Emprendimientos socialmente responsables: La experiencia de PAN-SOY en el Perú

user-pic

La ONG PAN-SOY ingresó al Perú para impulsar microempresas gastronómicas con un toque especial: que generen valor en la sociedad. ¿Cómo logró unir estas dos visiones que podrían considerarse antagonistas: los objetivos del empresariado y su contribución con la comunidad?

1500x844_pansoy_opcion1_foto.jpg

Han pasado más de 50 años desde que Milton Friedman publicó su provocativo ensayo "La responsabilidad social de los negocios es incrementar sus ganancias" en el New York Times. Desde entonces, las empresas buscan alinear sus intereses con los de la sociedad en su conjunto. Pareciera que, en la medida en que las actividades de responsabilidad social (RS) formen parte del modelo de negocio de las empresas, podrían generarles valor tanto a ellas como a las sociedades donde se desarrollan. 

No obstante, la discusión de generar RS en las actividades empresariales está limitada, por un lado, a las medianas y grandes empresas y, por el otro, a las empresas ya establecidas. De hecho, Kramer y Porter (2006) acuñaron el término de "generación de valor compartido" para explicar cómo una empresa podría generar beneficios empresariales y valor a la sociedad. Sin embargo, debido a los requerimientos para ello, los actores clave serían las grandes empresas y las empresas multinacionales que podrían usar su experiencia, recursos y alcances para orquestar sus cadenas de valor y alcanzar ambos objetivos. 

Altruismo y responsabilidad social

¿Tiene sentido hablar de la generación de emprendimientos socialmente responsables? La experiencia de PAN-SOY en el Perú responde de forma rotunda a esta interrogante. Es una ONG que busca generar microempresas gastronómicas socialmente responsables con sus comunidades. A diferencia de otras intervenciones que realizan actividades de altruismo, PAN-SOY buscó desde el inicio desarrollar capacidades en los emprendedores y crear proyectos gastronómicos autosostenibles que generen ganancias y se comprometan a realizar actividades de RS en las comunidades donde se desenvuelven. 



La experiencia de PAN-SOY en el Perú une dos visiones potencialmente antagonistas: la visión del empresario y su contribución con la comunidad.

Así, PAN-SOY desarrolló un modelo en el que proporciona equipamiento semiindustrial en cesión de uso a sus beneficiarios, durante un periodo mínimo de dos años. En paralelo desarrolla capacidades y brinda acompañamiento personalizado. En este periodo, los beneficiarios deben cumplir metas comerciales y condiciones del programa para graduarse como propietarios. Uno de los requisitos fundamentales, establecidos por el programa, es suscribir un compromiso de proporcionar cien refrigerios saludables diarios a los grupos más necesitados de su comunidad, identificados y elegidos de forma conjunta con una autoridad local, a fin de combatir la malnutrición. 

El modelo PAN-SOY es distinto desde la elección de los beneficiarios. Ellos no solo deben pertenecer a grupos vulnerables, sino que, además, deben contar, de preferencia, con una experiencia empresarial previa y un local de 27 m2 como mínimo para instalar la planta de procesamiento de alimentos. El proceso de selección es muy riguroso y se desarrolla en conjunto con la autoridad local donde se realiza el emprendimiento. El proceso se centra en la visión de vida de las personas seleccionadas y su relación con el emprendimiento gastronómico que busca desarrollar.

Crecimiento paso a paso

Primera etapa. PAN-SOY proporciona un programa de capacitación intensivo a sus beneficiados, así como la cesión del equipo y los insumos necesarios para garantizar el funcionamiento del negocio. Se elaboran productos nutritivos con insumos regionales y se promueve una alimentación saludable. El desarrollo de estas capacidades no se limita al manejo y el mantenimiento de la planta, sino a la implementación de buenas prácticas de manufactura en el proceso de producción, gestión empresarial, producción, competencias emprendedoras, monitoreo y RS. 

Segunda etapa. Se busca fortalecer el emprendimiento mediante la generación de empatía a través del monitoreo constante, la capacitación en temas comerciales y el fomento de alianzas con instituciones públicas y privadas. Asimismo, se realiza una revisión cercana del manejo de ingresos, gastos y actividades de responsabilidad social corporativa (RSC) realizadas por los beneficiarios para facilitar la autosostenibilidad del negocio. 

Una vez cumplidos los dos años, los beneficiarios pueden postular para ser los propietarios de las plantas entregadas en cesión y graduarse del programa. Para ello, se analiza la capacidad del negocio para proporcionar, al menos, un sueldo mínimo vital para los beneficiarios, asegurar que tengan dedicación exclusiva con el emprendimiento, que la empresa esté formalizada, que cuente con carné sanitario para producir alimentos y que acredite la entrega de 36 000 refrigerios saludables en un periodo mínimo de dos años. 

En un momento donde se observa una polarización en el Perú respecto a la visión del empresario y su contribución con la comunidad, la experiencia de PAN-SOY es inspiradora y tiende puentes para unir dos visiones potencialmente antagonistas. Los emprendedores apoyados por PAN-SOY a lo largo de los últimos diez años han permitido crear más de mil puestos de trabajo y generar retornos superiores al 20 % anual. Sin embargo, más importante aún es que ha generado inclusión: más del 80 % de los emprendimientos promovidos son liderados por mujeres y los emprendedores son más conscientes de la importancia y responsabilidad de apoyar a los grupos menos favorecidos de su comunidad. 

Realizar actividades de RS es parte del ADN de estos emprendedores, es motivo de orgullo en ellos y parte de su marca personal y empresarial que es sostenible en el tiempo. ¿Qué actividades de responsabilidad social has realizado con tu organización? Cuéntanos tu experiencia. 

Autores: 

directora pansoy.JPG

 

 

 

 

 

Jazmine Casafranca Aguilar

Licenciada en Economía por la Universidad de Lima, con más de 40 años de experiencia en gestión de programas y proyectos de desarrollo, en coordinación con organismos públicos en los diferentes niveles de gobierno, cooperación internacional, organizaciones y gremios de productores agropecuarios, organizaciones de base, agencias de cooperación internacional (NNUU y otros), organismos no gubernamentales y centros académicos.  

Con experiencia en áreas de desarrollo rural, género, seguridad alimentaria, nutrición, promoción y organización de emprendimientos, gestión de riesgos y desastres, comunicación para el desarrollo, entre otras.  

Fue Directora Ejecutiva de PanSoy hasta marzo del 2021, fecha en que el Programa  concluyó sus actividades; Funcionaria Nacional en la Representación de la FAO en el Peru durante 20 años hasta su jubilación; Trabajo también en organismos del Estado como FONCODES y ongs como DESCO, Flora Tristán (fundadora) y CEPREN, entre las más relevantes. 

ana reategui.JPG

Ana Reátegui Vela 

Ph. D. por ESADE. MBA por ESAN. Economista de la Universidad de Lima. Profesora en Economía y Finanzas de la Universidad ESAN, y Directora de Educación Ejecutiva de ESAN. Es consultora internacional de Proyectos de Inversión. Tiene experiencia en el desarrollo, estructuración y seguimiento de proyectos de vivienda e infraestructura promovidos por el Sector Público y Privado, en diversos sectores de la economía nacional, incluyendo la evaluación de proyectos cofinanciados (Inversión Pública y Privada). Ha sido Directora de Proyectos y Directora Adjunta de Proinversión, asimismo ha ocupado la presidencia del Directorio de Electro Oriente.

armando borda foto.JPG

Armando Borda

Ph. D. en Business Administration de Florida International University, EE.UU. MBA. con mención en Finanzas de ESAN. Administrador de Empresas de la Universidad de Lima. Miembro activo tanto de la Academy of International Business (AIB) como de la Academy of Management (AOM).

Auspicios