La bancarización digital se acelera en el Perú durante la pandemia

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A pesar que la pandemia de COVID-19 impulso la adopción de herramientas digitales en el sector financiero, queda pendiente la inclusión de la población de mayor edad y que habita en zonas rurales y alejadas del país.

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Fuente: ANDINA/Jhonel Rodríguez Robles

La llegada de la COVID-19 ha acelerado la adopción de medios digitales en el sector financiero. Hoy, su porcentaje de uso es más del doble de lo que se registraba antes de la pandemia. En otras circunstancias, dicho incremento hubiera tardado años en lograrse. Esta tendencia es sumamente importante para el desarrollo de la banca digital, ya que dio un gran impulso al uso de servicios bancarios digitales y ha dejado clara la importancia de la bancarización y el acceso a los servicios financieros.

Niveles de uso

Según la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), a diciembre de 2019, el 40 % de adultos en el Perú ya tenía cuenta de ahorro a plazo fijo o cuenta corriente. Si bien la COVID-19 ha acelerado la bancarización, aún es difícil determinar los indicadores para este año. Factores como la entrega de bonos, el retiro de las AFP y los créditos de Reactiva Perú pueden haber ayudado a fomentar la bancarización. Sin embargo, es necesario realizar encuestas comparables para determinar su efecto real. 

Una situación similar ocurre con el uso de banca digital. Las encuestas Bancarización 2019 y Bancarizados en Cuarentena 2020, ambas de Ipsos Perú, revelan que el uso de banca móvil (apps) y banca por internet en mayo de este año se multiplicó por 2.5, respecto a agosto del 2019. Hoy tenemos a más peruanos bancarizados y que usan más herramientas digitales, pero el uso de cajeros automáticos y de ventanilla o plataforma se redujo prácticamente a la mitad en el periodo mencionado.

Entorno digital

Antes de la pandemia, los bancos y otras entidades financieras ya contaban con herramientas digitales como apps, banca por internet y billeteras móviles en su portafolio. Con la llegada de la COVID-19, su uso se multiplicó y se incorporaron algunas funcionalidades adicionales. Ahora ya es común pagar bienes a través de transferencias bancarias o pagar un taxi con algún aplicativo asociado a un banco.



La aceleración de la bancarización digital genera muchas oportunidades como el hecho de evitar el uso de efectivo para recibir ingresos o realizar pagos, así como el acceso a nuevos canales de financiamiento y de relación con empresas de servicios financieros como las fintechs. Por otro lado, también representa nuevos retos para los negocios, que deben desarrollar procesos más eficientes e incorporar herramientas digitales que, a la vez, brinden seguridad y confiabilidad.

Adultos mayores

La población de mayor edad tendrá más dificultades para acceder oportunamente al uso de medios digitales. Las causas de este problema van desde la accesibilidad a internet, computadoras y smartphones, hasta el miedo y desconfianza al uso de herramientas digitales. Estos inconvenientes pueden superarse con asesoría por parte de las instituciones financieras, pero dudo que sea suficiente para cerrar la brecha de uso con respecto a la población más joven. 

Para facilitar la inserción de la población de mayor edad, hay que simplificar los procesos y gestiones previas a la adopción de herramientas digitales. En la coyuntura actual, los adultos mayores, al ser población vulnerable, buscarán medios de uso de servicios financieros sin salir de casa. No obstante, veo complicado el camino de transición de cierta población adulta, sobre todo más rural y/o poco integrada, hacia las herramientas digitales, por lo que sería necesario plantear metas realistas de inclusión a futuro. 

Brechas de conectividad

En un país tan diverso y accidentado geográficamente como el Perú, es prácticamente imposible lograr una verdadera inclusión financiera sin usar tecnología. Para ello es crucial generar infraestructura necesaria y adecuada a nuestra realidad. El problema es que es, a nivel económico, resulta poco viable para la empresa privada realizar obras de infraestructura para llegar a poblaciones alejadas, pues los mercados son pequeños.

En ese sentido, el reto del Estado es evaluar correctamente cuáles son las opciones tecnológicas más viables y que garanticen un grado adecuado de inclusión financiera a distintas regiones y localidades del Perú. También es clave que sea capaz de diseñar esquemas e incentivos que permitan a la empresa privada brindar servicios a los peruanos actualmente excluidos. ¿Qué otras acciones son necesarias para facilitar el acceso de esta población a los servicios financieros? Déjanos tu opinión.

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