Retail y comercio en el Perú: ¿cómo ha impactado la COVID-19?

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La COVID-19, sumada a una cuarentena que no termina, han empujado al sector retail contra la pared.

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A diciembre de 2019, el valor del mercado de e-commerce era de USD 2.18 billones y sus perspectivas de crecimiento para el 2020 alcanzaban los USD 4 billones. Sin embargo, la llegada de la Covid-19 supuso un alto a todas las actividades de comercio electrónico. Para entender mejor la situación actual, debemos revisar algunas investigaciones recientes. 

El estudio de Hootsuite & We are Social de enero de este año resaltaba que alrededor del 7 % de la población peruana compraba en línea con tarjetas de crédito. Los principales rubros de este estudio incluían viajes, moda, productos electrónicos, alimentación y cuidado personal, muebles, juguetes, música y videojuegos. Además, ya sabemos que el sector más afectado ha sido el turístico. 

La vida en cuarentena

De una restricción de salida, se pasó a la compra en mercados y supermercados. Algunos de ellos impulsaron las ventas a través de sus canales online, pero no tenían proyectada la enorme demanda que dejó al descubierto un sistema de distribución bastante endeble y que no se daba abasto a lo solicitado.



En simultáneo, se activaron numerosos comercios más pequeños, que también ofrecían productos de consumo en línea y delivery en zonas específicas de Lima. Además, se relacionaban con sus consumidores en redes sociales o grupos en WhatsApp, sin protocolos de seguridad para el reparto y con una capacidad de distribución limitada. 

Los estudios de Ipsos publicados en marzo, y GfK y Kantar lanzados en mayo, advirtieron un aumento de las ventas online, sobre todo, enfocadas en productos de consumo y limpieza, con un especial apego a las ofertas y un desapego a las marcas tradicionales. En definitiva, las personas apuntan a cubrir su necesidad con la menor inversión, ya que muchos empleos se han visto truncados. 

El temor al contagio no desaparece. Según Ipsos, los consumidores pensarían con detenimiento antes de volver a restaurantes, centros comerciales y cines. Ello pese al éxito de la propuesta de la Asociación de Centros Comerciales para reabrir estos espacios públicos, que ya establecieron los protocolos de seguridad necesarios. En este escenario, el e-commerce pasaría a formar parte de nuestra nueva normalidad. 

Aportes al sector

Antes de la cuarentena, el e-commerce solo representaba, en promedio, un 5 % de las ventas de las empresas que ya lo habían implementado. Ahora, su crecimiento ha llegado hasta un 10 %, pero solo para aquellas empresas que ya poseen un sistema de este tipo, según un reciente estudio de El Comercio. 

El desarrollo y puesta en marcha de una plataforma como la de Ripley, Falabella o Linio tomaría al menos seis meses. Aunque otros negocios puedan lanzar tiendas virtuales en tiempo récord, la posibilidad de cubrir el total de sus ventas anuales es imposible. El comercio online no representa una salvación del sector ni permitiría cubrir sus gastos operacionales. 

Como complemento, cabe señalar que el presidente Martín Vizcarra anunció que se permitirá el servicio de comercio electrónico para la venta de vestuario, calzado y electrodomésticos, así como la provisión de artículos escolares y de oficina con fines de educación y trabajo. La medida será adoptada siempre y cuando se cumplan las normas sanitarias y protocolos emitidos por el Ministerio de Salud. 

Cabe destacar las limitaciones existentes en el sistema logístico, razón por la que el mandatario agregó que los aplicativos de delivery volverían a funcionar a partir del lunes 25 de mayo. Aun así, muchas pequeñas empresas ya operan en las sombras, a través de las redes sociales, como grupos de Facebook y WhatsApp, y tiendas virtuales no alineadas. 

Consideraciones finales

Para que un negocio pueda realizar un e-commerce exitoso en el escenario actual y con las barreras de entrada mencionadas, debe seguir las siguientes recomendaciones: 

  • Alianzas estratégicas como la establecida por Casa&Ideas con Platanitos para usar su plataforma de venta online.
  • Uso de lockers como los establecidos por Falabella y Platanitos para reducir el margen de manipulación y contacto en la entrega de productos.
  • Sistemas como Click & Collect, que permiten establecer puntos de recojo y fechas específicas. Fueron implementados por Ripley y Wong, y los representantes de Mall Aventura los recomiendan como una opción factible de aplicarse (sería de especial utilidad para los centros comerciales).
  • Mantener abiertos los canales de tráfico en redes sociales, como Facebook, Instagram o WhatsApp, hacia los espacios de venta de las páginas web.
  • Aplicar protocolos de seguridad en todo el proceso de elaboración y distribución de los productos para evitar sanciones como las vistas recientemente a un restaurante de comida rápida. 

¿Has aplicado estrategias de e-commerce durante la cuarentena? Cuéntanos tu experiencia.

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