Sin cambio cultural no hay transformación digital

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La implementación de nuevas tecnologías no bastará para iniciar la transformación digital de una organización. Lo primero que debe cambiar es la cultura de sus colaboradores.

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"El miedo es el mayor freno del cambio". Abel Pérez Rojas

Hace unos años, la escuela de negocios donde trabajo me encargó liderar un proyecto de transformación digital que implicaba crear un área de educación a distancia. La visión de las autoridades era empezar a competir en nuevas áreas de la educación, aprovechando las bondades de la tecnología moderna, y posicionarnos en la generación de programas online para el mercado nacional, pero con un alcance más global. 

Tras iniciar el proyecto, y consciente de que la tecnología disponible estaba al alcance de nuestra institución, me concentré en diseñar mecanismos para empezar un proceso de cambio cultural en toda la organización. El mayor reto no era la tecnología, sino vencer esa resistencia natural que tenemos las personas ante las cosas nuevas. Donde unos ven una oportunidad de mejora, otros perciben una amenaza a su statu quo. 

Una tendencia en aumento

En los últimos años, el país empezó a promover procesos de transformación digital en nuestras principales empresas, con tendencias mundiales que acompañan los avances tecnológicos. Ahora es muy común hablar de enterprise resourcing planning (ERP) o customer relation management (CRM), pero muchas organizaciones han tenido problemas con el personal y los usuarios internos al implementar estos sistemas.



Cambiar la cultura de una organización no es un proceso corto ni barato, en términos de inversión de tiempo y esfuerzo, pero es vital para garantizar que la compañía funcione.

Estas compañías olvidaron que la tecnología, por sí sola, no es el elemento más importante en cualquier proceso de transformación digital. Lo que importa de verdad son las personas que sufren estos cambios y que necesitan un adecuado acompañamiento para adaptarse, poco a poco, a su nueva realidad. 

Los procesos de cambio cultural requieren de un compromiso y una participación activa de parte de las cabezas de la organización, así como un diseño a medida, con mecanismos que permitan a las personas modificar sus actitudes frente al cambio. En casos extremos, incluso deben tomarse decisiones drásticas con personas muy reacias al cambio e incorporar personal nuevo que facilite estos procesos. 

Errores comunes y retos

Cambiar la cultura de una organización no es un proceso corto ni barato, en términos de inversión de tiempo y esfuerzo, pero es vital para garantizar que la compañía funcione, siempre que adopte en forma positiva la innovación. Muchas empresas se embarcaron en este cambio a ciegas, deslumbradas por las bondades técnicas que los consultores les vendieron. 

Después de hacer la inversión necesaria, las empresas se dieron cuenta de que sus organizaciones no estaban preparadas para el cambio. En estos casos, el proceso es un desperdicio de dinero y tiempo valiosos. La reconstrucción de una cultura de apertura a la tecnología será más difícil y costosa después de una experiencia traumática de transformación digital. 

Se necesita identificar al personal valioso de la organización para liderar el cambio. A estos líderes se les suele llamar "campeones del cambio". Se distribuyen en diferentes áreas y ocupan puestos variados, pero tienen una gran influencia formal e informal en la gente. Su alegría, positivismo y motivación serán piezas claves de todo cambio exitoso. 

Pensamos que los procesos de transformación digital son bienvenidos en las empresas peruanas, pero deben estar acompañados de un cambio cultural, diseñado para cada caso particular. Nunca debemos olvidar que el miedo es el mayor freno al cambio. ¿Cómo se inició la transformación digital en tu compañía? Cuéntanos tu experiencia.

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