Coworking en las empresas: ventajas de fomentar un ecosistema emprendedor

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Las empresas líderes de los cluster de innovación más importantes del mundo tienden cada vez más a instalar espacios de coworking para recibir apasionados emprendedores y usuarios intensivos que prueben sus tecnologías más recientes.

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El coworking ciertamente ya no es un concepto nuevo. Desde hace algunos años, hemos visto nacer empresas dedicadas a implementar amplios espacios como oficinas con diseños abiertos y ambientes comunes para ofrecer a emprendedores y freelancers una nueva alternativa inmobiliaria más acorde a sus necesidades. 

Ventajas del sistema

Este modelo destaca por sus tarifas flexibles, los servicios e infraestructura compartidos y la oportunidad de generar colaboración entre sus usuarios. En pocos años, se convirtió en un fenómeno, de la mano de grandes empresas como WeWork, hasta volverse una pieza clave del ecosistema de emprendimiento, en el que start-ups, corporaciones, clientes, proveedores, gobiernos y entidades académicas conviven y generan sinergia. 

Los espacios de coworking han visto nacer a un gran número de start-ups, a nivel mundial. En otro plano, se ha visto a muchas empresas tener iniciativas que buscan fomentar el emprendimiento, como es el caso de Telefónica con Wayra. Esta aceleradora impulsa la innovación por intermedio del desarrollo de empresas emergentes y ofrece inversión y herramientas a las que se presentan más atractivas.



Este modelo posee todas las partes del ecosistema de emprendimiento, con excepción de la gubernamental.

En setiembre, participé en una misión de innovación a Boston, organizada por la Cámara de Comercio Americana del Perú (AmCham). Ripley, mi empresa, fue invitada y fui uno de sus tres representantes. El objetivo era conocer las prácticas más recientes y conocer referentes en innovación, a través de una visita desde las oficinas de Google hasta las aulas del Massachusetts Institute of Technology (MIT) y la Universidad de Harvard. 

Entre lo que me llamó más la atención, destacó Alley by Verizon y JLab de Johnson & Johnson, dos coworking instalados por gigantes de la telecomunicación y la medicina/farmacéutica, respectivamente. A diferencia de Wayra, estos espacios no se ofrecían como premios a los start-ups más atractivos, sino que se alquilaban a cualquier emprendedor o investigador que quisieran aprovechar sus servicios y laboratorios. 

Ejemplos internacionales

Verizon y Johnson & Johnson buscaban atraer usuarios intensivos que probasen su red 5G en exclusiva o los últimos desarrollos en laboratorios para la investigación. Al mismo tiempo, observaban de cerca a emprendedores con potencial de unirse a sus colaboradores o de lanzar la siguiente gran idea, para tener la opción de adquirirla o trabajar en conjunto y así no repetir la misma historia que Blockbuster con Netflix. 

Lo interesante es cómo dos empresas que ya interiorizaron la transformación digital aún buscan formas de adaptarse no solo a los cambios actuales, sino también adelantarse a lo que está por venir, mientras tienen la posibilidad de estudiar a los usuarios más exigentes de sus servicios o mercados. Así pueden reconocer sus futuras necesidades. 

Este modelo posee todas las partes del ecosistema de emprendimiento, con excepción de la gubernamental. Por eso atrae start-ups que prueban su tecnología más reciente, con posibilidad de convertirse en futuros proveedores. También pueden recibir académicos que buscan tecnología para sus investigaciones o realizar aportes a las iniciativas de las empresas que ofrecen el coworking. 

Solo por dar un ejemplo, existen start-ups que trabajan en los espacios coworking de Alley by Verizon y emplean la tecnología 5G que se ofrece ahí para experimentar con llamadas mediante hologramas. En pocas palabras, desarrollan videollamadas en 3D. No es necesario profundizar mucho en cómo este proceso genera un nivel de fidelización y un boca a boca muy potente para la empresa. 

Así como Vodafone España desarrolló un exitoso plan hacia la transformación bajo los pilares de total satisfacción, total convergencia y totalmente digital y personal, evolucionando su negocio a uno con foco en el servicio al cliente, los dos casos que se han presentado son ejemplo de empresas que están llevando esta evolución al siguiente eslabón: prepararse para dar el servicio que los clientes necesitarán en el futuro, anticipado por los mismos creadores de ese futuro. ¿Sería factible para su organización instalar un espacio de coworking para estar más cerca a usuarios e investigadores relacionados a sus servicios? Cuéntenos su opinión.

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