
Las respuestas a cada una de estas preguntas nos conducen a una serie de acciones que llevan a la ejecución de las siguientes tareas centrales:
La identificación de riesgos financieros: es el proceso mediante el cual una empresa identifica la exposición al riesgo financiero en forma sistemática, continua y consciente antes que el riesgo se manifieste. Cuando nos preguntamos qué puede fallar de inmediato pensamos en la evaluación de los riesgos y en la necesidad de establecer las regulaciones internas.
El objetivo es identificar todas las potencialidades de riesgos que pueden incidir negativamente sobre el manejo financiero de la organización. Las regulaciones a establecer deben apuntar a evitar o aminorar los efectos.
Este proceso presupone escanear el entorno interno y externo para identificar las señales y tendencias que podrían exponer la empresa a riesgos. También se requiere establecer amenazas u oportunidades para determinar las probabilidades de su impacto sobre el funcionamiento y los objetivos de la organización.
Mitigación de riesgos financieros: también se le conoce como reducción del riesgo o control de pérdidas. Se concentra en la limitación de las posibilidades y de las consecuencias de un riesgo financiero, buscando especialmente reducir la severidad de las pérdidas que pudieran darse.
Un ejercicio preventivo pero aplicable consiste en que el gestor de riesgos financieros asuma que se ha producido una pérdida y se pregunte qué se podría hacer para reducir el tamaño o la severidad de la pérdida.
Transferencia del riesgo financiero: son los procedimientos que tienen como objetivo eliminar el riesgo financiero transfiriéndolo de un lugar a otro o de un grupo a otro, ya sea vendiendo el activo dudoso o asegurando -la actividad en potencial de riesgo. Actualmente el método más utilizado de transferencia de riesgos, a su vez, emplea los instrumentos derivados. Esta operación tiene tres dimensione: la de protección o cobertura, la de aseguramiento y la diversificación.
Se puede recurrir al financiamiento de riesgos, tratando de evitar que al ocurrir un riesgo tenga como consecuencia la generación de una pérdida económica. Es decir, se debe prever una alternativa de recuperación financiera para la entidad, mediante una efectiva transferencia del riesgo, ya sea por la vía de un contrato o la de un seguro comercial.
FUENTE CONSULTADA:
Documento "La gestión de riesgos financieros en las empresas. Un estudio teórico", publicado por el portal Gestiópolis.
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Jorge Guillén, docente de los programas del área de Finanzas de ESAN, explicó en ATV+ que, aunque el dólar cayó a su nivel más bajo en nueve años (S/ 3.30) , no es recomendable asumir deudas a largo plazo en esta moneda por el inminente riesgo electoral. El experto sugirió aprovechar este tipo de cambio exclusivamente para préstamos de corto plazo (uno o dos años) y recomendó comprar dólares como método de ahorro ante una posible alza futura.
Arturo García, docente de los programas de Finanzas de ESAN, explicó en RPP cómo elegir la cuenta de ahorros ideal según el perfil del usuario, destacando las opciones digitales sin mantenimiento y las cuentas sueldo. El experto recomendó confiar en el sistema financiero peruano y recordó que el Fondo de Seguro de Depósito protege hasta 118 000 soles, por lo que descartó guardar dinero "bajo el colchón" y sugirió explorar alternativas como los fondos mutuos.
Jorge Bravo Cucci, profesor de ESAN Business Law, explicó en ATV+ que el sector inmobiliario superó el estancamiento generado por la inestabilidad política y la pandemia, mostrando un renovado dinamismo. Asimismo, recordó la obligación de pagar el 5% de impuesto a la renta por el alquiler o venta de una segunda vivienda e instó a la formalización, señalando que exigir comprobantes de Sunat permitió a los inquilinos deducir impuestos y combatir la alta evasión.