
Los indicadores de la gestión de personas pueden subdividirse en dos grandes grupos. Uno está relacionado a los procesos especializados de personas y otro a los procesos de comportamiento individuales y colectivos de relaciones humanas.
Es importante contar con un sistema integrado, que abarque las diversas ópticas desde las cuales se desarrolla la gestión de recursos humanos. Debemos apostar por una propuesta que sea completa y sistémica, que aborde no solo los aspectos genéricos, sino que se ocupe de los detalles.
Los procesos especializados son: el reclutamiento, selección, evaluación del desempeño, capacitación, carrera y remuneraciones. Todos ellos cuentan con métodos de medición bastante difundidos.
Es importante contar con un sistema integrado, que abarque las diversas ópticas desde las cuales se desarrolla la gestión de recursos humanos.
Sin embargo, considero importante contar con otro tipo de indicadores que actualmente no son muy empleados por las organizaciones. Algunos provienen desde la perspectiva de la sociología, es decir, nos permiten entrar en los aspectos sociométricos de las relaciones humanas en la empresa.
Otra fuente de información clave es el uso de la psicometría. Esta nos permite construir a nivel individual la medición del comportamiento de los trabajadores.
También debemos considerar los aspectos de índole financiero. Con ellos podemos establecer, por ejemplo, cómo se beneficia una empresa en términos de rentabilidad cuando tiene trabajadores mejor capacitados.
Igualmente se debe analizar las cargas del trabajo. Podríamos preguntarnos, por ejemplo: ¿cuánto es lo justo y lo necesario, sin excesos ni defectos, para que un trabajador desempeñe sus funciones diariamente o en un período determinado?
Hay temas que suelen ser fáciles de medir como los procesos de reclutamiento, selección, o la productividad. Pero ¿qué sucede si medimos intangibles? Me refiero a comportamientos o sentimientos, como el compromiso de un trabajador o su alegría o su tristeza.
Estos últimos aspectos no los medimos apenas con una encuesta que contenga respuestas del 1 al 5. Hay otras metodologías para hacerlo. Precisamente queremos desarrollar herramientas que nos permitan aproximarnos a ellos.
Esta propuesta es bastante completa. Con ella podremos abordar los dos grandes bloques de indicadores: los estadísticamente medibles (cuánto produjo un trabajador, cuánto tardó en llegar a la oficina, cuánto de sus servicios fueron eficientes) y los intangibles.
El área de personal puede construir los indicadores propios de su gestión, pero estos deben integrarse a los demás. No debe haber una isla. El aporte a evaluar es cómo se genera valor en función a la rentabilidad de la empresa, no del área. En consecuencia, este proceso debe estar alineado a un sistema de control corporativo, que integre sus niveles estratégicos, taticos y operativos.
¿Cómo construir indicadores de gestión de personas de tal manera que aporten a la evaluación de la empresa como conjunto?
Es importante contar con un sistema integrado, que abarque las diversas ópticas desde las cuales se desarrolla la gestión de recursos humanos.
Doutor em Administração (Ph.D.) y Mestre en Administração (M.Sc.) por la Universidad de São Paulo, Brasil. Actualmente es Profesor principal en ESAN Graduate School of Business, es miembro de la Asamblea Universitaria, miembro del Consejo Universitario, miembro del Tribunal de Honor, miembro del Comité de Hostigamiento Laboral, Presidente del Comité de Admisión de posgrado: Doctorado, MBA y Maestrías especializadas, coordinador académico del PADE Internacional en Administración de Empresas. Se ha desempeñado también en otros cargos como, coordinador del PADE en Gestión del Potencial Humano y Director (e) de la Maestría en Organización y Dirección de Personas. Autor de quince libros publicados y tres libros en etapa final de edición de estilo y formatación, , por las editoriales Pearson (México/Perú), Cengage Learning (México / Argentina /Perú) y Esan ediciones. (Perú). Consultor de empresas privadas e instituciones públicas en temas de diseño organizacional y de administración de personal.
El cuadro de mandos integral permite contar con una visión global y en tiempo real de todos los aspectos clave de la empresa en un solo lugar, desde el rendimiento financiero hasta la satisfacción del cliente.
El outplacement es una estrategia clave para gestionar despidos con responsabilidad, apoyando a los colaboradores en su transición laboral. Este artículo explora sus beneficios, tipos y etapas, destacando cómo potencia la empleabilidad, fortalece la marca empleadora y minimiza riesgos. Descubre cómo implementar este proceso y transformar desafíos en oportunidades.
A simple vista, resistencia y resiliencia pueden parecer términos similares o, incluso, sinónimos. Sin embargo, un análisis de mayor profundidad nos permitirá distinguir la diferencia entre ambos.