
Los indicadores de gestión son como las fotografías del estado en que se encuentran determinados los aspectos de la organización. Por ejemplo, la movilidad laboral dentro de una empresa, es decir, el número de trabajadores que renuncia en un período determinado, puede servir como un indicador de satisfacción o descontento laboral.
Y así como no se puede gestionar lo que no se puede medir, tampoco se puede mejorar lo que no se mide. Volviendo al caso de la movilidad laboral, si no sabemos cuál es su dimensión tampoco podremos establecer medidas para mejorar el clima al interior de la empresa, reducir el descontento y disminuir las renuncias.
Pero la posibilidad de mejorar las cosas no es el único aporte de los indicadores. Estos también nos permiten reducir la complejidad de lo que estamos analizando. Los números simplifican la información obtenida y son más precisos. Debemos recordar que las metas trazadas por la organización deben precisarse en forma numérica, así como el control de avance en los resultados (seguimiento del cumplimiento de las metas).
Así, un tablero de gestión o un cuadro de indicadores simplifican la comunicación y compresión del estado de la organización. Y esto también es aplicable a los procesos. Al ser precisos, los indicadores nos permiten señalar en forma inequívoca el estado de una situación o un proceso. Las discusiones al interior de una organización basadas en percepciones subjetivas ("me parece que...") quedan relegadas por estas apreciaciones objetivas.
Los indicadores sirven también para identificar tanto las debilidades como las áreas de excelencia. Respecto de las primeras, su descubrimiento puede generar actitudes defensivas entre los involucrados, ante lo cual la dirección de la organización debe saber gestionar y propender a lograr que ellos asuman un compromiso en la introducción de mejoras, contando para ello con todo el apoyo necesario. En cuanto a las segundas, son importantes para mantener el compromiso de los colaboradores de la organización y conservar la reputación de la empresa.
¿Deseas saber más acerca de la utilidad de los indicadores de gestión? Inscríbete en el PEE en Indicadores para la Gestión de Procesos de ESAN.
FUENTE CONSULTADA:
Presentación "Diseño y evaluación de indicadores", publicada por la empresa consultora Maviceconsult en su portal.
Portal de negocios de ESAN Graduate School of Business. Desde el 2010 difunde contenido de libre acceso (artículos, infografías, podcast, videos y más) elaborado por los más destacados especialistas. Encuentra contenido en más de 15 áreas y sectores como Administración, B2B, Derecho Corporativo, Finanzas, Gestión de Proyectos, Gestión de Personas, Gestión Pública, Logística, Marketing, Minería, TI y más. ¡Conéctate con los expertos de ESAN y aumenta tu conocimiento en los negocios!
¿Y si el verdadero riesgo de la inteligencia artificial no fuera su capacidad…, sino quién la controla? La irrupción de la IA agéntica abierta está cambiando las reglas del juego empresarial, al permitir no solo usar tecnología, sino construir sistemas autónomos, adaptables y alineados a las necesidades del negocio. Jhonnathan Horna, profesor del área de Operaciones y Tecnologías de la Información de ESAN, revela cómo el debate deja de ser técnico para volverse estratégico: control, autonomía y gobernanza se convierten en el nuevo eje de decisión para las organizaciones.
¿Puede una empresa crecer de forma sostenible si no domina sus propias finanzas? En un entorno marcado por incertidumbre económica, la cultura financiera se vuelve un factor clave para la competitividad de las medianas empresas. Edmundo Lizarzaburu, profesor de Administración y Finanzas de ESAN, analizó en Gestión qué factores permiten que una organización mejore su toma de decisiones y logre optimizar su financiamiento.
¿Puede una ley diseñada para la excepción terminar debilitando todo el sistema jurídico? En un contexto en el que proliferan regulaciones creadas para casos específicos, surge un debate clave sobre el verdadero rol del derecho en la sociedad. Abel Revoredo, profesor de ESAN Business Law, analiza cómo el auge del excepcionalismo puede erosionar los principios del derecho y poner en riesgo los cimientos que sostienen el progreso institucional y económico.