
En febrero del 2002, el Allied Irish Banks (AIB) registró pérdidas por aproximadamente US$ 750 millones en el mercado de divisas. Y no hace mucho, varias compañías con posiciones activas a tasa variable, como la libor, vieron caer su valor debido a la reducción de las tasas de mercado en los últimos años. Igualmente, diversas entidades financieras perdieron una parte importante de su patrimonio, e incluso algunas quebraron, debido a pérdidas originadas por movimientos inesperados en los precios de mercado.
¿Qué tienen en común estos casos? Los expertos señalan que el factor común es la existencia de una muy débil gestión o monitoreo de la exposición de la compañía a los riesgos. Por ello recomiendan que las empresas incorporen modelos de medición de los riesgos. Uno de ellos es el Valor en Riesgo o Value at Risk (VaR), que se ha constituido en un estándar del mercado, pues se trata de una herramienta que permite entender, manejar, calcular y controlar los riesgos de mercado con mucha facilidad.
Fue en 1994 cuando el JP Morgan sistematizó y ofreció el VaR al mercado. Esta herramienta consiste en establecer la cantidad máxima probable que se perdería en una cartera de trading debido a movimientos adversos de los precios de mercado, partiendo de una probabilidad dada y durante un tiempo determinado. Dicha probabilidad máxima de pérdidas se determina sobre la base de la elección de un intervalo de confianza (95% a 99%) sobre la serie de los retornos. El horizonte temporal se determina considerando el tiempo necesario para anular el riesgo sin alterar el mercado.
Para medir el riesgo, el modelo VaR emplea técnicas estadísticas estándar. Formalmente, el VaR mide la peor pérdida esperada en un tiempo determinado bajo condiciones normales de mercado en un nivel de confianza estadística (o de probabilidad estadística). Sobre la base de fundamentos técnicos, el VaR otorga a sus usuarios una medida sumaria de los riesgos. A manera de ejemplo: un banco puede establecer que el VaR diario de su cartera es de S/ 20 millones, con un nivel de confianza de 99%. En otras palabras, hay una probabilidad de solamente 1%, bajo condiciones normales de mercado, para que suceda una pérdida mayor de S/ 20 millones. Este monto define la exposición del banco a los riesgos financieros y la probabilidad de un cambio adverso.
Así, el VaR se propone establecer el riesgo en forma cuantitativa, expresado en unidades monetarias.
Además del monto máximo de dinero que puede perderse en un período para un nivel determinado de confianza, el VaR tiene otras definiciones:
FUENTES CONSULTADAS:
Documento de trabajo "Medición de Riesgos Financieros en Sistemas Financieros Menos Desarrollados", Mario Zambrano Berendsohn, publicado.
Artículo "Valor en riesgo", de Ignacio López Domínguez, publicado por el portal de Expansión.
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