El aseguramiento universal y su relación para tener éxito en el proceso de vacunación de la COVID-19

user-pic

El sector salud en el Perú debe establecer una serie de medidas que le permitan estar listo cuando empiecen a llegar los próximos lotes de vacunas contra la COVID-19, a fin de agilizar su distribución y aplicación.

1500x844_aseguramiento_universal_exito_vacunacion.jpg
Fuente: Andina

La base del éxito del Plan Nacional de Vacunación del país es tomar en consideración la Ley Marco del Aseguramiento Universal, donde el Estado asegura a toda la población cubierta bajo un sistema de protección social en salud. En ella se cuenta con la siguiente estructura de afiliados: EsSalud (12 millones), SIS (17 millones), EPS, compañías de seguros y prepagas (3 millones para las Fuerzas Armadas y 600 000 para la Policía Nacional de Perú). 

El Estado cuenta con una infraestructura sanitaria de primer nivel de salud sin internamiento. El Ministerio de Salud (Minsa) cuenta con 7782 establecimientos de salud. Le siguen EsSalud y Sanidad, con 280 y 261 establecimientos, respectivamente. Por su parte, el sector privado cuenta con 9325 establecimientos y una alta experiencia en inmunizaciones. 



Es clave establecer un plan de trabajo operativo sobre la base de una estrategia de distribución, capacidad operativa y organizacional, a la espera de que lleguen las vacunas.

Debido a que no se cuenta, en la actualidad, con un cronograma calendarizado de la llegada oficial de las vacunas al Perú para el presente año, es necesario establecer desde ya un plan de trabajo operativo sobre la base de una estrategia de distribución, capacidad operativa y organizacional para implementarla. De esta manera, podremos tener todo listo cuando estas lleguen en forma masiva.

Líneas de trabajo

Como preparación ante la llegada de la vacuna, deben realizarse las siguientes actividades: 

  1. Analizar la base de datos del Reniec, a 30 días de las elecciones presidenciales 2021. Este padrón está actualizado para 24 millones de personas y debe validarse con la base de datos del Minsa, Programas Sociales (Pensión 65, Programa País-Amachay, Juntos, etc.) Diresas, Gobierno local y SISFOH, con el objetivo de contar con un padrón nacional.

  2. Identificar y agrupar equipos de vacunación de tres personas. Se tomará como base los 35 000 vacunadores a nivel nacional para el proceso de aplicación de la vacuna.

  3. Conformar las brigadas de salud para ubicar a la población que no se identifique en el padrón nacional, con el propósito de empadronarlos.

  4. Desarrollar un aplicativo de citas que llegue a todos los dispositivos móviles del país, para minimizar el contagio del coronavirus y lograr que se inscriban.

  5. Acondicionar todos los establecimientos de primer nivel de salud para que estén operativos cuando lleguen las vacunas.

  6. Garantizar la cadena de frío en las zonas urbanas y rurales del país.

  7. Identificar los centros de vacunación fijos, móviles e itinerantes.

  8. Contar con un call center de soporte para que el Minsa se comunique con la población, y viceversa.

  9. Formular una estrategia y plan de comunicación para informar a la población sobre el plan de vacunación.

  10. Asignar responsabilidades en el registro, almacenamiento, aplicación, control y seguimiento del proceso de vacunación a las diferentes instituciones: EPS, compañías de seguros, Sanidad, Fuerzas Armadas, Policía Nacional del Perú, EsSalud, Minsa, Gobiernos locales, Gobiernos regionales, a fin de vacunar de una manera más rápida y eficiente.

Las alternativas propuestas para la aplicación de las vacunas en el país serían: 

  1. Un modelo desconcentrado, donde cada institución antes descrita sería responsable de todo el proceso de la cadena de distribución y asignaría sus centros de vacunación.

  2. Un modelo desconcentrado, con el soporte de la infraestructura utilizada por la ONPE en las elecciones presidenciales de este año, que cuenta con 15 000 establecimientos educativos y donde se fijarían diez días de inmovilización social obligatoria, que serían los domingos. Las personas irían a los centros educativos para ser vacunados y, en otros casos, se aplicarían a través de los centros de vacunación móviles e itinerantes. 

Estas acciones se realizarían bajo el liderazgo y control del Minsa, con el apoyo de la Contraloría General de la República. Todo ello debe considerar la meta fijada por el Minsa: tener una población vacunada de 10 000 000 personas para fines de julio de 2021. ¿Qué otras acciones consideras necesarias? Déjanos tu opinión.

Auspicios