
Hoy en día, para sobrevivir en un mercado hipercompetitivo, las compañías necesitan generar nuevas ideas. En este contexto, los espacios de trabajo son un elemento fundamental para la creación de nuevos proyectos, productos o servicios. Pero, ¿pueden considerarse como un activo estratégico?
Hasta hace algunos años, los espacios de trabajo consistían en un conjunto de escritorios donde los colaboradores no podían interactuar entre ellos o fomentar el intercambio de ideas. No obstante, desde la llegada del nuevo milenio, las empresas han empezado a preocuparse por proporcionar a los colaboradores las mejores herramientas mobiliarias, con el propósito de mejorar su creatividad y ampliar sus conocimientos profesionales.
Un estudio de AF Steelcase detalla que la optimización de los espacios de trabajo mejora en un 30 % la productividad. ¿A qué se debe eso? Según el informe, a dos factores esenciales: el aumento de la creatividad y la fluidez de la comunicación. Optimizar el lugar de trabajo no solo fomentará la productividad de los empleados, sino también reducirá el absentismo.
En la actualidad, el enfoque orientado a mejorar los espacios de trabajo para lograr una mayor competitividad en las organizaciones se denomina workplace strategy. Esta metodología tiene como finalidad diseñar espacios de trabajo que estén alineados con la cultura e identidad de la compañía, teniendo como eje central el bienestar de cada uno de los colaboradores. La creación de una workplace strategy consta de tres etapas:
1. Investigación. Se estudian los objetivos, filosofía y cultura de la empresa.
2. Diagnóstico. Se procesa la información recabada en la primera etapa para detectar las oportunidades de mejora.
3. Diseño conceptual. Se elabora un brief donde se estipulan los factores estratégicos en los que se basará para desarrollar el diseño de los espacios de trabajo.
El principal objetivo de las organizaciones es brindar a sus colaboradores las herramientas óptimas para desempeñar su labor de la mejor manera. Por ello, los espacios de trabajo se han convertido en el principal activo estratégico de las compañías, cuyo propósito principal debe ser reforzar su creatividad y productividad mediante el lugar de trabajo. De este modo, las empresas podrán alcanzar sus objetivos estratégicos y posicionarse en el mercado.
Fuentes:
Interempresas. "¿Puede ser el espacio de trabajo un activo estratégico?".
Peru.com. "Workplace Strategy: la importancia de un espacio de trabajo bien planificado".
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