¡Llegan los feriados! ¿Oportunidad o crisis?

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La sensación que se presenta con la proximidad de los feriados es incierta. A veces nos inunda la alegría del descanso, de realizar actividades en familia, de relajarnos. En fin, de ser felices. Pero también nos persigue la sensación de no saber qué hacer, pues casi siempre nos encontramos frente a estas fechas cuando ya no falta casi nada.

feriados_gonzales.jpgMucha veces dejamos de lado la importancia de programar y presupuestar este tipo de eventos, de modo que al final terminamos haciendo lo primero que se nos presenta. Sin importar, por su supuesto, el costo de dicha actividad. Al no disponer de mucho tiempo para decidir, ya no tenemos holgura para evaluar opciones, y corremos el riesgo de seleccionar la opción más cara, o peor aún, quizás embarcarnos en una aventura sin tener idea del gasto que comprometerá.

Por lo tanto, lo ideal sería comportarnos igual que una empresa (la verdad, lo somos) y tomar nota con anticipación de los feriados establecidos para el presente año y así poder presupuestar cuál o cuáles podremos tomar. Evaluar las actividades que se podrían realizar, el formato del viaje que deseamos hacer y, por ende, los costos de lo planeado. Con ello podremos tomar una decisión acorde con nuestros ingresos que nos permita tener el descanso deseado sin condenarnos a una futura crisis financiera personal.

Pero, ¿cómo empezar el plan?

  • Consiga la lista de feriados del año, información que nos brinda el gobierno (ojo que en el caso de empresas privadas, éstas comunican a su personal a qué feriados de la lista se acogerán).
  • Decida el formato de la actividad que desea realizar en los feriados:
  • - Duración: paseo de un día o salidas de la ciudad o el país por más de un día.
    - Viaje familiar con todos los miembros de la familia (incluidos los niños)
    - Viaje por un motivo especial de la pareja (aniversario u otros)
  • Monto de dinero que está dispuesto a dedicar a estas actividades y forma de financiamiento que desea para ellas.La idea es que este monto podría incluso decidir el número de viajes a realizar, pudiendo quizás quedar solo en uno que agota todo el presupuesto definido.

Debemos recordar que, cada vez que emprendemos un viaje o una actividad fuera de casa, siempre debemos incluir en el presupuesto un monto para imprevistos, esos que generalmente deberíamos llamarles "previsibles", dado que sabemos de antemano que aparecerán.

Ejemplo típico de ellos son las compras intempestivas de objetos, alimentos, paseos o visitas adicionales. En fin, los famosos extras que muchas veces le dan el toque a nuestro viaje. Tengo la sensación que estos toques nos dan la sensación de libertad. Es bueno sentirse así, pero debemos ponerle un rango para que esa sensación no nos lleve a una desazón.

sumillas_feriados_gonzales.jpgNo olvide escoger un esquema que pueda pagar en un plazo inferior a los seis meses, pues no es para nada recomendable hacer cosas que duren unos cuantos días pero que las termine pagando durante años. En ese sentido, los financiamientos deben tener alguna relación con el plazo de duración de la inversión o en este caso de lo que funge como tal.

De lo contrario, imagínese lo que significaría para usted pagar durante dos años cuotas por un artefacto que le duró menos de uno. Lo mismo sucede con los viajes. Fináncielos en plazos cortos, y si no le es posible hacerlo, entonces revalúe el tipo de viaje a fin de que el monto del mismo sea menor.

¡Disfrute sus feriados, pero también hágalo con sus post-feriados!

Y usted estimado lector, ¿se maneja como empresa cada vez que emprende una de estas actividades?



Esta entrada contiene un artículo de:
Patricia Gonzales
MBA, ESAN. Licenciada en Administración de Empresas, Universidad de Piura. Directora Administrativa de ESAN.
Profesora de la Maestría en Finanzas de ESAN
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