"Seguimos produciendo menos viviendas de las que necesitamos"

user-pic

René Cornejo, ex hombre fuerte de ProInversión y actual ministro de Vivienda y Construcción, expone los lineamientos macro de su gestión al frente de una cartera medular y gravitante.

¿Cómo ha encontrado la situación del Ministerio de Vivienda y Construcción?

Con dificultades y cuestiones por resolver. Hay algunos programas en saneamiento y en vivienda que no despegan y otros en los que hay que hacer ajustes. En el ministerio tenemos una prioridad bastante distinta de la que se tenía antes y que, además, es un tema que cruza el resto de sectores: el de atender a los distritos más pobres del Perú, que no se encuentran en las ciudades sino en las zonas rurales dispersas; poblaciones muy pequeñas de doscientos habitantes a donde en el pasado ha sido imposible llegar. Vamos a diseñar programas para llegar a ellos en este gobierno.

Antes de ir al fondo de esta propuesta, en estos diez años de crecimiento que ha experimentado el país, ¿hemos paliado el déficit en construcción de viviendas que se tenía anteriormente o aún se mantiene?

Se ha reducido la velocidad a la que se incrementaba este déficit, sin embargo, se mantiene. Hoy seguimos produciendo menos viviendas de las que necesitamos. Es un déficit que tiene dos componentes: el cuantitativo, que significa que nos faltan viviendas; y el cualitativo, que nos dice que habiendo viviendas muchas tienen deficiencias que tienen que ser corregidas. El déficit habitacional estimado es de alrededor de 1 millón 800 mil viviendas. Al año estamos produciendo 140 mil viviendas, la mayor parte para autoconstrucción. Deberíamos producir, al menos, 200 mil viviendas o 250 mil entre todos los esfuerzos que existen: tanto Estado como sector privado. Nos falta para eso. En ese sentido, la prioridad que tenemos en el ministerio es la de hacer viviendas en los sectores populares más pobres, específicamente en el área rural.

¿Eso pasa por reforzar los programas existentes o por crear nuevos programas?

Por crear nuevos programas. Como le digo, la atención a la población más pobre ha estado ausente en las políticas de Estado no solo del anterior gobierno sino desde hace mucho tiempo. Esto se entiende porque para atender a las poblaciones rurales hay que entrar con un subsidio muy alto y el Estado tiene que hacerse cargo de casi todo. Con los niveles del actual presupuesto para inversiones (cerca de 1.800 millones de nuevos soles) ya se puede intervenir a nivel rural. La meta global del sector para estos cinco años es promover 500 mil viviendas. Vamos a arrancar con 70 mil este año y la idea es llegar a 150 mil en el último año. Y, como le digo, la prioridad la va a tener el sector rural. Los programas que ya están funcionando (Techo Propio, Crédito MiVivienda), van a tener algún nivel de revisión, pero en lo esencial seguirán en la misma filosofía de los últimos diez años.

Además, queremos promover el mercado común a través de tres vías: 1) programa de generación de suelos, que no es otra cosa que habilitar más áreas de terreno para el sector privado que permitan equilibrar la oferta y demanda existente en estos momentos y que se va a hacer en la periferia de las ciudades; 2) programa Nuestras Ciudades, que pretende ser una intervención integral de las ciudades a nivel de planeamiento urbano, en coordinación con las municipalidades; y 3) intervenciones a través del Fondo MiVivienda, en coordinación con el sector privado, para tomar medidas que permitan reducir la tasa de interés de las hipotecas, que sigue siendo alta. Esto no se va a hacer a través de leyes ni mucho menos, sino por el mercado mismo.

Estas medidas ¿en cuánto tiempo se concretarían?

Todo esto lo estamos trabajando y para fin de año debería estar listo. Esto ya se refleja a nivel presupuestal, pero estamos en esta fase del proceso de redefinición donde se van a tomar muchas medidas complejas. Un descubrimiento, si usted quiere, es que el Estado no está preparado para servir a los más pobres. Un ejemplo de esto, lo tiene en lo siguiente: el ministerio, para transferir recursos a una municipalidad, le pide un expediente técnico. Si bien esto es lógico, muchas municipalidades locales no pueden presentar el expediente porque no tienen los recursos ni humanos ni técnicos. Queremos ayudarlos sin caer en paternalismos con una intervención conjunta que beneficie a las comunidades en este nivel.

En lo que respecta a la construcción de viviendas y la dación de agua y saneamiento a estas zonas se está previendo un subsidio. El tema es la contrapartida, poner la tierra y la comunidad la pondrá. La gente del ministerio va a ayudar en la construcción de estas casas hechas por los mismos pobladores de las comunidades.

¿En qué momento se aplicaría esto?

Estamos en la etapa de definir la forma de intervención aquí. El déficit cualitativo en la zona rural está cercano al medio millón de viviendas. Nuestra aspiración es reducir esto a la mitad.

¿De dónde saldrá la partida presupuestal para esto?

El presupuesto del sector Vivienda se ha incrementado de manera importante. En cuanto a servicios públicos (electricidad, carreteras, comunicaciones) se ha avanzado muchísimo. En agua y saneamiento es donde estamos atrasados y ahí la situación del sector rural es para ponerse a llorar. Solo el 22% de hogares tiene saneamiento y agua solo un tercio.

Son indicadores francamente alarmantes.

Sí y una prueba de esto es la constatación de que el Perú lamentablemente tiene los peores indicadores en el tema de la tuberculosis. Eso se da por la falta de alimentación y de salubridad. Es un tema que nos indigna, pero la indignación solo sirve para el discurso. Lo que corresponde es trabajar y eso es lo que estamos haciendo.

En un comienzo, el proyecto para habilitar terrenos y generar viviendas en la periferia de las ciudades ¿será parte del programa MiVivienda?

Lo que tenemos que ver ahí es cuál será el alcance que le vamos a querer dar: hay que establecer un fondo que se autofinancie con la venta de los terrenos. En principio tenemos pensado incorporar 250 hectáreas en los cinco años de gobierno y creemos que podría tener una importancia significativa en el mercado de las viviendas. Respecto a si lo vamos a hacer a través del ministerio o de MiVivienda, eso es un aspecto de eficiencia organizacional y lo vamos a ver en su momento.

El Banco de Materiales ¿desaparece definitivamente?

La labor principal del Banco de Materiales es el crédito para la autoconstrucción. Eso ahora lo vamos a manejar a través del Fondo MiVivienda. Sin embargo, el banco también conserva algunas otras funciones que no tienen nada que ver con esto: un marco para actuar en casos de desastre, ciertos programas sociales. Vamos a ver qué se hace con eso. Una alternativa es transferir estas atribuciones a Defensa Civil o algunos ministerios. La otra alternativa es reestructurar el banco y convertirlo en una cosa distinta. En la práctica, con cualquiera de las posibilidades, el banco desaparece. 

¿Cuándo se harán los primeros anuncios?

Para el tema de los diseños concretos y específicos la meta es tener todo listo para diciembre. La tentación de los anuncios prontos es algo que no queremos, queremos que las cosas se hagan bien.

La política de vivienda del anterior gobierno ¿fue eficiente?

A mí como técnico me interesan los fríos números y yo veo un abandono del área rural. Creo que es un error de política, aunque entiendo. Políticamente hablando es mucho más rentable el área urbana que el área rural. Sin embargo, la política de este gobierno es clara: hay que trabajar por los más pobres y eso es algo de lo que se tienen que encargar los técnicos.

Descuido en el área rural ¿Indicios de corrupción en el ministerio también?

Vamos a ver... Lo del Banco de Materiales algo más que indicios, son acciones que denotan un método sistemático. Nosotros estamos investigando con ese mismo nivel de previsión en todas las áreas. Estamos investigando, pero mientras no existan pruebas no se puede dañar el honor de las personas. Existe algo que se llama presunción de inocencia y eso debe ser respetado.

¿Cómo así se dio su inclusión en el gabinete ministerial?

Fui convocado por el señor presidente y tuvimos una conversación franca y directa. Luego de esto el presidente consideró invitarme y yo acepté. De esa primera reunión yo salí gratamente sorprendido y eso me animó a aceptar el reto. Siempre he dicho que trabajar para el Estado es un honor y una manera de respetar ese honor es trabajando con diligencia, compromiso e integridad por mejorar la calidad de vida de la gente.

Usted tiene una historia de vida particular. ¿Qué nos podría contar al respecto?

Soy ingeniero mecánico electricista. Mi primaria la realicé en una escuela pública y mi secundaria en un colegio parroquial. Luego estudié en la Universidad Nacional de Ingeniería. Hoy en día me sorprendo de la calidad del Estado para dar valor. A mí me dio una carrera en la universidad donde tuve la suerte de tener profesores extraordinarios.

¿La educación le cambio la vida?

Pero por supuesto, como se la cambia a todos los que tenemos el privilegio de educarnos.

El presente artículo fue publicado en Conexión Empresarial (Octubre 2011)



Esta entrada contiene una entrevista a:
René Cornejo
PhD (c) en Management Sciences, ESADE. MBA, ESAN. Ingeniero Mecánico-Eléctrico, Universidad Nacional de Ingeniería. Estudios de finanzas en UCLA. Profesor con amplia experiencia gerencial. Ha sido Director Ejecutivo de PROINVERSIÓN y del FONAFE. Actual ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento.
Profesor del MBA de ESAN
Auspicios