Los TLC son herramientas de desarrollo y no panaceas

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La suscripción de acuerdos comerciales y la promoción de las exportaciones han generado que las inversiones en nuestro país se multipliquen, produciéndose un incremento de la demanda laboral. Sin embargo, hay que tener claro que los TLC no solucionan todos los problemas, son acuerdos que traen consigo costos y ganancias.

tlc_herramienta_desarrollo.jpgPodemos decir, sin temor a equivocarnos, que en los últimos años las negociaciones comerciales han sido por demás exitosas. Nos lo demuestran los cuatro acuerdos entrados en vigencia durante el 2012, con Japón, Panamá, Noruega y Tailandia; y los cuatro que se espera entren en funcionamiento este año: Venezuela, Guatemala, Costa Rica y la Unión Europea (el pasado 1° de marzo entró provisionalmente en vigencia el acuerdo con esta última).

Es importante resaltar que ésta no es una política reciente, pues el Perú viene negociando este tipo de acuerdos desde 2001, año en el cual el entonces MITINCI (Ministerio de Industria, Turismo, Integración y Negociaciones Comerciales Internacionales) inició con buen pie los procesos de integración comercial.

Hoy este despacho, llamado actualmente Mincetur, ha logrado concretar la puesta en vigencia de 12 Tratados de Libre Comercio bilaterales y 3 plurilaterales (CAN, Mercosur y EFTA), los cuales han permitido que el 77% de nuestras exportaciones tenga acceso preferencial a sus mercados de destino. En adición a ello, las 30 naciones (la UE agrupa a 27 miembros) con las cuales esperamos que nuestros TLC entren en vigencia en los próximos meses, cubrirán un 17% adicional. Ello significa que para fines de este año casi el 95% del total de nuestras exportaciones gozarán de beneficios arancelarios.

Por su parte, se está negociando intensamente un TLC con Honduras y se viene haciendo lo mismo de manera plurilateral para concretar el Acuerdo de Asociación TransPacífico (TPP) y la Alianza del Pacífico. El primero agrupa a once países, todos miembros de APEC (Foro de Cooperación Asia - Pacífico) y el segundo comprende, aparte de nuestro país, a México, Colombia y Chile. Bilateralmente se está negociando también con Tailandia para poder convertir el vigente protocolo de cosecha temprana en un TLC.

Los acuerdos vigentes y los que pronto entren en vigencia nos permitirán contar con importantes herramientas que ayuden al país a enfrentar mejor la presente situación económica internacional. Por otro lado, a pesar de los importantes avances en la agenda de las negociaciones comerciales, debemos reconocer que todavía tenemos mucho por avanzar en infraestructura e implementar condiciones más competitivas para el comercio.

sumillas_tlc_herramienta_desarrollo.jpgEn ese sentido, se debe tener en cuenta que los TLC son, como cualquier contrato, un acuerdo con beneficios y costos. A pesar de que nuestros negociadores trabajan arduamente para lograr las más óptimas condiciones para el país, no hay ninguna negociación donde se consigan exclusivamente beneficios sin dar nada a cambio.

Es por ello que creemos necesario recalcar que los TLC no traen consigo bienestar y desarrollo de por sí, más bien son mecanismos que ayudan en la consecución de dichos objetivos, por lo que más allá de su firma se debe trabajar en su implementación y aprovechamiento. Es el Estado el llamado a cumplir esta labor, pero también lo es aquel sector al cual, gracias a esta política, se le está generando oportunidades de negocios: el empresariado.

Específicamente, ¿qué acciones debería tomar el Estado y/o el sector privado para aprovechar las potencialidades que ofrecen los acuerdos comerciales?



Esta entrada contiene un artículo de:
Julio Chan
PhD en Ciencia Política, The City University of New York, Estados Unidos. Máster en Desarrollo Latinoamericano y Máster en Economía, Boston University, Estados Unidos. Economista, PUCP. Actualmente se desempeña como Director del Foro de Cooperación Económica Asia- Pacífico (APEC) del Mincetur.
Profesor del Diplomado Internacional en Comercio Internacional de ESAN
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