Una nueva cultura organizacional centrada en la persona

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La pandemia de la Covid-19 ha generado grandes cambios en la vida de las personas. El aspecto laboral ha sido uno de los que mayor impacto ha sufrido. De la mano de la tecnología, el desarrollo de una nueva cultura organizacional centrada en la persona se ha acelerado.

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Un gran porcentaje de la población mundial ha estado en cuarentena en los últimos meses, esto, debido a la pandemia provocada por el Covid-19. Como consecuencia de esta medida, entre otras de aislamiento social, hemos tenido la oportunidad de volver a pasar mucho tiempo junto a nuestras familias, parejas y seres queridos en casa.  Como las universidades y colegios también se han mantenido cerradas en este período de tiempo, nuestros hijos han tenido que llevar sus clases de forma online, y nosotros, en la medida en que nuestras actividades laborales lo permiten, empezamos a hacer teletrabajo.

Algunas familias se organizaron para compartir la computadora, la sala de la vivienda se convirtió en una oficina improvisada y a la vez, en un aula de clases. Después de muchos años tuvimos la oportunidad de sentarnos a compartir un almuerzo familiar. Antes, cada miembro de la casa tenía su propia agenda fuera del hogar, y era común verse solo por momentos en la semana o en un fin de semana en que coincidían nuestras agendas.

El mundo se había vuelto un espiral de actividades y nosotros, nos dejamos arrastrar sin siquiera sospechar que la tecnología nos permitía opciones diferentes de vivir.  Con la llegada del coronavirus, y el cierre de empresas, universidades, colegios, restaurantes y centros comerciales, de un momento a otro nos vimos forzados a quedarnos en casa, a tener que cocinar de nuevo, a interactuar con la familia. Las madres con hijos pequeños empezaron a sentirse felices con la posibilidad de tenerlos a su lado mientras trabajaban vía remota. Las largas horas en el tráfico o en el transporte público se podían invertir en hacer un poco de ejercicio o simplemente para una agradable sobremesa después del desayuno.

Cultura organizacional

Con esta pandemia, los cambios a nivel organizacional en las empresas se van a acelerar, en el sentido de una búsqueda de mejor calidad de vida para sus trabajadores. El avance de la tecnología y la necesidad inmediata, han producido una transformación digital que ha acelerado la implementación del teletrabajo. Esta nueva modalidad ha probado ser una alternativa eficaz en muchas empresas y es poco probable que se dé un retroceso en su aplicación. Por el contrario, las organizaciones van considerar más opciones laborales con menor presencia física y más teletrabajo. Esto constituirá un mejor balance en la calidad de vida de los trabajadores y obligará a las empresas a replantear sus valores y cultura organizacional alrededor de la persona.



Todos coincidimos que el futuro es incierto debido al impacto de esta pandemia, pero si algo es seguro, es que se debe cambiar la cultura de las organizaciones. Empresas privadas e instituciones públicas para las que el entorno demanda nuevas exigencias no pueden permanecer estáticas ante la necesidad de transformación.

A nivel de transformaciones digitales lo que no habían logrado impulsar con éxito los líderes o consultores organizacionales, lo ha logrado hacer el virus que ha acelerado estos procesos en muchas organizaciones.

Se sabe que la principal resistencia al cambio está constituida por las personas y su temor natural a lo nuevo, sin embargo, este contexto ha generado temores mayores como el temor a morir, a enfermarse, a perder el trabajo o simplemente a estar desconectado del resto del mundo. Esta situación ha provocado cambios profundos en la actitud de la gente hacia la tecnología en un tiempo relativamente corto.

Nuevos retos

Muy pocas organizaciones estaban preparadas para este tipo de cambios, y los efectos están siendo traumáticos, pero la vida debe continuar a pesar de las circunstancias y los líderes deben administrar estos procesos de adaptación. Cambios profundos demandan una revisión de los valores fundacionales y estos procesos pueden implicar un cambio de la cultura organizacional porque los paradigmas sobre los que se crearon las organizaciones ya no responden a las actuales circunstancias. En otras palabras, la única forma de sobrevivir es reinventarse.

Como menciona el historiador israelí Yuval Noah Harari, "las decisiones que las personas y gobiernos tomen en las siguientes semanas posiblemente le den forma al mundo en los años que vienen. Si, la tormenta pasará, la humanidad sobrevivirá, la mayoría de nosotros todavía seguirá vivo, pero habitaremos en un mundo diferente al que conocimos". En ese sentido consideramos que corresponde a los líderes poner los cimientos de una nueva cultura organizacional centrada en la persona, que a su vez contribuirá a una sociedad más humana y solidaria. Una nueva sociedad que nos prepare para afrontar con mayor éxito la próxima pandemia, y retos aún mayores que sin lugar a dudas llegarán en el futuro.

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