Cómo gestionar una administración cultural beneficiosa

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El objetivo de este artículo es introducir el concepto de administración cultural como alternativa de aplicación a nuestro medio. Se plantea un cambio de paradigma que consiste en llevar la cultura al público, y no solamente que este acuda a consumir cultura.

Si analizamos brevemente el actual entorno al que se enfrentan las instituciones culturales podemos apreciar las influencias de los factores económicos, políticos, sociales y tecnológicos.

En lo referente a los factores económicos, las personas le dan prioridad a otras necesidades. Lo cultural es considerado por una parte del mercado como suntuario y las empresas privadas proveen cada vez menos para las organizaciones culturales.

Sobre los factores políticos, los gobiernos cuentan con pocas políticas culturales y las que existen no son adecuadas. En lo referente a los factores sociales, el público de algunos países está acostumbrado a espectáculos culturales gratuitos por lo que valora poco la cultura.

Por último, en lo que respecta a los factores tecnológicos, la tecnología permite cada vez más el consumo de cultura a domicilio, lo que influye directamente en la disminución de la concurrencia del público a los espectáculos. Los e-books quizás en un futuro desplazarán al libro.

La idea central que surge de este breve análisis está en cómo conseguir o incrementar los fondos para las instituciones culturales. ¿Cómo llevamos la cultura al público? Requerimos una administración cultural que nos de el apoyo para lograr este objetivo.

Según diversos autores, los principios estratégicos de la administración cultural son:

  • Administrar de acuerdo a su misión: no tomar decisiones o acciones que no se inspiren en la razón de ser de la organización cultural.
  • Focalizarse de forma más directa en sus verdaderas capacidades: lograr alianzas estratégicas con otras organizaciones culturales o lograr auspicios y donaciones del sector privado.
  • Concentrarse en la calidad: exaltar el valor de los espectáculos artísticos usando para la promoción el telemarketing, folletos, ofertas, entre otros.
  • Conocer a sus consumidores mediante técnicas de investigación de mercado: "su majestad la audiencia", ser sensibles a los distintos cambios artísticos necesarios para diferentes segmentos de público, escuchar qué le gusta a la gente y qué le disgusta, qué la mantiene alejada del arte, etc.
  • Crear accesibilidad: aumentar el tamaño de la audiencia y facilitar el acceso a los distintos tipos de arte.
  • Concentrarse en el largo plazo: fomentar el arte en los colegios y universidades. Esto es fundamental para las instituciones culturales, fomentar el conocimiento del arte en los niños es diseñar el futuro.
  • Integrar el arte al vivir diario: involucrar a los artistas con la comunidad y mostrar que el arte se puede integrar al día a día de las personas.

No se trata solamente de que el público venga a la cultura. Cambiemos el paradigma y llevemos la cultura al público. Lo fundamental para que estos conceptos se apliquen con éxito está en la convicción y confianza de las personas que lo apliquen.

Por último, quisiera mencionar el caso de las empresas privadas alemanas que buscan una forma de administración cultural beneficiosa. Han reconocido el alto valor de comunicación que tiene el sponsoring en sus propios productos.

El interés por la cultura ha generado una modificación en el pensamiento económico de la empresa. Según el lema Tue Gutes und rede darüber (Haz algo bueno y habla sobre ello), diferentes firmas privadas se comprometen con las instituciones culturales ya sea de arte clásico o arte innovativo.

¿Qué propondría usted a las instituciones culturales para que incrementen sus recursos y que esto les permita seguir difundiendo sus actividades?



Esta entrada contiene un artículo de:
Lydia Arbaiza
Profesora del área de Administración. Ph.D. en Economía con mención en Teoría Organizacional, Universidad WHU-Koblenz, "Otto Beisheim Graduate School of Management", Alemania. MA, ESAN, Perú. Ingeniero Industrial, Universidad de Lima, Perú.
Profesora de la Maestría en Project Management de ESAN
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