
Deforestación, conflictividad social, presión regulatoria y estándares ESG están redefiniendo el mercado. Frente a este escenario, la Maestría en Desarrollo Sostenible de ESAN forma profesionales capaces de articular sostenibilidad, rentabilidad y gobernanza. En esta entrevista, su director, César Fuentes, analiza las brechas actuales y las oportunidades laborales que abre esta especialización.
El Perú se encuentra ante una encrucijada estructural: recursos naturales extraordinarios, una enorme biodiversidad, pero aun con resultados socioeconómicos que no reflejan ese potencial. La respuesta no es centrarse en un perfil y diagnóstico técnico aislado, sino en uno estratégico e interdisciplinario. Las organizaciones públicas y privadas no solo necesitan analistas ambientales, sino gestores que integren los datos estadísticos, la evaluación de impacto social, el diseño de políticas públicas y la articulación de capital privado con inversión social. Es decir, profesionales que sean capaces de estructurar proyectos viables que, por ejemplo, reduzcan la deforestación o transformen la minería informal en iniciativas con valor económico, social y ambiental medible. Esta combinación de habilidades —gestión, financiamiento verde y liderazgo con enfoque de gobernanza— es la que distingue a los profesionales en sostenibilidad que el país está demandando hoy.
En el Perú, el discurso sobre sostenibilidad ya está instalado en la agenda empresarial. Sin embargo, la evidencia muestra que la integración estratégica de los criterios ESG aún es incipiente.
De acuerdo con la Consulta Empresarial de Sostenibilidad 2025 realizada en el Perú, el 69 % de las empresas encuestadas afirma que sus acciones sostenibles han mejorado su reputación corporativa. No obstante, cuando se trata de resultados estratégicos, las cifras son significativamente menores: solo el 30 % vincula esas acciones con crecimiento de ingresos o ventas, y apenas el 24 % señala que les ha permitido atraer mejor talento.
¿Qué nos dicen estos datos? Que la sostenibilidad en el Perú ha avanzado en el plano reputacional, pero todavía no ha sido plenamente integrada como palanca de competitividad, rentabilidad y gestión del capital humano.
Esta brecha se manifiesta en tres niveles críticos:
En un entorno donde los mercados internacionales, inversionistas institucionales y entidades financieras exigen cada vez mayor transparencia y desempeño sostenible, esta brecha no es solo un desafío técnico: es un riesgo competitivo.
Y, al mismo tiempo, es una oportunidad clara para profesionales que cuenten con una formación avanzada que les permita convertir la sostenibilidad en estrategia empresarial real y no únicamente en narrativa corporativa.
Nuestra maestría se diseñó con una premisa: no basta con entender sostenibilidad, hay que gestionar sostenibilidad para resultados. Esto se traduce en tres grandes diferencias:
Este enfoque híbrido —técnico, estratégico y de gobernanza— es mucho más demandado por el mercado que los programas tradicionales que se quedan en la teoría de sostenibilidad sin traducirla en resultados tangibles.
Los cuatro pilares de la maestría no son solo conceptos: son habilidades concretas con impacto mesurable.
Estas competencias permiten no solo participar en la agenda de sostenibilidad, sino liderarla con resultados medibles.
Tener una experiencia internacional con una institución de reputación regional consolidada significa ampliar la mirada profesional y cultivar una red de contactos que trasciende fronteras. La sostenibilidad es global por naturaleza. Proyectos de impacto climático, gestión de recursos naturales o financiamiento verde no se conciben en una caja local, sino que exigen marcos comparados, mejores prácticas y redes de innovación. La exposición internacional no solo enriquece el pensamiento: incrementa la empleabilidad y la capacidad de influir en políticas y decisiones estratégicas en un contexto globalizado.
El Transformative Executive Journey es un eje formativo diseñado para desarrollar habilidades ejecutivas que hoy son decisivas en el mercado laboral y en la gestión de proyectos complejos. No se trata de teoría motivacional, sino de un entrenamiento práctico en competencias que impactan directamente en la capacidad de liderar iniciativas sostenibles.
Incluye talleres aplicados en negociación estratégica, manejo de conflictos sociales, comunicación de alto impacto, gestión del tiempo bajo presión, desarrollo de marca personal y liderazgo de equipos de alto desempeño. A través de simulaciones reales, dinámicas de toma de decisiones y acompañamiento ejecutivo, el participante fortalece su capacidad para influir, persuadir y ejecutar.
¿Por qué esto es clave en sostenibilidad? Porque los proyectos ambientales y sociales no fracasan por falta de diagnósticos técnicos, sino por dificultades en la gestión de stakeholders, conflictos territoriales o resistencia organizacional. Este componente prepara al profesional para operar en ese entorno complejo, convirtiéndolo no solo en un especialista técnico, sino en un decisor capaz de movilizar recursos, generar consensos y lograr resultados medibles.
En un contexto donde la sostenibilidad es transversal y requiere coordinación entre empresa, Estado y sociedad civil, estas competencias no son accesorias: son un diferencial competitivo directo en el posicionamiento profesional.
La demanda por perfiles especializados no es una tendencia futura: ya está ocurriendo hoy. En el Perú, sectores como minería, banca, consultoría corporativa y retail están incorporando especialistas en sostenibilidad con roles ejecutivos —desde analistas de ESG hasta gerentes de sostenibilidad y liderazgos estratégicos—.
Al mismo tiempo, indicadores recientes como los resultados de la 1ª Consulta Empresarial de Sostenibilidad en el Perú, muestran que cerca del 70 % de las empresas peruanas perciben mejoras reputacionales y oportunidades de crecimiento asociadas a prácticas sostenibles y de impacto social, y una proporción significativa reporta mayores ingresos y atracción de talento gracias a estrategias de sostenibilidad alineadas con criterios globales.
Esto se traduce en una realidad concreta: especializarse en desarrollo sostenible hoy no es solo una cuestión de propósito social, sino de competitividad profesional. Quién dé ese paso ahora no solo amplía su horizonte de oportunidades laborales, sino que se ubica en la primera fila de una transformación estructural del mercado peruano y global.
Director de la Maestría en Gestión Pública y profesor principal de ESAN Graduate School of Business. Ph. D. en Economía por la Universidad de Pittsburgh, con especialización en macroeconomía, comercio y finanzas internacionales. Economista por la Pontificia Universidad Católica del Perú, donde obtuvo el grado de Bachiller y Licenciado en Economía. Ha participado en el Corporate Governance Leadership Program de la Universidad de Yale y el Banco Mundial.
A pesar de que el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) ha emprendido acciones que contribuyeron a reducir el riesgo de inflación, es necesario complementarlas con medidas que aumenten la seguridad de los inversionistas.