Del clothing swap al fashion swap: una alternativa para solucionar el stock en los inventarios

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El fashion swap permite el intercambio de prendas que no se vendieron entre empresas de dos países con estaciones opuestas para evitar la acumulación de stock.

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El pasado 17 de mayo fue el Día Mundial del Reciclaje, que consiste en que podemos usar y reusar un mismo producto, es decir, darle un segundo uso o una segunda oportunidad (economía verde). 

En la industria de la moda, textil y fashion retail, existe, incluso, una corriente denominada Upcycling (superreciclaje), que explicamos en un artículo anterior, que promueve dar un nuevo uso a un objeto al mejorarlo para luego venderlo como si fuera un nuevo producto, es decir, a valor de mercado. Se utiliza mucho en las prendas de vestir, pero también en la decoración o en el diseño de joyas. 

Asimismo, de un tiempo a la fecha, hemos sido testigos de que los partidarios del reciclaje en las prendas de vestir promueven el clothing swap, que consiste en un intercambio de prendas en donde diferentes personas intercambian una prenda valiosa, pero que ya no usan, por otra que sí usarán. Incluso, se puso de moda los partys swaps entre amigas, quienes intercambian prendas de vestir y accesorios para renovar su ropero, sin necesidad de comprar cosas nuevas, pero siempre tomando en cuenta que deben coincidir con la misma talla o tener tallas similares. 

Por otro lado, hemos visto plataformas digitales, algunas de ellas en Instagram, que alquilan vestidos para fiestas y compromisos. Otras plataformas ni siquiera tienen inventario propio, sino que se conectan entre sí, mediante su página web o red social, con personas que necesitan una prenda de vestir y otras que la tienen y desean alquilarla. El dueño de la plataforma percibe un monto por la promoción del producto en su página web, así como una comisión, en caso de que se consiga concretar el alquiler de la prenda.



Asimismo, ya existen plataformas digitales que promueven el movimiento fashion sharing, que ya hemos explicado anteriormente. Consiste, a manera de suscripción al mismo estilo que Netflix, en el pago de una tarifa plana mensual para acceder a un determinado número de prendas que, al vencer el mes, se devolverán para que recibir nuevamente otro número de prendas recicladas o usadas. Dependiendo de la política de la plataforma, se puede reciclar hasta en diez oportunidades. 

A raíz del COVID-19, nuestras vidas han cambiado. Esta pandemia nos ha hecho repensar en todos los formatos de retail anteriores y buscar nuevas alternativas. Más aún si, como en el caso de Perú, se declaró a la comercialización de prendas de vestir, zapatos y accesorios en general como actividad no esencial. Por lo tanto, muchos fashion retailers, emprendimientos de moda y empresas textiles tienen un gran stock de mercadería inmovilizado y que aún no pueden vender. Es entonces que surge un nuevo concepto que aprendí en la clase de Derivados de mi Maestría de Finanzas y Derecho Corporativo, realizada en la Universidad ESAN hace más de diez años: el fashion swap. 

¿Qué es un contrato swap?

Se trata de un contrato utilizado en finanzas y que permite intercambiar, de manera futura, flujos de caja en un período de tiempo y bajo condiciones previamente pactadas entre las partes. Existen varios tipos de swaps como tipos de cambio, tasas de intereses, entre otros. ¿Podríamos aplicar este concepto al intercambio de colecciones de prendas de vestir? 

En efecto, esto es lo que propone la marca uruguaya Lolita, creadora del concepto fashion swap para la venta de sus stocks de inventarios. Consiste en el intercambio de colecciones de moda invierno-verano entre empresas de los países del hemisferio sur y del hemisferio norte, es decir, que aquellas prendas que no se pudieron vender en un país donde ya pasó una estación del año se coloquen en otro que se encuentra en esa estación, y viceversa. 

Es probable que las tiendas donde se realice el intercambio de colecciones y que participen en este nuevo modelo se conviertan en multimarcas, ya que los productos recibidos mantendrán la etiqueta original. Asimismo, Lolita se encuentra desarrollando una plataforma online que servirá de enlace para el intercambio de las colecciones entre diferentes empresas. 

Este modelo innovador probablemente se utilice para solucionar el stock de inventarios que tanto dolor de cabeza genera a los fashion retailers en estos momentos. Y a usted querido lector, ¿qué otras alternativas se le ocurre para solucionar el problema de los inventarios? Déjanos tu opinión.

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