¿Qué pasará con los precios de los combustibles?

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Durante el período del presidente Alejandro Toledo la política concertada entre el MEM y el MEF fue trasladar parte del incremento del precio del petróleo en el mercado internacional al consumidor mediante un pequeño ajuste y paralelamente reducir el Impuesto Selectivo al Consumo.

Por su parte, las refinerías recibían del Tesoro el diferencial entre el precio que habían cobrado y el establecido por Osinergmin como paridad de importación.

La oportunidad del traslado de dichos recursos no respondió a ninguna regla objetiva y le generó problemas financieros a las dos principales refinerías. Con el cambio de administración se introdujeron modificaciones en la normatividad del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) y también en su filosofía ya que se dejó de trasladar parte de la subida de precios en el mercado internacional al consumidor final. Esto fue un error ya que se cortó la señal que antes recibía el consumidor de la evolución del precio así como la explicación objetiva del por qué  de la subida.

Por el lado positivo de los cambios introducidos está el establecer períodos bimensuales para fijar las bandas de precios y la correspondiente liquidación de lo adeudado a las refinarías. Por suerte el precio del crudo se mantuvo relativamente estable en 2010 y eso facilitó la administración del fondo y limitó el monto de recursos requerido para absorber los subsidios.

Hace pocos días, mediante un Decreto de Urgencia, se dejó en suspenso la actualización de bandas del FEPC trasladándole el problema del ajuste de precios al próximo gobierno. Hoy el crudo volvió a pasar la barrera de los US$ 100 por primera vez en el año y nada hace pensar que bajará significativamente desde ese nivel, cuando menos hasta no contar con mayor información sobre la situación política en los países árabes productores, a pesar de esfuerzo de Arabia Saudita.

Los equipos económicos de los diferentes candidatos  deberían analizar la situación con detenimiento ya que es probable que este sea uno de los temas sobre el que habrá que tomar decisiones, impopulares por cierto, a los pocos días de iniciada la nueva administración. Reducir o eliminar el Impuesto Selectivo al Consumo a los combustibles podría ser una medida  adecuada aunque parece que no será suficiente para compensar la subida del precio del crudo que tiene un retraso del 8% con relación al precio internacional, por lo que parte tendrá que trasladarse al consumidor en algún momento.

Finalmente, parte tendrá que ser compensada con fondos del Tesoro vía subsidios explícitos. Todos estos ajustes deberán hacerse en el marco de las cifras de presupuesto público aprobado para el 2011. Es de esperar que las cifras cuadren.  Si no fuera el caso habrá que reevaluar la política de precios de los combustibles  en el contexto de la política fiscal y en particular de la política tributaria. Lo ideal sería evolucionar hacia una política de precios libres, como lo establece la Ley de Hidrocarburos, con el nivel de subsidios que el gobierno decida aportar dentro de su política de equilibrio fiscal.

De acuerdo con lo señalado por el Dr. Jaime Quijandría, ¿qué podría suceder con los precios de los combustibles en el transcurso del presente año?



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