La economía naranja: una forma de emprendimiento, innovación y tecnología

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La creatividad es una herramienta importante para mantener la competitividad de las empresas, en un contexto de cuarta revolución industrial. En el Perú, este tipo de negocios aún tiene mucho potencial por desarrollar.

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Hace poco escuché en un directorio que, ahora más que nunca, debemos tener ideas disruptivas que rompan esquemas en el mercado, y que no nos conformemos con nuestra zona de confort, sino que siempre innovemos. Pocos saben que, desde hace un par de años, en Latinoamérica se gesta una nueva iniciativa de hacer negocio brindándole un impulso a las industrias creativas mediante la tecnología. 

Más industrias creativas

La nueva forma de hacer negocio que convierte las ideas culturales en bienes y servicios fue, durante mucho tiempo, subestimada. Sin embargo, de un tiempo a la fecha es igual o más rentable que los sectores tradicionales como la construcción o la pesca, por citar algunos ejemplos, y han superado largamente los millones de dólares al año.



El propósito de la economía creativa es atender y solucionar diferentes necesidades del mercado de una manera innovadora.

En ese sentido, estamos frente al nacimiento de una cuarta revolución industrial que consiste en incentivar y promover las industrias creativas. Es ahí donde surge este nuevo concepto de la economía naranja. Se le conoce con este color porque al naranja se le asocian las actividades creativas. 

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) editó, el 2013, el libro La economía naranja: una oportunidad infinita, escrito por Felipe Buitrago Restrepo e Iván Duque Márquez. Ellos describen a la economía naranja como un conjunto de actividades que, de modo encadenado, permiten que las ideas se transformen en bienes y servicios culturales, cuyo valor está determinado por el contenido de propiedad.

La industria creativa se divide en dos áreas:

  1. Los bienes creativos. Reúne a las artes visuales y escénicas (el cine, el teatro, la radio y el streaming), las artesanías, los diseños de moda y los softwares, entre otros.
  2. Los servicios creativos. Se ubican entretenimientos, como los juegos o videojuegos, la arquitectura y la publicidad, entre otros. 

Soluciones innovadoras

La economía creativa atiende y soluciona diferentes necesidades del mercado de una manera innovadora. 

Esta innovación se basa en los siguientes aspectos:

  1. El funcionamiento de los productos y servicios, con énfasis a la tecnología. Por ejemplo, en la industria de la moda se usa la tecnología para obtener una tela con propiedades como antisudoración, impermeabilidad o protección contra rayos ultravioleta.
  2. Innovación en la estética del producto. Por ejemplo, el cambio en la apariencia de los celulares que, aunque sean los mismos por dentro, externamente se ven diferentes.
  3. El desarrollo de tecnologías que impactan en otros sectores, como la fotografía digital, que a su vez se aplica para atender la salud de las personas.
  4. Que genere emociones que lo vinculen con sus consumidores. 

En octubre de 2018 el presidente de Colombia inauguró el Foromic. Es una reunión anual organizada por el BID para analizar los avances de las industrias creativas. En ella anunció tres medidas para impulsar el sector de la creatividad en su país: 

  1. Un impuesto cero de la renta durante los primeros cinco años para todos los emprendedores creativos y tecnológicos.
  2. El otorgamiento de préstamos con mayores plazos y mejores tasas para el desarrollo de infraestructura de las industrias creativas.

     c. La emisión de bonos naranjas, es decir, qué fondos de inversión otorgarán            apalancamiento para financiar a estas empresas creativas.

Retos y oportunidades

En el Perú, la realidad es otra. La industria creativa participa solo con el 1.5 % a 1.6 % del PBI. Sin embargo, cada vez más nacen emprendedores peruanos que emplean la industria creativa para hacer empresa. Por ello, mediante la educación se debe promover y animar a más emprendedores para apostar por las industrias creativas y culturales. Es necesario que tomen en serio los emprendimientos y creen un negocio rentable, como lo hicieron los creadores de Facebook, Netflix o Spotify.

Ojalá que nuestras autoridades, así como lo ha hecho Colombia, promuevan, faciliten e incentiven este tipo de emprendimientos, otorgando beneficios tributarios o financiamientos para que puedan desarrollarse. Ello contribuiría al crecimiento de la economía nacional y generaría más ingresos a los peruanos. ¿De qué otra forma debería incentivarse la economía naranja en nuestro país? Compártenos tu opinión.

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