases de efecto invernadero: metano, dióxido de carbono, óxido nitroso y gases fluorados. En este protocolo, que entró en vigor en febrero de 2005, se dividieron a los Estados del mundo en tres grupos:
Mercado de carbono de cumplimiento regulado
Es empleado por los gobiernos y empresas que están en la obligación de rendir cuentas de sus emisiones de GEI. En este mercado son muy importantes los tres mecanismos establecidos en el Protocolo de Kioto a fin de facilitar el cumplimiento de los objetivos de reducción de GEI, los cuales son:
Bajo este último mecanismo, muchos países en vías de desarrollo han participado activamente en el mercado de carbono en los últimos años. Esto ocurre, principalmente, porque encuentran en este mercado una herramienta útil que apunta hacia la promoción del desarrollo sostenible. Para que esto sea posible, los proyectos de estos gobiernos deben obtener la calificación de MDL. Esto se alcanza cumplimiento los requisitos del Protocolo de Kioto, entre los cuales se encuentran:
Al cumplir con todo esto, el proyecto contará con ingresos adicionales gracias a la venta de emisiones de carbono. De tal manera que esta es una enorme oportunidad para países en proceso de desarrollo, no solo para aumentar la generación de valor de las inversiones, sino también para contribuir al desarrollo sostenible.
Algunas empresas han determinado objetivos de reducción de GEI de forma voluntaria. En muchos casos, están motivadas por la convicción de que el desarrollo sostenible y la responsabilidad social en temas ambientales fortalecen el negocio. Asimismo, al implementar medidas para la disminución de gases de efecto invernadero, las compañías buscan obtener una mejor reputación en la sociedad.
Este tipo de mercado es uno paralelo al oficial y abarca las entidades que deciden participar en el cuidado del planeta voluntariamente. Algunas corporaciones invierten en reducciones de carbono en proyectos en los países en vías de desarrollo, mientras que otras lo hacen en economías en transición.
El mercado de carbono surge para aminorar el daño a nuestro planeta, estableciendo un espacio en donde se pueden efectuar compras y ventas de bonos de carbono. Además, representa una herramienta útil para promover el desarrollo sostenible en países en vías de desarrollo.
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Fuentes:
CEPAL. El mercado de carbono en América Latina y el Caribe: balance y perspectivas.
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