
Se puede definir como competencia a la capacidad productiva de un individuo medible en términos de desempeño en un determinado contexto laboral, lo cual refleja los conocimientos, las habilidades, las destrezas y las actitudes necesarias para realizar un trabajo efectivo y de calidad.
El perfil es el punto de partida clave del proceso de selección. Una mala definición del perfil tendrá como consecuencia un mal resultado final. Si bien cualquier persona puede elaborar intuitivamente un perfil, es importante hacerlo considerando los temas fundamentales que lo conforman.
Así, el especialista de recursos humanos responsable de elaborar el perfil debe considerar un equilibrio entre los requisitos del solicitante y las reales posibilidades de encontrar ese perfil en el mercado. Además debe conocer en qué consiste la actividad principal del solicitante y cuál es su posición al interior de la organización.
Los pasos para elaborar el perfil en base a competencias, definidos en un modelo elaborado por la Universidad Autónoma de Nuevo León (México), son los siguientes:
Las competencias requeridas en el perfil deben expresarse con verbo en infinitivo, es decir, en palabras que manifiestan acciones y que no están determinados por un tiempo, ya sea presente, pasado, futuro, o ningún otro. Esto brindará información acerca de lo que el candidato debe saber hacer y no solamente conocer. Asimismo, se debe señalar de qué manera el candidato podrá contribuir al logro de la meta general de la empresa.
1. El modelo de competencias profesionales integrales define tres niveles de competencias: básicas, genéricas y específicas, cuyo rango de generalidad va de lo amplio a lo particular.
2. Las competencias básicas son aquellas capacidades intelectuales indispensables para el aprendizaje de una profesión. Aquí se ubican las competencias cognitivas, técnicas y metodológicas, que mayormente son adquiridas en los niveles educativos previos (por ejemplo: el uso adecuado de los lenguajes oral, escrito y matemático).
3. Las competencias genéricas constituyen la base común de la profesión y están referidas a situaciones concretas de la práctica profesional que requieren de respuestas complejas.
4. Finalmente, las competencias específicas conforman la base particular del ejercicio profesional y se vinculan a determinadas condiciones de ejecución.
El especialista mexicano Iván Mendoza resume estos tres niveles de competencias de la siguiente manera: las competencias básicas son el conjunto de habilidades adquiridas durante los primeros años de vida y que son indispensables para poder tener un correcto desarrollo personal; las competencias genéricas son los atributos y cualidades reforzados con la creatividad, innovación, etc.; y las competencias específicas se refieren a un conocimiento mucho más especializado.
FUENTES CONSULTADAS:
Artículo "Modelo de selección de personal en base a perfil de competencias", publicado por la Universidad Autónoma de Nuevo León (México).
Artículo "Competencias básicas, genéricas y específicas", de Iván Mendoza, publicado por la Universidad UTEL de México.
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