El fashion sharing en el sector retail

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El movimiento de moda sostenible tiene cada vez más seguidores en el mundo, sobre todo porque la moda es la segunda industria más contaminante del mundo. El nuevo modelo de negocio disruptivo que rompe paradigmas se llama fashion sharing.

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Desde mi primer artículo en Conexión ESAN, publicado el 28 de setiembre de 2015, cuando expliqué en qué consiste la moda sostenible, a la fecha, este movimiento ha tenido tanta acogida que se encuentra revolucionando la industria de la moda, textil y fashion retail en general. Esto es tan evidente que, en marzo de 2019, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) lanzó, en Nairobi, una alianza en favor de la moda sostenible

Se ha tomado conciencia de que la moda es la segunda industria más contaminante del mundo. Es necesario difundir mejores prácticas para la fabricación de los productos, que no contaminen el medioambiente, que respeten los derechos laborales de los trabajadores y que promuevan políticas para generar un cambio en la forma de consumir estos productos. 

Moda en alquiler

En ese escenario, recientemente surgió un nuevo modelo de negocio, que está rompiendo esquemas y que cada día atrae más adeptos, sobre todo en la generación millennial. Así como apareció Air B&B (hospedaje) o Uber (transporte de taxis), que se basan en el concepto "más importante es disfrutar que poseer", también el sector de la moda se ha dado cuenta de que ya no es necesario vender sus productos, sino que los puede alquilar.



Los seguidores de la moda sostenible comparten sus principios y valores, como el cuidado del medioambiente, a través de la promoción de la economía circular, que se basa en el concepto "en vez de poseer hay que disfrutar".

Este fenómeno es el fashion sharing, que te otorga la posibilidad de cambiar de vestuario cada mes, estrenar nueva ropa, pero, a su vez, reducir la huella de carbono de tu ropero. Entre sus principales seguidores se encuentran aquellos consumidores que promueven la moda sostenible, slow fashion y la economía circular. 

Liderazgo de Estados Unidos y Europa

Entre los antecedentes figura la plataforma americana Rent The Run Way, que empezó a alquilar prendas y accesorios de marcas exclusivas de diseñadores de moda bajo las modalidades de préstamo por unos días, alquiler por una semana y pago mensual tipo streaming o Netflix. La plataforma francesa Panoply City incluye el alquiler individual o paquetes mensuales para acceder a una cantidad de prendas y accesorios. 

En España, por ejemplo, cuentan con la start up española Ecodicta, cuyo lema es "Un armario lleno de ropa que no se usa es parte del pasado". En esta plataforma hay muchas marcas y prendas clasificadas por categorías, que va desde premium, sostenibles, marcas españolas, entre otras. Puedes suscribirte por un costo mensual que dependerá del número de prendas (2 prendas a € 30, 3 prendas a €40 y 5 prendas a €50). 

Usar y devolver

Al finalizar cada mes, las prendas se envían a una lavandería de alta calidad y las dejan como nuevas para compartirlas otra vez. Asimismo, el sharing de las prendas pasará hasta 10 veces y evaluará sus condiciones. Si ya no son aptas para el sharing, las liquidan o las pasan a centros de upcycling para su transformación. 

Otra alternativa es la plataforma Ouh Lo La (www.ouhlola.com), que reúne a marcas como Zara, Massimo Dutti, Mangos, Asos, entre otras. Bajo la modalidad de cuántos días alquilas las prendas, te pueden preparar dos cajas: una con 8 prendas para que las uses durante 15 días (Star Box) o 12 prendas para un mes (Diva Box). 

Como verán, este modelo de negocio no solo se puede utilizar para prendas de vestir, sino que también se podría usar para comercializar calzado, joyas y hasta decoración de interiores (muebles y adornos en general). Y tú, ¿te animarías a formar parte del negocio de fashion sharing en el Perú? Compártenos tu opinión.

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