Sector manufactura: ¿Por qué su panorama para el 2022 aún es incierto?

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Se estima que el sector manufactura cerrará el 2021 con un crecimiento de 6 % frente al 2020, gracias al consumo vinculado al sector construcción. Sin embargo, el panorama dificulta mucho realizar una proyección más concreta para el 2022.

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Fuente: Andina

El sector manufactura fue uno de los pilares principales que permitieron a la economía peruana registrar un crecimiento interanual de 11.83 % en agosto de este año. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), solo este rubro registró un incremento de 11.55 % en el periodo acumulado de enero a agosto de 2021. Sin embargo, y a pesar de este desempeño positivo, cabe preguntarse qué escenario le espera para el próximo año. 

Desempeño en el 2021

Este año se proyecta un crecimiento de 6 % respecto al 2020, respaldado en la dinámica de consumo relacionado a la autoconstrucción (mejora del hogar y acabados). Según cifras del Ministerio de la Producción (Produce), a julio del 2021, la producción manufacturera creció un 6.7 % respecto al mismo mes del 2020. Este crecimiento fue impulsado por el alza de las exportaciones industriales (34.8 %) y el buen desempeño de las actividades vinculadas al sector. 

El crecimiento también motivó a sectores primarios como ladrillo, fierro de construcción y cemento. La construcción tiene un multiplicador muy alto, es decir, genera un efecto en la compra de pinturas, mayólicas, cable, luminaria, etc. Por cuestión de inercia, su comportamiento debería mantenerse hasta diciembre. 

La manufactura primaria registró una contracción de 17.8 % por la baja producción de la industria de productos pesqueros (-49.5 %), la elaboración de azúcar (-7.3 %), y metales preciosos y no ferrosos (-7.9 %), debido a la menor disponibilidad de materia prima. En contraste, se observa un incremento en la industria de productos cárnicos (2.4 %) y refinación de petróleo (6.3 %).



Este año se proyecta un crecimiento de 6 % respecto al 2020, respaldado en la dinámica de consumo relacionado a la autoconstrucción (mejora del hogar y acabados).

Por otra parte, la manufactura no primaria experimentó un incremento de 16.7 %, explicado por el aumento de las exportaciones manufactureras (34.8 %) y la recuperación de la demanda interna. A ello debemos añadir un efecto estadístico donde destacaron bienes de consumo (7.6 %), bienes intermedios (26.2 %), bienes de capital (46.5 %) y servicios relacionados con la industria (31.9 %). 

Panorama incierto 

La recuperación del sector y de la economía en general se trata, en realidad, de un efecto rebote que ya se proyectaba para este año y que podría acabarse más rápido de lo esperado. Esta situación dificulta estimar una proyección de crecimiento para el 2022, ya que aún se está definiendo el planeamiento estratégico, que debe internalizar factores políticos y de contingencia relacionados a costos en la cadena de suministros que hoy son inciertos. 

Por ejemplo, en el plano político, la influencia del entorno actual en el tipo de cambio afecta la estructura de costos de las empresas manufactureras. En ese sentido, el volumen de compras, sobre todo desde Asia, aún no puede ser definido por la incertidumbre alrededor de la demanda. Esta situación contrasta con años anteriores, cuando el costo del dólar se mantenía en niveles estables. Es importante recalcar que prácticamente no existe ningún producto manufacturero que no requiera insumos importados para su manufactura y que un gran porcentaje son productos de origen asiático, por lo tanto, la necesidad de importar productos de manera recurrente requiere ser muy cuidadoso en la estructura de costos. 

Business B2B

Hemos tenido por el lado político muchos exabruptos que han deteriorado la confianza empresarial y esto ha tenido un efecto notable en la elaboración de supuestos para el planeamiento del próximo año. El 2022 se observa con mucha preocupación y creemos que estamos en un periodo en el cual los factores no relacionados al sector impactarán en su crecimiento, el nivel de la demanda y la estabilidad del tipo de cambio. Esto, a su vez, afectará a los costos y precios. 

La cadena de suministros también alteró la estructura de costos de las empresas, ya que los precios de los contenedores, para traer mercadería desde el extranjero, han aumentado de manera sustancial. Antes costaban entre USD 800 y USD 1200 y ahora cuestan más de USD 10 000. La pregunta es si la tarifa regresará a sus niveles anteriores, sumado a cómo se verá el factor público y la demanda interna. 

Finalmente, se espera que el Gobierno tome buenas decisiones y brinde claridad en temas relevantes, los cambios recientes han significado un avance, la estabilidad macroeconómica determinará lo que suceda con la parte micro. Además, el gabinete ministerial debe apurarse en reactivar proyectos que generen demanda en otros sectores, como manufactura, y que reduzcan los precios de los contenedores, a fin de disminuir la preocupación empresarial. ¿Qué otras acciones son necesarias? Déjanos tu opinión.

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