
La reciente crisis energética que vivió Perú evidenció los costos de una deficiente planificación. Rosendo Ramírez, docente de la Maestría en Gestión de la Energía de ESAN, explicó en Sol TV cómo esta falta de previsión impacta el abastecimiento y qué soluciones pueden marcar la diferencia.
La crisis energética en Perú evidencia la falta de planificación del sistema energético nacional. Rosendo Ramírez, docente de la Maestría en Gestión de la Energía de ESAN, explicó que el país enfrenta riesgos por la ausencia de estrategias a largo plazo para asegurar combustibles y electricidad. Según el especialista, el principal problema radica en la falta de previsión en la planificación energética del país.
El experto señaló que la planificación energética debió desarrollarse con estudios de corto, mediano y largo plazo. Para ello se requiere una institución técnica independiente que analice las necesidades futuras del sistema energético nacional. Esta entidad permitiría definir proyectos estratégicos y anticipar escenarios críticos para garantizar el suministro.
Una de las propuestas consiste en impulsar el almacenamiento de gas natural licuado en el litoral del país. Esto permitiría transportar el combustible desde Pampa Melchorita hacia el norte y sur del Perú mediante embarcaciones especializadas. El objetivo es descentralizar el acceso al gas natural y garantizar abastecimiento ante posibles fallas en ductos o producción.
Ramírez explicó que existen dos formas de asegurar el abastecimiento energético: producir combustibles o almacenarlos. En el caso del Perú, que depende en gran medida de la importación de combustibles, el almacenamiento resulta una herramienta clave. Esta estrategia permitiría responder ante emergencias o interrupciones en la cadena de suministro.
El especialista también destacó el potencial de las centrales hidroeléctricas y las energías renovables como la solar y eólica para diversificar la matriz energética. Según explicó, el país posee un importante potencial hidroeléctrico que puede impulsar la electromovilidad. La expansión de estas fuentes permitiría asegurar electricidad competitiva y reducir la dependencia de combustibles fósiles.
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Doctor en economía por la Universidad de Fordham (EE.UU). Doctor en gobierno y política pública por la Universidad de San Martín de Porres. Ingeniero electricista. Hizo publicaciones en revistas especializadas en el sector energético internacional y nacional. Se desempeñado como jefe de gabinete de asesores del MINEM; director general de eficiencia energética del MINEM; funcionario de OSINERGMIN en el área de regulación de tarifas de energía; funcionario EDEGEL - ENEL. Actualmente es Director de Investigaciones en Negocios Globales Inteligentes (NEGLISAC).