Microfinanzas, morosidad y los riesgos para la sociedad

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El sector microfinanciero sigue creciendo en el Perú. Sin embargo, es importante una evaluación constante de las tasas de morosidad. El endeudamiento de las personas sin muchos ingresos podría ser un gran riesgo para la sociedad.

Norma Ortiz, Doctora en Economía y Dirección de Empresas, conversó con Conexión ESAN a propósito de su participación en la Semana Internacional de Finanzas de ESAN, desarrollando el curso "Gestión y evaluación de créditos en las microfinanzas".

Actualmente, el sector de las microfinanzas en América Latina y en Perú, está atravesando por una etapa de crecimiento. ¿Cómo mantenerlo o qué se debe hacer para mejorar aún más el entorno?

En mi opinión, el Perú es uno de los mejores ejemplos en ese tema. De hecho, en el estudio Microscopio 2010 que realiza el Banco Mundial y la Corporación Andina de Fomento (CAF) anualmente, el Perú quedó por tercer año consecutivo como el país con las mejores condiciones para las microfinanzas.

Creo que tenemos que prestar mucha atención a lo que viene haciendo el Perú. Mantener las políticas que ustedes han hecho en cuanto al marco regulatorio, el clima de inversión, a la posibilidad que vengan inversionistas extranjeros y participen en este sector, etc. El hecho que ustedes no regulen las tasas de interés es muy importante.

En el Perú además se ha comprobado que el mismo sistema se ha autoregulado y que las tasas de interés tienen una tendencia decreciente cada vez más, aún cuando las instituciones financieras no tienen topes para poder fijarlas. Esto asegura la sustentabilidad y sostenibilidad de las instituciones, y para seguir creciendo, el Estado tiene que crear las condiciones para que las instituciones microfinancieras puedan llegar a las zonas más remotas.

Aquí se debe hacer un esfuerzo conjunto entre políticas sociales, ya que si bien las microfinanzas ayudan a que muchas personas puedan salir de ser pobres, estas no son suficientes para asegurar que todas las personas de un país puedan salir definitivamente de la pobreza. Por ello, esto tiene que venir acompañado de una serie de políticas públicas, pero muy de la mano de las instituciones microfinancieras para que se orienten hacia el fortalecimiento de ciertas zonas o áreas.

¿Estamos hablando de una especie de descentralización del microcrédito?

Así es. Por ejemplo, ustedes tienen experiencias de éxito con sistemas de riego para personas dedicadas al agro. En este caso, el Estado ha ido de la mano con instituciones como Edyficar, y han conseguido darles crédito a estas personas. De esa forma se mejoró considerablemente las condiciones y la productividad agrícola de estas zonas. La institución microfinanciera por sí sola no hubiese podido hacerlo.

El año pasado la tasa de morosidad en el Perú tuvo un incremento. Hoy se mantiene alrededor del 4.5%. ¿Es muy alta o está dentro de lo normal?

Todavía está dentro de los rangos. Si bien hay algunos países como Bangladesh, donde la tasa no llega al 1%, el Perú tiene una tasa todavía razonable, más aún cuando se observa la cobertura de esta cartera morosa en las instituciones microfinancieras que la cubren en más de un 130%. Sin embargo, se debe tomar medidas en el ente supervisor. La Superintendencia de Bancos y Seguros debe continuar con el seguimiento del comportamiento de esta morosidad y hacer un fuerzo interno en las instituciones para cumplir los objetivos.

¿Cuáles son las principales alertas para anticipar el deterioro del crédito en las microfinanzas? ¿Cómo identificarlas?

Principalmente la gestión recae sobre el oficial de crédito. Él está muy de la mano con el cliente y continuamente observando cómo es su comportamiento de pagos. Como generalmente los créditos otorgados son de cuotas que se vencen aceleradamente: pagos semanales, quincenales, mensuales, el oficial de crédito está en la capacidad de poder generar las alertas que haga falta.

El oficial debe hacer las recomendaciones de reestructuración o tomar medidas para que el cliente no caiga en mora. Siempre tratar de agotar todos los recursos posibles para que la última opción sea ir contra el cliente mediante un proceso de litigio u otros métodos aún más fuertes, como quitarle los bienes que se le financiaron y otras medidas similares.

¿Cuáles son las posibles acciones que se pueden tomar?

Monitorear siempre al cliente, tener un seguimiento continuo y constante. Poder contar también con los sistemas de alerta para que la información que recogen los agentes de crédito se vacíen, se supervise y se siga continuamente por parte de la institución microfinanciera. De ese modo, existirá una adecuada vigilancia sobre los clientes para saber si están pagando correctamente.

¿Cuáles son los riesgos para una sociedad con una inadecuada política de gestión de los microcréditos?

En la India ocurrió recientemente un suicidio masivo. Se podría decir de unas 200 personas que no fueron capaces de poder afrontar los pagos ante las instituciones microfinancieras. Lo que sucedió fue que se generaron muchos vicios. Hubo un incentivo muy fuerte para que las personas pudieran tener créditos y de hecho se endeudaron más de lo que podían pagar. A parte de eso, las tasas eran elevadísimas, muy por encima de los niveles razonables para estas personas tan pobres.

Hay que tener en cuenta en estos casos que las personas, aún cuando consigan el crédito, van a mantener sus prestamistas informales. Esto es un riesgo muy delicado porque precisamente en el caso de las instituciones microfinancieras de la India, lo que causó el colapso fue la presión que los prestamistas informales hicieron sobre las personas que no les podían pagar sus créditos. Entonces, ellos se apalancaron o pidieron financiamiento a las instituciones microfinancieras para pagar las deudas que tenían con los prestamistas informales y eso fue lo que generó todo el caos.

El caso fue tan grave que llegó a establecerse una especie de código de ética para las instituciones microfinancieras. Lamentablemente, tuvieron que fijar algunos topes para las tasas de interés y eso no es para nada sano en este tipo de sistemas financieros. Sin embargo, con el paso del tiempo se puede ir corrigiendo estas políticas para que las microfinanzas sigan creciendo. De hecho, un estudio de la CEPAL señaló que entre el 2003 y 2008 el crecimiento del sistema microfinanciero de América Latina y del Caribe estuvo por encima del 300%. Lo cual quiere decir que este es un mercado con un gran potencial de crecimiento. Donde los cinco principales países de la región son: Perú, Bolivia, Ecuador, Colombia y México. No creo que sea casualidad que todos sean países andinos o ¿si? Un punto muy interesante a analizar.



Profesora Norma Ortiz
Esta entrada contiene una entrevista a:
Norma Ortiz
Doctora en Economía y Dirección de Empresas. Profesora de Planta del IESA-Venezuela. Examinadora de Riesgos de la SUDEBAN. Vicepresidente y Gerente General de: Contabilidad, Análisis Financiero y Riesgo en instituciones bancarias públicas y privadas.
Profesora invitada a la Semana Internacional de Finanzas de ESAN
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