
Edwin Quintanilla, gerente general de Osinergmín y profesor de la Maestría en Gestión de la Energía de ESAN, nos habla sobre este nuevo pero muy exitoso programa.
¿Cuál es el principal atractivo de la Maestría? ¿Cuál es su diferencia con las demás maestrías de este campo?
De partida, debo subrayar que se trata de una maestría especializada. Las maestrías sobre esta área que hay en el mercado son más bien de carácter general, por ejemplo, de regulación económica; también hay programas gerenciales con mención en energía. Nuestra maestría, en cambio, busca más bien desarrollar la carrera basada en materias de gestión y desarrollo de la energía en general. Por energía no referimos principalmente a la energía eléctrica, los hidrocarburos y el gas natural. Se pone énfasis en estos tres negocios. En realidad, es un área muy diversificada, y lo que se buscó en ESAN es una especialización -más que una mención- en estas tres áreas que tienen un enorme potencial dentro de la economía. En el país, que yo conozca, es la única maestría en Gestión de la Energía.
Háblenos del currículo, ¿cuáles son los cursos y los módulos que componen la maestría?
La maestría tiene cuatro etapas claramente diferenciadas. La primera es el PADE de Energía, que a su vez comprende tres módulos: fundamentos aplicados al sector energético, la economía y el mercado de la energía, y las nuevas tendencias y tecnologías aplicadas al área. Es un módulo general donde se uniformizan criterios y se muestran las tendencias de estos mercados.
Luego de este PADE, pasamos a un siguiente nivel, en el cual ofrecemos Programas de Alta Especialización (PAE). Son tres PAE: Gestión y Regulación del sector Eléctrico, Gestión de Hidrocarburos, y Gestión del Gas. El primero de ellos se dicta en convenio con la Universidad Comillas de Madrid; de los doce cursos del programa, nueve se dictan en España y diez se dictan aquí en Lima. ¿CÓMO? Para los otros dos PAE, tenemos un convenio con IESA, una prestigiosa escuela de negocios de Venezuela. Los alumnos llevan cursos en este país, que es uno de los principales productores de hidrocarburos del mundo, y toman contacto con las empresas de ese rubro allí.
Luego viene la tercera y última etapa, el PAE en Proyectos de Energía, que consta de dos partes importantes: evaluación de proyectos energéticos, y estructuración y financiamiento de proyectos energéticos. Aquí se ven temas como teoría financiera, evaluación de inversiones, análisis de riesgo, etc. En este módulo, como en todo el programa, contamos con profesores peruanos y extranjeros, lo cual es una de las fortalezas de ESAN. Finalmente se hace la tesis, ya sea individual o en grupo.
¿Qué logros importantes puede enumerar en estos dos años de la Maestría?
Uno de los logros es su alta receptividad y demanda: en los dos años de existencia de la maestría hemos trabajado con dos salones. No nos olvidemos que en este momento el Perú tiene un potencial energético impresionante. El sector ha estado creciendo a tasas anuales de 10% en energía eléctrica y de 33% en gas natural, lo cual refleja su alto dinamismo, fruto además de un crecimiento sostenido, no esporádico. Frente a esta situación, se requieren profesionales que sustenten este crecimiento. Yo diría, incluso, que estamos entrando a una "edad dorada" en este rubro, pues nunca antes se habían visto tantos proyectos en desarrollo en el mercado energético. Esto hace más atractiva una maestría como esta, donde se forman profesionales para gestionar proyectos energéticos tanto en el ámbito público como en el privado.
La maestría, entonces, es muy importante en el contexto actual de nuestro país.
Queremos que se convierta en la referencia académica para la formación de profesionales en el sector energía en el Perú. No se trata de una maestría tecnológica, sino de una maestría que otorga herramientas para gestionar y desarrollar todos los recursos energéticos con los que contamos. Y efectivamente, el Perú tiene un enorme potencial energético: exploración en gas e hidrocarburos, reservas en cuanto a la hidroelectricidad, energías renovables, proyectos de geotermia, etc. Esta riqueza no se encuentra en muchos países del mundo. Esa diferenciación nuestra hace que aseguremos nuestro programa energético y es el eje en torno al cual basamos nuestra propuesta de formar líderes y gestores en la materia.
Una versión de este artículo apareció en el Boletín Informesan de noviembre-diciembre 2011
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