Un logístico en el confesionario

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Una vez tomada una decisión en la cadena de abastecimientos, el sentido de culpa, tan presente en los profesionales de la logística, aparece para torturar la conciencia de nuestro logístico. ¿Hice lo correcto? ¿Tenía opciones mejores? ¿Qué pasa si....?

Tener las mejores respuestas a estas, y otras preguntas sólo podrá ser logrado con el mejor conocimiento de los actores, elementos y procesos que se encuentran relacionados con la decisión. Vayamos entonces al confesionario e iniciemos la conversación.

He fallado maestro, recomendé modificar la composición de uno de los productos principales de mi empresa y.....he fallado.

Veamos, y respóndeme las preguntas básicas.

¿Estaba tu decisión alineada con los objetivos de la empresa?

Por supuesto maestro, la creatividad, la investigación, esa capacidad innovadora nos caracteriza, además....las eficiencias eran de más del 30%.

¿Y los actores? ¿Cómo reaccionarían tus proveedores y clientes frente al cambio?

La producción del insumo cada vez era menor y la inversión en capacidad instalada estaba fuera de discusión a corto plazo, más en este entorno de inestabilidad macroeconómica.

Nuestro principal proveedor había suspendido el abastecimiento del insumo por problemas operativos y no tenía fecha cierta de reiniciar el abastecimiento. Para nuestros clientes, la modificación de la composición del insumo era imperceptible, las características se mantenían al 100%.

Bien. Y tus procesos, ¿qué consideraciones tomaste frente a cada uno de ellos?

El análisis de sensibilidad me permitía confiar en el pronóstico, el proveedor del nuevo insumo tenía la capacidad y el compromiso necesario, los contratos de despacho estaban blindados, el proceso de preparación del producto final estaba comprobado y manejábamos procesos de devoluciones de entrada y salida altamente confiables.

Entonces, ¿qué pasó?

Nuestro proveedor era japonés y a consecuencia del terremoto se presentó riesgo de contaminación radioactiva en el insumo por lo que tuvimos que suspender el abastecimiento.

Mi estimado logístico, esta confesión tiene su conclusión:

  1. El no anticipar una interrupción del abastecimiento te llevó a poner en riesgo el negocio. A pesar de haber tomado la decisión correcta, la contingencia te hizo fallar.

Si nuestro logístico hubiera anticipado el evento y manejado inventarios altos, estos le hubieran permitido continuar el proceso productivo mientras se hacían los exámenes de descarte al producto, y seleccionaba nuevas fuentes de abastecimiento.

Este caso nos permite ratificar que el ejercicio de la gestión de la cadena de abastecimientos trasciende la descomposición racional de las preguntas que podríamos plantearnos frente a una toma de decisión y nos conduce al escenario de la anticipación donde el ejercicio de la posibilidad y probabilidad debe ir de la mano del impacto que conllevará el evento en el negocio. 

¿Cómo viene gestionando su empresa la contingencia? ¿Cuenta con alguna acción para evitar cualquier interrupción en el flujo de la cadena de abastecimientos?



Esta entrada contiene un artículo de:
Germán Velásquez Salazar
Gerente de Administración y Finanzas ELECTROPERU S.A. Graduado en la Universidad ESAN como Magister en Administración de Negocios. Asesor, jurado y expositor principal de seminarios, y panelista invitado en eventos relacionados con Contrataciones y Adquisiciones del Estado.
Profesor del MBA Tiempo Completo de ESAN
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