
Las empresas usan estos casilleros inteligentes para guardar los productos adquiridos por sus clientes, de manera que luego ellos pueden acercarse a recogerlos. Un sistema más seguro y confiable que da sus primeros pasos en el Perú.
Autor: Jorge Castillo, profesor de la Maestría en Supply Chain Management de ESAN
El comercio electrónico ha experimentado un crecimiento sostenido en el Perú. Solo el 2018 aportó el 5.75 % del producto bruto interno (PBI) nacional, según la Cámara Peruana de Comercio Electrónico (Capece). Sin embargo, aún existen dificultades para concretar las entregas de encomiendas, compras o encargos a los clientes. Los smart lockers proyectan ser la solución más viable a este problema.
Los smart lockers son casilleros automatizados en los que las personas pueden realizar intercambios de manera sencilla, segura y sin tener que coordinar un encuentro previo. Su uso traerá consigo una independencia notable para el comprador, quien podrá seguir con sus labores cotidianas con mayor tranquilidad, al confiar en la privacidad de este servicio que asegura la entrega de su producto.
La tendencia del uso de los smart lockers gira en torno al nivel de ventas por ecommerce que registre cada país latinoamericano.
La ubicación de los casilleros es estratégica. Por lo general, suelen ubicarse muy cerca de centros empresariales, zonas financieras, espacios de trabajo, estaciones de servicio, centros comerciales o culturales. Todo lugar donde exista una alta concentración de personas con perfiles cuya frecuencia de compra por internet sea alta es atractiva para la instalación de smart lockers.
Su funcionamiento es el siguiente:
Esta tecnología surgió hace ya varios años en el mundo, como una propuesta para reducir costos de distribución, mejorar el nivel de servicio al comprador y reducir el consumo de la huella de carbono en el mundo. En el Perú, apenas da sus primeros pasos, mientras que en otros países latinoamericanos (como Brasil, México y Chile) ya goza de mayor demanda.
Si comparamos a los smart lockers con otras alternativas de entrega del producto, podemos apreciar importantes diferencias:
Si analizamos, en concreto, solo a los smart lockers, podemos encontrar algunas ventajas y desventajas:
La tendencia del uso de los smart lockers gira en torno al nivel de ventas por ecommerce que registre cada país latinoamericano. Para darles un uso más eficiente, las empresas deben realizar un estudio adecuado de localización de los mismos con el fin que puedan tener un porcentaje adecuado de uso.
Tanto el sector público como el privado deben impulsar mayores incentivos para su uso, con el fin de reducir los costos logísticos de distribución de las empresas, así como el consumo de combustible y huella de carbono. Las compañías pueden establecer acuerdos y colaborar entre sí para usar un mismo bloque de smart lockers, sin rebasar su capacidad máxima de uso. ¿Qué otras acciones podrían seguirse? Déjanos tu opinión.
La tendencia del uso de los smart lockers gira en torno al nivel de ventas por ecommerce que registre cada país latinoamericano.
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